La minera canadiense Sherritt International anunció el despido temporal de decenas de empleados mientras "avanza en la restauración de las operaciones de refinación de metales" en su planta de la provincia de Alberta, luego de que tuviera que suspender la extracción de níquel y cobalto en Cuba.
Una nota empresarial publicada el miércoles 4 de noviembre indicó que la empresa "despedirá temporalmente a aproximadamente 280 empleados, que representan el 47% de su plantilla canadiense".
La decisión fue calificada como "parte de las medidas continuas para preservar la liquidez" mientras Sherritt busca restaurar sus operaciones de refinación de metales en su planta de Fort Saskatchewan, Alberta.
"Se espera que los despidos temporales duren aproximadamente 90 días, aunque los empleados pueden ser llamados antes, según los requisitos operativos", precisó la nota corporativa.
"Los despidos temporales siguen al cese de las actividades de refinación el 22 de junio de 2026, tras agotarse el inventario de mineral en la refinería de Fort Saskatchewan. Ciertas actividades continuarán durante el periodo temporal de despido, incluyendo la producción y venta de fertilizantes de amoníaco y ácido sulfúrico, el mantenimiento necesario y las actividades continuas de protección y seguridad medioambiental", añadió la compañía.
Sherritt recordó que las sanciones de EEUU contra sus negocios conjuntos con el régimen de Cuba, adoptadas en mayo, la obligó a suspender su participación directa en la explotación minera en Moa, Holguín. Desde entonces, la empresa "ha estado operando bajo condiciones de liquidez restringida", señaló.
"Sherritt continúa avanzando en los requisitos regulatorios, operativos y financieros necesarios para apoyar la reanudación de las operaciones de refinación, incluyendo la recepción, el 19 de octubre de 2026, de la primera de una serie de licencias de emergencia previstas por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EEUU, necesarias para reiniciar las operaciones de minería y procesamiento en Cuba y las de refinación en Canadá", recordó.
"Esta fue una decisión difícil, y reconocemos el impacto que tendrá en nuestros empleados y sus familias", apuntó Peter Hancock, presidente interino y director ejecutivo de Sherritt.
Hancock celebró, sin ofrecer detalles ni señalar cuán avanzadas están las negociaciones, "el progreso regulatorio que se está logrando, y seguimos centrados en los pasos necesarios para restablecer las operaciones. Nuestro objetivo es devolver a Sherritt a su posición como un importante productor de níquel y cobalto y un contribuyente clave a la cadena de suministro de minerales críticos de Norteamérica".
Como reportó en junio DIARIO DE CUBA, la empresa conjunta entre Canadá y Cuba Moa Nickel S.A. comenzó una reducción de su plantilla de trabajadores tras la salida de la Isla de Sherritt International y la escasez de combustible para continuar sus operaciones de extracción y procesamiento de minerales y producción de sulfuros de níquel y cobalto.
De acuerdo con fuentes que hablaron bajo anonimato, allí fue anunciado el cierre de los contratos indeterminados de la también conocida como Empresa Comandante Pedro Sotto Alba, lo que implicó una reducción del número de empleados y la redistribución de funciones de los restantes.
Según los informes de sostenibilidad de Sherritt International, las operaciones cubanas de sus empresas Moa Nickel y Energas juntas empleaban aproximadamente 2.553 trabajadores cubanos, todos aprobados por la firmas empleadoras estatales.
El mes pasado, Sherritt informó que recibió una licencia del Gobierno de Estados Unidos que autoriza la compra y el suministro de combustible para su mina y sus operaciones de procesamiento en Moa. La empresa señaló que dicha licencia es la primera de una serie de autorizaciones de emergencia que serán necesarias para poder reanudar sus operaciones.
La licencia fue obtenida "en estrecha coordinación con Gillon Capital, LLC", firma de EEUU con la que Sherritt negocia la adquisición de una parte mayoritaria de la compañía canadiense, según un acuerdo preliminar firmado entre ambas partes en mayo último.
Según Sherritt, el otorgamiento del permiso, además de iniciar el camino para reabrir la mina en Moa, "es la primera de una serie de licencias que serían necesarias para que Gillon Capital adquiera una participación mayoritaria".