El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que mantiene sobre la mesa la posibilidad de una guerra contra el régimen Venezuela, según una entrevista telefónica con NBC News hecha pública el viernes. Por otra parte, el Comando Sur informó de dos nuevos ataques contra embarcaciones presuntamente dedicadas al narcotráfico en el Pacífico.
"No lo descarto, no", dijo Trump a NBC News en la entrevista, informa Reuters.
El mandatario estadounidense también dijo que habrá incautaciones adicionales de petroleros cerca de aguas venezolanas.
En cuanto a los ataques a las presuntas narcolanchas, el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos dijo que se produjeron el jueves en aguas del Pacífico oriental, con un saldo de cinco fallecidos.
Los ataques forman parte de las operaciones de el Gobierno estadounidense contra el narcotráfico, dijo el Comando Sur, que publicó en X imágenes del incidente.
El Pentágono sostiene que las lanchas navegaban por rutas habituales del tráfico de drogas y que estaban operadas por "organizaciones terroristas designadas". Con estos nuevos incidentes, el número de muertos desde septiembre en ataques contra narcolanchas en el Pacífico y el Caribe supera ya el centenar, indicó Euronews.
Los ataques también forman parte del endurecimiento de la estrategia de presión de Washington al régimen de Nicolás Maduro.
El martes, Trump ordenó un "bloqueo" de todos los petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela, apuntando a una de las principales fuentes de ingresos del régimen de Nicolás Maduro. Poco antes, las fuerzas especiales estadounidenses y la Guardia Costera de Estados Unidos incautaron el petrolero Skipper, cargado con 1,9 millones de barriles de crudo venezolano.
Asimismo, la Casa Blanca incluyó a 29 buques y sus empresas gestoras en la lista de sancionados por su presunta participación en la llamada flota fantasma de Irán, acusada de transportar petróleo evadiendo controles internacionales.
¿Cómo opera la flota fantasma?
La flota de barcos fantasma que Caracas utiliza para contrabandear parte de su petróleo hacia los mercados negros está compuesta más de 50 antiguos petroleros y opera siguiendo el ejemplo de otras naciones bajo sanciones como Rusia e Irán, según fuentes familiarizadas con la industria petrolera sudamericana, informó El Nuevo Herald.
El gran despliegue militar estadounidense en el sur del Caribe, que incluye destructores guiados por misiles, decenas de cazas, miles de soldados y el portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald R. Ford, "solo seguirá creciendo" hasta que Venezuela devuelva petróleo y tierras que —dijo Trump en la web Truth Social— la nación sudamericana supuestamente "robó" a Estados Unidos.
El petrolero incautado, Skipper, tiene antecedentes de falsificar u ocultar su ubicación, y en el pasado ha transferido su carga de petróleo en el mar a otros buques, según una investigación de la BBC.
El Gobierno venezolano ha estado sujeto a decenas de sanciones económicas estadounidenses que han afectado a sus negocios petroleros y energéticos desde 2017.
Los barcos fantasmas son llamados así porque apagan sus transpondedores emisores de localización. Utilizan banderas falsas y realizan transferencias irregulares de su carga para transportar crudo sancionado y con descuento a mercados de América y Asia, según empresas del sector energético citadas por El Nuevo Herald.
S&P Global Oil and Gas afirmó en un informe de septiembre que Rusia, Irán y Venezuela se asociaron en los últimos años con operadores navieros "opacos" para comprar o arrendar petroleros que les permiten operar mientras evaden sanciones extranjeras. Y esa red marítima "siempre está evolucionando.
Según Transparencia Venezuela, una organización civil que supervisa la administración de los recursos públicos en el país sudamericano, el número de petroleros fantasma que ha utilizado el Gobierno de Maduro ha llegado a ser de hasta 113.
Tanker Trackers, un servicio digital independiente que rastrea e informa de los envíos de petróleo en puntos geopolíticos de interés, dijo el jueves que 38 de los petroleros utilizados por Venezuela están en "la lista de los malos" que lleva la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
"De esos 38, consideramos que 17 son candidatos a la salida y ocho de ellos están cargados; seis con crudo y dos con fuel oil", publicó Tanker Trackers el jueves.
Los miembros de este tipo de flotas son, según el centro de investigación estadounidense The Atlantic Council, "un conjunto de barcos", no una flotilla oficial de ningún gobierno o estado, y su propiedad y gestión son opacas. Navegan sin normas de seguridad; son antiguos, mal mantenidos, a menudo de unos 20 años; normalmente cambian su registro y bandera, y manipulan la señal de los sistemas de navegación obligatorios en todos los buques comerciales, un acto ilegal.
El principal destino del crudo venezolano actualmente transportado en la flota fantasma detectada por Estados Unidos es China, con transferencias recurrentes en Malasia y Singapur, según el economista Francisco Monaldi, director del Programa de Energía de América Latina en el Centro de Estudios Energéticos del Instituto Baker de Políticas Públicas, de la Universidad Rice.
La semana pasada, Estados Unidos impuso sanciones a seis petroleros acusados de pertenecer a esa flotilla y de haber transportado crudo venezolano sancionado.
La incautación del Skipper ha provocado costes mucho mayores a Venezuela. Muchos petroleros temen marcharse de los puertos del país sudamericano, otros se dieron la vuelta. Esto ya ha tenido un impacto, con mayores descuentos que afectan al crudo autorizado, dijo Monaldi.
De acuerdo con la página web Infobae, Venezuela podría verse obligada pronto a cerrar algunos pozos petroleros, ya que se está quedando sin capacidad de almacenamiento tras la incautación del petrolero Skipper y la decisión de Estados Unidos de perseguir a otros buques sancionados.
Los principales depósitos de petróleo del país y los petroleros que se encuentran en sus terminales se están llenando rápidamente y podrían alcanzar su capacidad máxima en unos 10 días, indicaron personas familiarizadas con la situación, que pidieron no ser identificadas porque la información es privada, aseguró Infobae.
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