Este domingo 13 de abril los ecuatorianos no solo escogerán mandatario en una reñida disputa, según las encuestas, entre el actual presidente, Daniel Noboa, y la adlátere de Rafael Correa, Luisa González. De ganar esta, el expresidente prófugo de la Justicia de Ecuador y asilado en Bélgica podría volver al país andino, cuya política parece girar en torno a su polémica figura.
Distintas encuestas muestran lo que analistas describen como empate técnico entre Noboa y González. El primero, un outsider y joven empresario que ya derrotó sorpresivamente a la candidata de Correa en unas elecciones sobrevenidas en 2023, asumió una presidencia corta (2023-2025) para completar el periodo presidencial de Guillermo Lasso, electo en 2021 para cuatro años, pero quien tras las presiones del correísmo y del movimiento indígena en su contra, apeló a la llamada muerte cruzada para evitar su destitución.
El reseteo político que vivió Ecuador en 2023 catapultó a Noboa de forma sorpresiva a la Presidencia. Hasta entonces era un desconocido empresario, hijo de quien es considerado el hombre más rico de Ecuador y bautizado popularmente como el Rey del Banano, Álvaro Noboa.
Las encuestas de cara a la primera vuelta, celebrada hace dos meses, mostraban un claro triunfo de Noboa sobre González, incluso con un margen tan amplio como para evitar el balotaje. Sin embargo, en las urnas la votación quedó muy cerrada, echando por tierra los pronósticos previos. Noboa se impuso con 44,17% y González alcanzó 44%. Tan corta diferencia fue ampliamente celebrada por Correa desde su exilio y por sus seguidores dentro del país andino.
Luisa González ha evitado anunciar públicamente qué medidas tomaría para beneficiar a Correa, condenado por la Justicia de Ecuador en casos donde se combinaron la corrupción con el abuso de poder durante su presidencia, entre 2007 y 2017. Correa fue declarado prófugo de la Justicia de su país, pero Bélgica lo consideró un perseguido político y le dio asilo.
Observadores políticos dan por descontado que si González gana, una vez en el poder dará a Correa un indulto presidencial y le restituirá sus derechos políticos, ya que el exmandatario también fue inhabilitado.
Rafael Correa hace uso intensivo de las redes sociales y de los medios de prensa internacional y desde su exilio es un actor tan relevante que la política de su país parece girar en torno a su figura, bien sea para rechazar sus posiciones como para manifestar sus adhesiones.
Este domingo, los 13,7 millones de ecuatorianos con derecho a votar en la segunda vuelta de las presidenciales no solo escogerán jefe de Estado para el periodo 20245-2029, sino que también le abrirán o no la puerta a Correa para su regreso a la vida política de forma presencial.
El expresidente de izquierdas ha dado lo que analistas consideran un giro estratégico, que ya puso en práctica en contra de Lasso, forzando la salida de este del poder. Se trata de aliarse con el movimiento indígena, un actor político no mayoritario en Ecuador (según el número de votos) pero con una solida y alineada representación parlamentaria, a lo que se suma poder de convocatoria para cierre de vías y otras formas de protesta.
Este jueves, Luisa González cerró su campaña con un acto de masas en el que hizo un compromiso de 25 puntos con el movimiento indígena, en un vuelco de la negativa y convulsionada relación que tuvo el correísmo en el poder con los líderes originarios.
Al cerrar la campaña, desde una tarima González aseveró: "No lo hago sola, lo hago en unidad". Y luego dio la bienvenida al escenario a Guillermo Churuchumbi, coordinador nacional de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), en una apuesta política de alto calibre.
González asumió 25 compromisos que deberá cumplir si llega al poder a cambio del apoyo electoral indígena. Se pondrá a prueba si aguas abajo, entre las propias comunidades indígenas, se cerraron ya las heridas que dejó el paso de Correa por el poder, que se caracterizó por la represión y criminalización de las protestas indígenas, así como la aprobación de leyes que restringieron el acceso al agua o facilitaron la expansión minera en territorios ancestrales.
Las encuestas favorecen a Noboa de cara al balotaje, pero con diferencias muy pequeñas, que incluso entran dentro del margen de error de los sondeos. Esto, junto a la dinámica política que hablaría de un voto oculto a favor del correísmo por parte de personas que no hablan abiertamente de apoyar a González en un sondeo pero que sí le votan a la candidata de izquierdas, como ocurrió en la primera vuelta, hacen que estas elecciones sean sencillamente de pronóstico reservado.
Noboa encabeza los principales sondeos, en ninguno aparece González a la cabeza. Por ejemplo, en estudio de la firma Comunicaliza, autorizada por el Consejo Nacional Electoral (CNE), Daniel Noboa alcanza el 50,3% de los votos válidos y Luisa González el 49,7%. Se trata de una diferencia también mínima de 0,6%, mientras que el margen de error de este sondeo es del 1,42%.
Por su parte, Informe Confidencial muestra a Noboa con 45% de respaldo y a González con 41,3% y un porcentaje importante de personas que o bien no contestaron o bien dijeron no saber. El margen de error de esta firma es de 3,5%.
Finalmente, en el cierre de su campaña Noboa —como González— subió la apuesta al compartir el escenario en el acto de masas con su madre, Anabella Azín, quien en febrero resultó ser la legisladora más votada del país andino con lo cual se vislumbra como posible presidenta de la Asamblea Legislativa, cuando asuman los nuevos parlamentarios.
Aunque no pocos observan con preocupación que una dupla familiar, los Noboa-Azín concentrarán, de facto, los principales poderes del Estado, tanto el Ejecutivo y el Legislativo, en la práctica la madre del mandatario más que ejercer poder en la Asamblea deberá desplegar un poder de negociación, dada la fragmentación política, entre distintas fuerzas, que caracterizará a la venidera legislatura.
En el Parlamento unicameral de Ecuador, la Revolución Ciudadana de Correa continuará siendo la primera minoría con 67 asambleístas, seguida de ADN (Acción Democrática Nacional, de Noboa) con 66 asambleístas. Las dos organizaciones deberán llegar a acuerdos con otras fuerzas para alcanzar la mayoría. Con un total de 151 legisladores, ambas fuerzas están lejos de los 77 curules para ser mayoría.
Bravo por Daniel Novoa, derrotó una vez más al Correismo , con 56 % cuando el escrutinio tiene un 90 de realizado, la Luisa González como se esperaba alega que ha habido fraude, haciéndole honor a la campaña de Correa en las redes Sociales, pero perdieron y Novoa ganó de calle. hace falta que Novoa le parta las patas a la violencia, al sicariato, a la corrupción y al narcotráfico. Ahora Correa se acariciara su fracaso y no la victoria. Las elecciones se ganan en las Urnas.
Daniel Noboa se impuso ante Luisa González y logró a reelección. https://elecciones2025-2v.c…
La acaricia pero no la tocará los periodistas zurdos le dan un sesgo al tanteo porcentual, 45 - 49 % que es la cifra que se maneja confidencialmente, no significa ningun empate técnico con el 39 - 41 del Correismo significa varios miles de votantes físicos que hacen la diferencia.
Igual pronosticaban cuando el atronado Milei derrotó estrepitosamente al Kirchnerismo..