Evo Morales gobernó Bolivia durante 13 años consecutivos, pero se resiste a ser solamente un expresidente. Este lunes se anunció el lanzamiento de un nuevo partido político que se llamará Evo Pueblo, dentro de una estrategia para participar en las elecciones presidenciales del venidero 17 de agosto, con el plan de retomar el poder.
Las recientes decisiones de Morales, como esta de crear un nuevo partido, junto a la de inscribirse como candidato por el minoritario Frente para la Victoria (FPV), son señales a juicio de analistas del declive político que vive el exmandatario de izquierdas, quien además de perder la conducción del partido que ayudara a fundar, el Movimiento al Socialismo (MAS), tiene también una orden de captura en su contra por lo que se mantiene atrincherado en una zona del centro boliviano, rodeado de sus seguidores.
Morales, de 66 años, por primera vez irá a unas elecciones sin ser el abanderado del MAS. Este partido de izquierdas, fundado en 1997, ha triunfado en las distintas elecciones presidenciales en los últimos 20 años en el país andino.
El expresidente, quien gobernó entre 2006 y 2019, renunció al MAS, luego de casi 20 años de su fundación, debido a que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) reconoció en 2024 como nuevo presidente de esa agrupación oficialista a Grover García, dirigente afín al actual presidente de Bolivia, Luis Arce.
Arce y Morales protagonizaron una lucha intestina desde 2021, cuando el exmandatario regresó de su exilio. Morales huyó de Bolivia en 2019 en medio de una ola de manifestaciones en contra de su pretensión de reelegirse para un cuarto periodo presidencial consecutivo, pese a que la Constitución lo prohíbe y a pesar de decisiones de las máximas instancias de justicia. Con el respaldo del TSE de entonces Morales se inscribió, pero las elecciones derivaron en una crisis de ingobernabilidad.
Tras un periodo transitorio de Jeanine Áñez, en 2020 ganó la Presidencia Arce, quien había sido ministro y estrecho colaborador de Morales. Desde el exilio el expresidente llamó a las bases del MAS a respaldar a quien ahora ocupa la Presidencia y busca la reelección, para gobernar —si gana– hasta 2030.
Si en 2024 el clima político en Bolivia apuntaba a una fuerte polarización entre Arce y Morales, incluso con riesgo de violencia, en los primeros meses de este 2025 se consolidó una nueva realidad político e institucional. Es Arce quien controla al MAS y además, como hizo Evo Morales en el pasado, ha colocado la maquinaria oficialista al servicio de su relección.
Aunque Morales pueda restarle votos a Arce, la salida del expresidente del partido referente de la izquierda boliviana no debido en un cisma o ruptura de la estructura partidista. Analistas interpretan que Morales está en declive, limitado de movilidad y sin la fuerza financiera del Estado para impulsar una campaña exitosa.
El analista Pedro Portugal sostiene que Arce se verá favorecido, en este 2025, "del ocaso político de Evo Morales", lo cual a su juicio constituye el cierre de un "ciclo histórico". Para Portugal un desafío de Arce en esta campaña será el fortalecimiento de la imagen del mandatario ante los sectores populares.
Antes de lanzar el nuevo partido Evo Pueblo, este 31 de marzo, el 20 de febrero pasado Morales dijo que sería el candidato presidencial "unitario" con el Frente para la Victoria (FPV). Todos estos movimientos en la arena electoral, sin embargo, podrían chocar con decisiones institucionales. Por ejemplo, Morales insiste en que está habilitado pese a un fallo que establece que la reelección en Bolivia es por "una única vez".
Si el TSE se acoge a una sentencia del Tribunal Constitucional debería impedir la inscripción del expresidente.
Evo Morales insiste en que está habilitado para ser candidato pese a un fallo constitucional que establece que la reelección en Bolivia es por "una única vez" de forma continua o discontinua, y él ya gobernó el país por tres periodos seguidos (2006-2009, 2010-2014 y 2015-2019).
"¡Ya tenemos el partido para participar en las elecciones de este año!", dijo Evo Morales desde el Trópico de Cochabamba (en el centro boliviano), su bastión político y sindical, de donde no ha salido desde el 24 de octubre de 2024. Allí se encuentra "protegido" por sus seguidores para evitar una orden de captura en su contra por un caso de trata agravada de personas.
De acuerdo con observadores políticos, Arce mueve los hilos institucionales en la actualidad y jugó correctamente al lograr aislar a Morales, limitando su movilización y sin ordenar que sea arrestado, lo cual le permitiría victimizarse.
La alianza de Morales con el FPV luce, por otro lado, como acción desesperada del expresidente por tener nuevamente una candidatura. El FPV participó en las elecciones frustradas de 2019 y en las de 2020, en las que fue electo Arce. Esta agrupación, de tinte más conservador, impulsó la candidatura del pastor evangélico coreano-boliviano Chi Hyun Chung. En su momento, esto fue acusado de plagiar en esas elecciones el plan de gobierno del partido peruano Orden.
Este y Ortega deberían fundar la Internacional Pedófila con sede en Managua.
Que personaje,de aborigin a gente de dinero..!
Evo va a fundar el PP. Partido de los Pedofilos.
Bevo Morrales necesita volver a gobernar, se le está acabando lo robado, la única forma de retomar el poder es organizar con toda su flota de cholitas un desembarco por las costas de Bolivia, con apoyo de la experimentada Marina boliviana.
Igualito a Trum-P-utin quieren ser eternos en las presidencias.
Ah, Huevo Morales, pueden fundar partidos en Bolivia? Eso molestaría a tu mentor político: El Huracán Verde Olivo que destruyó a Cuba: alias La Hiena de Biràn.