Durante años, el régimen cubano ha mantenido una capacidad de proyección internacional desproporcionada respecto de su peso económico y demográfico. Sobre las estrategias del castrismo para ejercer una "influencia asimétrica" mediante la captura de espacios académicos, diplomáticos y políticos habló el politólogo cubano Armando Chaguaceda en el III Foro DDC: "Para la Cuba de mañana".
Al definir el fenómeno como el de "un país pequeño y pobre con un Estado gigante y fuerte", el investigador destacó la inédita sintonía entre los partidos gobernantes de México y Cuba, así como el rol articulador de La Habana en el Foro de Sao Paulo.
Asimismo, alertó sobre la cooptación ideológica del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), una red dominada durante años por directivas afines al castrismo, que defienden la libertad académica en la región pero justifican o ignoran la represión estatal en Cuba y Venezuela.
Al abordar la situación interna, Chaguaceda sostuvo que la premisa de la pasividad popular quedó desmontada tras las protestas masivas iniciadas en julio de 2021. Sin embargo, advirtió que la ciudadanía desarmada se enfrenta a un "empate morboso" con un Estado que ha perdido la capacidad de proveer bienestar, pero mantiene intacto su aparato represivo, provocando un desgaste constante de la nación.
Ante este panorama, el analista afirmó que la resolución de la crisis cubana exige "un acto de fuerza" capaz de romper el bloqueo impuesto por la estructura estatal. En ese sentido, señaló que EEUU se perfila actualmente como el único actor con la capacidad y la voluntad para alterar ese equilibrio, situación propiciada también por la falta de un compromiso firme de las democracias de Europa y América Latina con el pueblo cubano.
Finalmente, Chaguaceda subrayó que la percepción de que el sistema actual es insostenible ha alcanzado incluso a sectores históricamente vinculados al régimen. La convicción de que la situación ha llegado a un punto de quiebre impregna hoy a la sociedad civil y a figuras intelectuales del oficialismo, evidenciando un consenso creciente sobre la necesidad de una transición sin retorno.
Aceptando como válida su metáfora "el estado como piedra atravesada en la puerta que impide el paso a la avenida del progreso y la libertad", ?podría el iluste Armando Chaguaceda ser más concreto y explicar lo que sería el 'acto de fuerza' que retiraría esa piedra?
Por ejemplo:
1) ?Bombardear la Plaza de la Revolución y los edificios adyacentes?
2) ?Ocupar La Habana como lo hicieron los ingleses?
3) ?Apresar en una operación a lo Maduro al anciano Raúl? (en este caso, tendría que completar la idea con quiénes serían los 'Judas' que le entregarían a Raul, pues hay que ser muy inocente para no creer que a Maduro se lo entregaron en bandeja 'los suyos).
4) ?Apresar a Diaz Canel (que ni pincha ni corta) y a la Machi?
Vaya, lo que se le pide al politólogo Chaguaceda es que no se quede en la metáfora.