Back to top
Bolivia

El presidente electo de Bolivia anuncia un 'capitalismo para todos'

Rodrigo Paz Pereira insta a los bolivianos a relacionarse con el Gobierno mediante la producción, no la dependencia.

Buenos Aires
Rodrigo Paz Pereira.
Rodrigo Paz Pereira. CNN

Bolivia se prepara para tener un nuevo rostro en el poder. Dentro de una semana asumirá la Presidencia, por elección popular, un mandatario que no proviene de las filas del Movimiento Al Socialismo (MAS), que gobernó en las últimas dos décadas. Se abre en el país andino, simple y llanamente, un nuevo periodo político e institucional. La era post-MAS le llaman ya algunos analistas.

El ascenso al poder de Rodrigo Paz Pereira, de 58 años, economista e hijo del controvertido exjefe de Estado Jaime Paz Zamora (1989-1993), está pautado para el 8 de noviembre en una ceremonia que genera expectativa entre los bolivianos. Su victoria en la segunda vuelta electoral del 19 de octubre, con el 54,5% de los votos frente al 45,5% de su rival conservador Jorge "Tuto" Quiroga, no solo representa el primer balotaje en la historia del país, sino también una apuesta de la población por un cambio de rumbo, sereno, en medio de una crisis económica aguda.

Tras años de escasez de combustible, inflación galopante y reservas internacionales en mínimos históricos, hitos que han caracterizado a la presidencia de Luis Arce (2020-2025), los bolivianos han optado por un centrista que promete "capitalismo para todos" y una apertura al mundo. Arce fue largamente ministro de Economía en los gobiernos que encabezó Evo Morales (2006-2019), el líder cocalero y referente de izquierda, quien vive sus horas bajas y deberá hacer frente a varios procesos judiciales.

Los primeros anuncios de Paz Pereira, divulgados en discursos postelectorales y entrevistas exclusivas, especialmente con medios internacionales de prensa, delinean una agenda pragmática enfocada en la estabilidad inmediata y una transformación estructural en el mediano y largo plazo. Ya en su primer mensaje, sabiéndose presidente electo, el 19 de octubre, Paz Pereira enfatizó que hará las cosas distintas a los gobiernos del MAS: "La ideología no da de comer. Lo que da de comer es el derecho al trabajo, instituciones fuertes, seguridad jurídica y el respeto a la propiedad privada".

Entre las medidas prioritarias, el mandatario electo se comprometió a resolver la crisis de combustible en su primera semana de gobierno. "A partir del 8 de noviembre, garantizamos la provisión de gasolina y diésel. Empresas estadounidenses con logística en Brasil, Paraguay y Argentina entrarán a Bolivia para entregar los combustibles que requiere nuestro país", anunció en un tuit que acumuló miles de réplicas y mensajes de respaldo.

Es un tema sensible. Bolivia es importador de combustible para vehículos particulares y de carga, ya que la producción nacional no da abasto suficiente. Para financiar estas importaciones de emergencia, Paz Pereira reveló planes de un acuerdo de cooperación con EEUU por unos 1.500 millones de dólares, que incluye acceso a líneas de crédito multilaterales no utilizadas por el Gobierno saliente de Luis Arce.

Este 29 de octubre, a una semana de asumir el poder, Paz Pereira viajó a Washington.  Para reuniones tanto con el Departamento de Estado con los multilaterales ubicados en la capital estadounidense  —Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo—, apuntando a una "reapertura de relaciones" suspendidas desde 2008 bajo el primer periodo de Evo Morales en el poder.

Aunque son dos líneas estratégicas que apuntan a un cambio radical en el manejo de la administración pública, y por tanto llevará más tiempo implementarlas del todo, el presidente electo de Bolivia anunció que se pondrá manos a la obra en una nueva visión del Estado boliviano.

Uno de estos puntos es la "Agenda 50/50", una fórmula para descentralizar el presupuesto nacional: el 50% para el Estado central y el otro 50% para departamentos y municipios. Esta propuesta, aplaudida en el oriente boliviano, motor económico del país con su agroindustria y gas, busca redistribuir ingresos fiscales y empoderar regiones autónomas, respondiendo a demandas de Santa Cruz y Tarija. Justamente Paz Pereira fue alcalde de esta última durante diez años.

Un asunto neurálgico de la nueva relación del poder con la gente, según adelantan observadores, está en un replanteamiento profundo de la relación entre los ciudadanos y el Estado. Paz Pereira ha criticado el modelo "masista" de un Estado centralista y con exceso de burocracia que ahoga la iniciativa privada.

"Se acabó la época de vivir del Estado", declaró en redes sociales, instando a los bolivianos a relacionarse con el Gobierno "mediante la producción, no la dependencia". Aunque no hay mayores detalles de cómo se llevará adelante, esta propuesta constituye un desafío de envergadura para el nuevo Gobierno, dados los largos años de relación clientelar de los ciudadanos, especialmente campesinos e indígenas, con el Estado boliviano.

En una entrevista con El País, el presidente electo explicó: "No creo en los subsidios: se nacionalizó el gas y no hay gas, se subsidió el diésel y no hay diésel".

En sus distintas intervenciones, Paz Pereira reiteró que llevará adelante un modelo que él define como un "capitalismo para todos". Su plan es formalizar a más de cinco millones de trabajadores informales mediante créditos accesibles e incluirles en el sistema tributario nacional con un impuesto único por debajo del 10% de sus ingresos.

El corte a los subsidios clientelares heredados del MAS emerge como el anuncio más controvertido. Su plan incluye limitarlos a sectores vulnerables como transporte esencial y cadenas agropecuarias, mientras libera importaciones y elimina aranceles para bajar precios.

Analistas como Roberto Laserna, economista de la Universidad Mayor de San Andrés, advierten que, aunque necesaria, podría generar "problemas de gobernabilidad" si no se acompaña de compensaciones sociales.

El presidente electo también ha delineado prioridades en justicia y relaciones exteriores. Por ejemplo, promete una reforma judicial para eliminar la elección popular de jueces, un sistema que, según observadores ha "politizado" la Justicia, y fortalecer las instituciones para atraer inversión con garantías de un sistema judicial independiente.

Internacionalmente, busca alianzas con "países democráticos" como EEUU, Brasil y la Unión Europea, alejándose del bloque bolivariano. Los países del ALBA, espacio del cual pensaba sacar a Bolivia, se adelantaron y le expulsaron tal como reseñó DIARIO DE CUBA. El presidente electo ha recordado que vivió exiliado en Caracas en su niñez y ha dedicado varios mensajes para confrontar directamente al régimen de Nicolás Maduro.

Analistas advierten desde La Paz que el camino de Paz Pereira no estará exento de obstáculos, aunque se respire un clima favorable a los cambios entre los bolivianos.  La periodista y analista Gabriela Keseberg Dávalos subraya como gran desafío la fragmentación legislativa, en un Parlamento donde el nuevo Gobierno es la primera minoría.

Con 47 de 130 diputados y 16 de 36 senadores, Paz Pereira necesitará coaliciones con exrivales como el expresidente conservador Quiroga o el empresario Samuel Doria Medina para aprobar reformas de envergadura como las que se plantea para los próximos cinco años.

En una columna publicada en el diario español El Mundo, la periodista e historiadora Lupe Cajías advierte sobre la necesidad de gradualidad en el proceso de cambios que comenzará oficialmente el 8 de noviembre en Bolivia.

"Las medidas económicas deben ser graduales para no chocar con sectores populares; de lo contrario, el abismo heredado (para una administración) sin dólares y semiparalizado, podría engullir al nuevo Gobierno", sostuvo Cajías.

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

1 comentario

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.
Profile picture for user JCAleman

Andres tiene que estar bien molesto y deprimido, pues uno a uno le están sustituyendo a toda la lacra de sus ídolos izquierdistas en las narco repúblicas bananeras que tanto defiende.

Lo verán criticando a los yanquis cuando decidan patear a Maduro.