Ni siquiera ha llegado a los primeros 100 días, que se consideran la luna de miel de cualquier presidente que asciende al poder. En el caso de Bolivia, el mandatario Rodrigo Paz Pereira, con apenas mes y medio en el cargo, ha encontrado en su vicepresidente Edmond Lara a su principal oponente y crítico, en un giro político inesperado.
En vísperas de Navidad, Lara anunció que ejercería una "oposición constructiva", sin romper con el Ejecutivo que encabeza Paz Pereira, una figura de centro que tiene ante sí un enorme desafío: desmontar el modelo clientelar y estatista que durante dos décadas llevó adelante el izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS), bajo las presidencias de Evo Morales y Luis Arce.
Según la lectura que hace el diario Clarín, en Buenos Aires, esta fractura no solo expone fisuras en el binomio presidencial, sino que también amenaza con avivar una convulsión social, conflictividad generada por medidas económicas controvertidas, como el reciente decreto que elimina subsidios a los combustibles.
La victoria de Paz, en binomio con Lara, una figura controversial y de gran impacto en TikTok gracias a sus denuncias, puso fin en las urnas al modelo del MAS y simbolizó el deseo de cambio entre los bolivianos. Paz Pereira obtuvo un 54,96% de los votos frente al 45,04% de Jorge "Tuto" Quiroga. Sin embargo, lo que se presentó como una "cara nueva" en la política boliviana —una combinación de experiencia moderada y activismo anticorrupción— ha derivado en un conflicto abierto que cuestiona la gobernabilidad del nuevo régimen.
Según fuentes consultadas por DIARIO DE CUBA, este binomio presidencial fue más un arreglo circunstancial que una unión programática sólida. Rodrigo Paz Pereira, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993) y líder del Partido Demócrata Cristiano (PDC), inicialmente había elegido como compañero de fórmula a Sebastián Careaga, presidente de la Federación de Empresarios Privados de Potosí.
"Entonces, como para rellenar la inscripción, Rodrigo Paz hizo alianza con Edman Lara. Como nadie esperaba los resultados que se dieron, fue una simple decisión aleatoria para presentarse formalmente. Nunca se discutió programa, condiciones de la alianza ni nada", precisa desde La Paz la periodista y profesora universitaria Karina Herrera Miller.
En análisis para explicar el triunfo de Paz Pereira, quien no figuraba como favorito en ninguna encuesta previa, el portal de la BBC señaló que el hijo del expresidente Jaime Paz Zamora escaló gracias a la popularidad de Lara, un excapitán de la Policía Nacional despedido en 2024 por denunciar corrupción interna.
Lara, de 40 años y sin ninguna experiencia en la gestión pública, se convirtió en una estrella de TikTok al exponer casos de extorsión y sobornos en la fuerza policial, acumulando miles de seguidores con un discurso directo y confrontacional. Su trayectoria incluye 15 años en la Policía, donde llegó a capitán, antes de ser dado de baja por "ofensas graves" bajo la Ley 101 de Régimen Disciplinario Policial. Esto elevó su popularidad en vista de que fue retirado por denunciar la corrupción.
Analistas consideraron que esta dupla funcionó en las urnas porque representaba una alternativa al MAS sin alinearse completamente con la derecha tradicional, como Doria Medina o Quiroga. "Los dos representaron la 'cara nueva' de la política y la única alternativa de anular al MAS, sin darle triunfo a la derecha tradicional", indica Herrera Miller al responder preguntas de DIARIO DE CUBA.
Ya para el 22 de noviembre, apenas dos semanas después de la toma de posesión, el portal argentino Infobae reportaba acusaciones mutuas, decisiones abruptas y reclamos de poder que tensionaron el arranque del Ejecutivo boliviano.
Herrera Miller detalla las diferencias: "Lara tiene una agrupación ciudadana que ha pedido más espacios de poder; mientras Paz se ha aliado con Samuel Doria Medina, y el candidato a vicepresidente de él, José Luis Lupo, es ministro de la Presidencia y comanda varias de las decisiones del Gobierno".
Junto a eso, apunta la periodista y profesora universitaria, "Lara ha sido arrinconado, además por su peculiar carácter y comportamiento irregular emocional, estalla en ira o resentimiento e inmediatamente lo publica a través de su cuenta en TikTok".
Doria Medina, uno de los hombres más ricos de Bolivia y líder del Bloque de Unidad, ha sido acusado por Lara de influir en el Gobierno. Doria Medina, quien quedó en tercer lugar en la primera vuelta con algo más del 18% de votos, inmediatamente le dio respaldo a Paz Pereira de cara al balotaje.
Lara, aunque marginado de las decisiones, sigue apelando a las bases populares y mantienen un discurso anticorrupción que ahora enfila contra el nuevo mandatario, con quien resultó electo escasas semanas atrás. Sus vídeos suelen ser replicados por las redes sociales de medios de prensa tradicionales, amplificando su público.
Este martes 23 de diciembre, Lara se declaró en "oposición constructiva": "Hay gente que dice que yo ya no soy parte del Gobierno, y que soy oposición. Pues cuánta razón tienen, soy oposición pero oposición constructiva". Acusó a Paz de "gobernar para los ricos" y "rodearse de gente corrupta", prometiendo denunciar corrupción sin dejar el cargo, salvo revocatoria popular en dos años.
Paz respondió indirectamente: "Yo no hago tiktoks, yo actúo. Yo hago las cosas porque para eso me han elegido, para tomar decisiones".
Desde una perspectiva analítica, esta crisis interna es un "incordio" prematuro para Paz, como lo describe Herrera Miller: "La ruptura es innegable y si bien Paz se ganó a Doria Medina y hasta a Tuto, no contó con este incordio interno que amenaza temprana e inusualmente su gestión".
El Gobierno proyecta una imagen de mando férreo con ministros técnicos, pero se trata de un programa de ajuste, una suerte de trago amargo para tratar de poner orden en unas finanzas públicas que se manejaron de forma clientelar por los gobiernos de Morales y Arce.
Y que justamente el vicepresidente de Paz Pereira pase a ser la oposición a las medidas de ajuste macroeconómico dictadas por el presidente, coloca en duro trance al naciente gobierno.
Como señala Herrera Miller, "La imagen del gobierno presenta esta fisura interna". Bolivia, en su transición democrática y con una apuesta por sanear las finanzas públicas, necesita resolver estas tensiones para evitar una crisis mayor, según apuntan observadores.
Paz te lo mereces "compraste pescao y le cojistes miedo a los ojos": este era esperado, la zurda te sembro este narcotraficante para tenerte dominado y darte el golpe y retomar el poder