El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas formalizó este jueves el fortalecimiento de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos (FFMV) mediante el nombramiento de dos nuevos expertos, para continuar con las labores de documentación sobre la existencia de crímenes de lesa humanidad en Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro.
Tanto la misión de expertos, como la Oficina del Alto Comisionado (ACNUDH), tienen mandatos específicos para monitorear e informar al Consejo de Derechos Humanos, en Ginebra, sobre la situación venezolana, que parece empeorar por decisiones del chavismo, pese a esta veeduría internacional especializada.
En una decisión que fue ampliamente aplaudida en Caracas por las organizaciones de derechos humanos, en Ginebra se designó a Alex Neve (Canadá) y María Eloísa Quintero (Argentina/México) para integrarse al equipo liderado por Marta Valiñas. Estas designaciones responden a una necesidad de especialización técnica, que estaba en entredicho tras las renuncias de dos expertos en medio de rumores sobre la sostenibilidad financiera de la Misión que, además de tres expertos, llegó a contar con una docena de investigadores especializados.
Si bien no hay detalles específicos sobre el financiamiento, las ONG en Venezuela dan por descontado que la incorporación de dos nuevos expertos ayudará a relanzar la Misión, que ha tenido en los últimos años una suerte de tarea titánica con la generación de contundentes y documentados informes que revelan la existencia de patrones sistemáticos y masivos de violaciones a derechos humanos, que se enmarcan dentro de los crímenes de lesa humanidad.
Justamente Nicolás Maduro y su jerarquía policial-militar están bajo investigación de la Corte Penal Internacional (CPI). Si bien, técnicamente no hay vinculación entre ambas entidades, activistas venezolanos consideran que los primeros informes de la Misión fueron determinantes para impulsar a la CPI a formalizar un proceso que está en marcha para determinar responsabilidad individual penal en tales delitos.
Los nuevos integrantes se destacan por su larga experiencia. Alex Neve es un jurista con más de tres décadas de experiencia en el sistema internacional de derechos humanos. Ex secretario general de Amnistía Internacional Canadá, Neve posee una especialización en la documentación de violaciones graves en contextos de crisis prolongadas. Su perfil se orienta a la validación de testimonios y la verificación de estándares de justicia transicional.
Por su parte, María Eloísa Quintero cuenta con una trayectoria destacada en la investigación de redes de impunidad y corrupción sistémica. Su experiencia previa en la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) podría aportar a la Misión una metodología de análisis criminal necesaria para identificar las cadenas de mando dentro de los cuerpos de seguridad venezolanos.
El último informe exhaustivo de la Misión, presentado en septiembre de 2025, estableció que las violaciones a los derechos fundamentales en Venezuela no son incidentes aislados, sino que responden a una política de Estado orientada a desarticular la disidencia.
La Misión centró su análisis en la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), identificándola como el principal órgano ejecutor de detenciones arbitrarias durante 2024 y 2025, con posterioridad a las elecciones presidenciales del 28J, que fueron seguidas por una feroz represión.
"Se documentaron patrones de tortura y tratos crueles en centros de detención administrados por la Inteligencia militar y civil", señala el informe así como esta irregularidad, el procesamiento de menores de edad bajo cargos de terrorismo e incitación al odio, un hecho sin precedentes en la región.
En Venezuela, según la misión de expertos, existe una ausencia total de independencia judicial, dado que el 100% de los casos analizados contra opositores terminaron en medidas de privación de libertad sin que se presentaran pruebas periciales concluyentes.
En simultáneo, la actualización de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, liderada por Volker Türk, en este mes de diciembre de 2025 revela un cambio en la metodología de control estatal. Según los datos presentados ante el plenario del Consejo en Ginebra este 15 de diciembre, el chavismo ha transitado hacia un modelo de "vigilancia tecnológica y comunitaria".
Türk destacó la institucionalización de la delación a través de herramientas digitales estatales. La ONU ha verificado que la aplicación VenApp y otros sistemas de gestión pública han sido desviados de su propósito original para servir como plataformas de denuncia política entre ciudadanos. Este mecanismo ha generado un efecto inhibitorio en la participación civil y la libertad de expresión.
El informe de diciembre también arroja cifras sobre la reducción del espacio democrático. Durante 2025 se han registrado cierres administrativos y allanamientos a más de 15 organizaciones de derechos humanos basándose en la Ley de Fiscalización, Regularización, Actuación y Financiamiento de las ONG.
Igualmente, la Oficina del Alto Comisionado contabiliza más de 40 casos de periodistas y trabajadores de la prensa detenidos o forzados al exilio en el último año debido a la aplicación de la "Ley contra el Odio".
Recientemente, la CPI decidió cerrar su oficina en Caracas, ante la inoperancia de las instituciones internas, dado que la Fiscalía General no ha iniciado investigaciones penales contra altos mandos policiales y militares por las muertes ocurridas en protestas o por opositores fallecidos en custodia del Estado. En su momento las principales ONG venezolanas de derechos humanos consideraron que este cierre de la oficina, prevista para la complementariedad, evidenciaba la falta de intención del chavismo en hacer justicia.
Ante tal panorama, la misión de expertos de la ONU se mantiene como el único organismo independiente y especializado con capacidad de documentar testimonios que sirvan de evidencia para el camino que deberá seguir la CPI ante los abusos y excesos de la jerarquía chavista.
Pobre Maduro, le espera un jaloncito de orejas verbal de parte de la austera y beligerante ONU.
Bla bla bla de DDC,si Netanyahu, Putin y otros se defecan en la ONU por qué los sátrapas venezolanos no harán lo mismo. Yo titularia al reportaje como la comedia Shakesperiana :"Much Ado About Nothing"(Mucho Ruido por Nada),el señor Bracho con la lengua está tumbando al generalato venezolano,lo mismo lo mismo que ciertos opositores de estudios climatizados cubanos...