Back to top
Turismo

Las hoteleras españolas dan por perdidos hasta 100 millones de euros atrapados en la banca cubana

Los beneficios bloqueados por La Habana evidencian el agotamiento del modelo turístico del régimen, mientras crecen los impagos y las empresas reducen su exposición a la Isla.

Madrid
Hotel Meliá Habana.
Hotel Meliá Habana. Diario de Cuba

Las principales cadenas hoteleras españolas que operan en Cuba mantienen entre 80 y 100 millones de euros inmovilizados en el sistema bancario de la Isla, fondos que no han podido repatriar debido a la falta de divisas del régimen y que las matrices en España ya consideran pérdidas en sus balances.

El dato, publicado por el diario español El Economista, confirma el deterioro de un modelo de negocios que durante tres décadas fue uno de los pilares de la inversión española en Cuba y que hoy atraviesa su peor momento.

La imposibilidad de recuperar esos beneficios se suma a la crisis financiera del régimen, que mantiene además alrededor de 500 millones de euros en impagos a más de 200 pequeñas y medianas empresas españolas proveedoras de alimentos, medicamentos, material sanitario y otros productos, muchas de las cuales han abandonado el mercado cubano o incluso han quebrado.

Del negocio más rentable al control de daños

La colaboración entre las cadenas hoteleras españolas y el Gobierno cubano comenzó en 1990 con la apertura del hotel Sol Palmeras, en Varadero, bajo un esquema de empresas mixtas en el que las compañías extranjeras financiaban la inversión y asumían la gestión, mientras el Estado conservaba la propiedad del suelo, recordó la publicación económica.

Ese modelo permitió la construcción de más de un centenar de hoteles y convirtió a España en el principal inversor extranjero del turismo cubano. La inversión acumulada de las cadenas españolas rondó los 160 millones de euros, aproximadamente un tercio de toda la inversión española en la Isla.

Durante los primeros 20 años, las empresas recuperaron ampliamente el capital invertido gracias a elevados beneficios que pudieron repatriar sin dificultades.

GAESA cambió las reglas

El escenario comenzó a modificarse cuando el conglomerado militar GAESA, controlado por las Fuerzas Armadas, acumuló suficiente capacidad financiera para construir sus propios hoteles mediante su filial Gaviota.

A partir de entonces convivieron dos modelos: las empresas mixtas tradicionales y los contratos de administración mediante los cuales cadenas como Meliá, Iberostar o firmas canadienses gestionaban hoteles propiedad de GAESA a cambio de comisiones.

La estabilidad del sistema se mantuvo mientras Washington suspendió la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton. Sin embargo, su activación en 2019, junto con el agravamiento de la crisis económica y posteriormente la pandemia, marcó un punto de inflexión.

Desde entonces, las empresas extranjeras dejaron de poder repatriar beneficios por la escasez de divisas del régimen, mientras las sanciones estadounidenses endurecieron los riesgos de operar con entidades controladas por los militares cubanos.

Meliá e Iberostar reducen su exposición

En las últimas semanas, Meliá e Iberostar dejaron de administrar los hoteles pertenecientes a GAESA para evitar las consecuencias de las sanciones estadounidenses, aunque mantienen operaciones con entidades civiles como el Ministerio de Turismo y Gran Caribe.

Expertos consultados anteriormente por El País advirtieron que La Habana podría incluso intentar demandar a ambas compañías por abandonar esos contratos, aunque las hoteleras podrían alegar que la decisión responde al colapso operativo del turismo cubano, marcado por apagones, escasez de combustible, falta de alimentos, problemas de conectividad aérea y un desplome sostenido de visitantes.

Pese a ello, El Economista sostiene que las cadenas españolas no prevén abandonar completamente la Isla. Su estrategia pasa por minimizar pérdidas y conservar una posición que consideran valiosa si en el futuro cambia el sistema económico cubano.

Un mercado que dejó de ser prioritario

El periódico económico afirma que Cuba "ha dejado de ser una prioridad estratégica" para las grandes hoteleras españolas, cuyo interés en el Caribe se ha desplazado hacia destinos como Riviera Maya, Cancún y Punta Cana.

Las empresas mantienen su presencia en la Isla bajo una lógica de "control de daños", convencidas de que su experiencia y relaciones con las autoridades cubanas podrían otorgarles ventaja frente a futuros competidores si el país acomete una apertura económica.

Sin embargo, esa visión contrasta con la situación inmediata del sector. El turismo cubano continúa sin recuperar los niveles previos a la pandemia, decenas de hoteles administrados por compañías extranjeras han dejado de operar y cientos de empresas españolas siguen sin cobrar deudas acumuladas durante años, en una crisis que refleja las crecientes dificultades del régimen para cumplir sus compromisos financieros con sus socios internacionales.

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

2 comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.
Profile picture for user Proscopito Arrechabaleta

Qué se jodan. Poco me parece...

Profile picture for user pim-pam-pum

Quien se acuesta con niños amanece meado.