El reconocimiento oficial de que la agricultura cubana depende cada vez más de animales para sostener la alicaída producción ha vuelto a poner sobre la mesa el colapso estructural de la economía de la Isla y las prioridades de inversión del Gobierno.
Mientras autoridades de la Agricultura citadas por el portal oficial Cubadebate defienden esta semana el retorno a la tracción animal y el uso de "alternativas" energéticas en el campo, el economista cubano Pedro Monreal cuestiona en la red social X la persistencia de una política económica centrada en el turismo, pese a la caída sostenida de visitantes internacionales y al agravamiento de la inseguridad alimentaria.
"La alta prioridad oficial de la inversión turística en Cuba en un prolongado contexto de reducción de visitantes internacionales es irracional desde una perspectiva económica", escribió Monreal. Según el economista, la estrategia del Gobierno "ignora señales de mercado, bajo retorno de inversión y costo de oportunidad extremo".
Hoteles vacíos y menos inversión en el campo
En palabras de Monreal, uno de los contrastes más visibles de la crisis cubana actual es "la coexistencia del superávit hotelero con el déficit de alimentos de base nacional".
"El ninguneo de la inversión agropecuaria es la decisión continuada más desatinada de política económica reciente", añadió.
Los datos oficiales citados por Monreal muestran el creciente desequilibrio entre las prioridades de inversión del régimen y el deterioro de la producción agrícola. Según estadísticas de la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), el índice de inversiones vinculadas al turismo —incluyendo hoteles, restaurantes y servicios inmobiliarios— pasó de 100 en 2014 a 151,4 en 2024. En contraste, la inversión en agricultura, ganadería y silvicultura cayó de 100 a apenas 33,3 en el mismo período.
El economista también destacó la desconexión entre la expansión de la inversión turística y la caída de visitantes internacionales. Mientras la inversión asociada al turismo alcanzó un índice de 151,4 en 2024, la llegada de turistas extranjeros descendió hasta 73,1 respecto a los niveles de 2014. El mayor desfase se produjo entre 2020 y 2021, cuando la inversión turística siguió creciendo hasta un pico de 192,7, pese al desplome de visitantes internacionales hasta 11,8 durante la pandemia.
El regreso oficial a la tracción animal
Las declaraciones coinciden con un extenso reportaje publicado por Cubadebate en el que Orlando Linares Morell, presidente del estatal Grupo Empresarial Agrícola, admitió el deterioro de la capacidad productiva del sector y defendió medidas de emergencia ante la falta de combustible, insumos y tecnología.
Entre ellas, el funcionario destacó "el incremento del uso de la tracción animal", no solo con bueyes, sino también mediante búfalos y caballos.
"Muchos productores han incorporado yuntas de bueyes", afirmó el directivo al describir la situación en zonas arroceras del país.
El reportaje oficial también habla de recuperación de molinos de viento, el uso de bombas solares y la fertilización manual ante la paralización de la aviación agrícola.
Aunque Cubadebate presenta estas medidas como alternativas de adaptación, el panorama descrito refleja el retroceso tecnológico de la agricultura cubana y la incapacidad estatal para sostener la mecanización del campo.
El arroz cubano ya no alcanza para la libreta
Uno de los datos más reveladores ofrecidos por Linares Morell fue el desplome de la producción arrocera. Según reconoció, Cuba pasó de producir 304.000 toneladas de arroz en 2018 a apenas 111.000 toneladas en 2025, una caída cercana al 63%.
El propio funcionario admitió que esa producción "no tiene ningún impacto" en la canasta básica que vende el Estado a través de la libreta de racionamiento.
El dirigente dijo que a pesar de las inversiones en maquinaria y la recuperación de equipos abandonados, "no hay suficiente combustible".
Campesinos importan combustible por su cuenta
El Gobierno también reconoció que productores privados y cooperativas han debido organizar importaciones de combustible por cuenta propia, financiadas desde el exterior, para poder sostener las campañas agrícolas.
Paralelamente, el Estado impulsa acuerdos con MIPYMES y productores privados en un intento por contener el deterioro del sector, después de décadas de centralización y restricciones a la iniciativa privada.
Para Monreal, el problema no radica en la búsqueda de divisas mediante el turismo, sino en el costo que esa estrategia ha tenido para la seguridad alimentaria del país.
"No es irracional querer divisas, lo irracional es hacerlo de manera tan ineficiente y perjudicando la seguridad alimentaria", escribió.
El economista planteó tres posibles explicaciones para esa política: "incompetencia técnica, estulticia burocrática o captura de rentas por determinados actores".
Mientras el régimen sigue priorizando la construcción hotelera y el turismo atraviesa uno de sus peores momentos en décadas, la agricultura cubana intenta sobrevivir entre apagones, falta de combustible y el regreso de tecnologías propias de otro siglo.
A la caza de inversión extranjera
Con este panorama, el Gobierno cubano lanzó una convocatoria para atraer inversión extranjera a la Empresa Agroindustrial de Granos Los Palacios, en Pinar del Río. La empresa —una de las mayores del país— dispone de amplias áreas cultivables y capacidades industriales, pero enfrenta limitaciones tecnológicas y de maquinaria.
La Cámara de Comercio de la República de Cuba presentó esta apertura como un intento de "explotar al máximo las capacidades productivas en función de la alimentación del pueblo", aunque experiencias previas muestran obstáculos estructurales: burocracia, falta de insumos y un sistema financiero que inmoviliza fondos, como ocurrió con la empresa vietnamita Agri VMA, cuya producción cayó al 10% tras tener 300.000 dólares congelados, según reveló 14yMedio en julio de 2025.
El desplome de la producción nacional de arroz ha obligado a importar casi todo el consumo nacional. Pese a ello, el Gobierno proyecta sembrar 200.000 hectáreas en 2026 y cubrir el 85% de la canasta normada antes de 2030.
En paralelo, se amplían formalmente las posibilidades de inversión: cubanos en el exterior pueden acceder a tierras en usufructo y participar como socios en empresas privadas. Sin embargo, la experiencia demuestra que la principal barrera sigue siendo el propio sistema estatal, que frena incluso los proyectos con buenos resultados productivos.
cuando el mundo va a entender que todas esas inversiones son productos del lavado de dinero del barco trafico de México, Colombia y todo el que quiera lavar por eso los gobernantes de izquierda y no tan de izquierda la defienden à capa y espada la shimultrufia, el cocainero petro y todos Los productores ellos lo traen y cuba los lava.
cuando el mundo va a entender que todas esas inversiones son productos del lavado de dinero del barco trafico de México, Colombia y todo el que quiera lavar por eso los gobernantes de izquierda y no tan de izquierda la defienden à capa y espada la shimultrufia, el cocainero petro y todos Los productores ellos lo traen y cuba los lava.
Casi todos los hoteles pasaran a ser propiedad del Gobierno democratico a la caida del biranismo, que mediante sorteo publico lo dara a administrar a cadenas internacionales con % de ganancia para el presupuesto del estado.
Dije "casi" porque la "torre papa cangrejo" se va a dinamitar para borrarla del mapa.......