La Sala Penal Especial de la Corte Suprema de Perú condenó al expresidente Pedro Castillo, con dos votos a favor y uno en contra, a 11 años, cinco meses y 15 días de cárcel el 27 de noviembre, por llevar a cabo un intento de golpe de Estado el 7 de diciembre de 2022.
Por ese hecho, el Ministerio Público le solicitaba una pena de 34 años de prisión, pero la Corte Suprema consideró que el delito no se consumó y lo sentenció finalmente por conspiración para la rebelión, con lo que la pena fue menor, informó la cadena de noticias CNN.
Hace casi exactamente tres años, Castillo anuncio en un mensaje televisado su intención de disolver el Congreso, intervenir la Judicatura, gobernar mediante decretos y convocar a una asamblea constituyente.
Según el tribunal, con ese mensaje, el entonces presidente "se arrogó el ejercicio del poder configurándose el supuesto de rebelión proscrito en el Artículo 45 de la Constitución". También se concluyó que el mensaje fue leído "sin que se configure los supuestos constitucionales".
Ello significa que Pedro Castillo, quien ganó las elecciones presidenciales de su país en 2021, pretendía disolver el Congreso sin tener en cuenta los supuestos establecidos en la Constitución en los que puede ser disuelto el Parlamento.
Según el adelanto de la sentencia de este jueves, tras leer el mensaje a la nación el 7 de diciembre 2022, Castillo "huyó" hacia la embajada de México, con la "finalidad de lograr impunidad".
"Castillo Terrones fue detenido en flagrancia delictiva por la comisión del delito de rebelión al haber atentado contra los poderes del Estado y el orden constitucional", señaló la sala sobre la detención del expresidente cuando abandonó el Palacio de Gobierno.
El expresidente peruano, que ha sostenido su inocencia durante estos tres años, dijo que lo que leyó aquel día de diciembre fue un "discurso político" y negó que fuera un mensaje a la nación. Aseguró que se trató de un "clamor popular" que trasladó "hacia el pueblo a través de un discurso político".
Sobre la acusación de que intentaba refugiarse en la Embajada de México para quedar impune, el exmandatario dijo que se dirigió a esa sede diplomática para dejar a su familia y que nunca pidió asilo.
Desde que el expresidente ingresó en el penal de Barbadillo, su defensa presentó numerosas solicitudes y demandas de amparo para anular la medida de prisión preventiva, pero todas fueron rechazadas por la Justicia, que alegó el peligro de fuga del acusado.
En la prisión, Castillo se ha mantenido haciendo publicaciones en su perfil de X, donde se autocalifica como "presidente secuestrado de la República del Perú (2021-2026). Profesor, rondero y dirigente sindical".
La sala también dictó penas de cárcel este jueves contra otros exministros y antiguos colaboradores del expresidente.
La expresidenta del Consejo de Ministros Betssy Chávez, asilada en estos momentos en la Embajada de México en Lima, recibió una sentencia de 11 años y cinco meses de prisión. Según el tribunal, Chávez conocía el contenido del mensaje previo a su lectura y también se intentó "fugar" hacia la sede diplomática donde se encuentra hoy.
La condena del exministro del Interior Willy Huerta también fue de 11 años y cinco meses, pero le fue suspendida la prisión. Aníbal Torres, exjefe de Gabinete de Asesores de la Presidencia del Consejo de Ministros, recibió una pena de seis años y seis meses de cárcel, también suspendida. Ambos fueron acusados de conspiración para la rebelión.