El ultimátum de EEUU a las empresas extranjeras con negocios en Cuba vinculados al conglomerado empresarial de los militares, GAESA, para que los liquiden antes del 5 de junio si no quieren enfrentar sanciones, ha puesto a las hoteleras españolas en la Isla a reconsiderar su operativa.
La situación de empresas como Meliá e Iberostar, que de conjunto administran alrededor de 50 hoteles en Cuba, es ahora delicada.
Según advirtió el Consejo Económico y Comercial EEUU-Cuba, la primera podría ser la próxima firma internacional en recibir sanciones de Washington. Por un parte, esa organización con sede en Nueva York, que asesora a empresarios interesados en invertir en Cuba, advierte que un golpe contra Meliá podría servir a Donald Trump como castigo contra el jefe de Gobierno español, Pedro Sánchez, un crítico de las políticas del mandatario estadounidense.
Por otro, recuerda que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos podría incluirla en su lista de Nacional Especialmente Designado (SDN).
En 2020, durante la Administración Trump-Pence (2017-2021), Gabriel Escarrer Jaime, consejero delegado de Meliá Hotels International S.A., recibió una prohibición de entrada a EEUU, en aplicación del Título IV de la Ley Helms-Burton.
La restricción se debió a la gestión por parte de Meliá de hoteles en Cuba en terrenos que fueron expropiados por el régimen de Fidel Castro a la familia Sánchez-Hill después de 1959, y que estos reclaman en tribunales de EEUU y España desde 2019.
La demanda alega que Meliá trafica con bienes confiscados en Cuba, al administrar establecimientos de la firma Gaviota, la hotelera de GAESA.
Meliá Hotels International S.A. gestiona aproximadamente 380 propiedades en todo el mundo, incluyendo dos en Estados Unidos: el INNSiDE by Meliá New York NOMAD y el Meliá Orlando Celebration, en Florida. En 2019, los accionistas con sede en Estados Unidos controlaban aproximadamente el 10% de la empresa.
"Incluir a Meliá Hotels International S.A. en la lista SDN o utilizar políticas, normativas y estatutos relacionadas para señalar a la empresa podría estar en vigor antes de la Cumbre de Líderes del G7, programada del 15 al 17 de junio de 2026 en Évian-les-Bains, Francia", al que Pedro Sánchez debe asistir, advirtió el Consejo Económico y Comercial EEUU-Cuba.
El despacho internacional Squire Patton Boggs advirtió a sus clientes con negocios en Cuba que deben atender al riesgo que corren.
"Desde el punto de vista jurídico es un cambio importante, ya que Estados Unidos se dota de un arma que podrá usar como quiera. Aquellas empresas que estén en Cuba van a tener más complicada su existencia en el país. Habrá un escrutinio mucho más importante por parte de bancos, aseguradoras y socios a la hora de hacer negocios allí y muchas empresas se pensarán si les vale la pena continuar", explicó José María Viñals, socio en el despacho, citado por el diario español ABC.
"Las entidades financieras tendrán que hacer un análisis muy exhaustivo y revisar su historial de crédito con la Isla", añadió.
El reporte mencionó que fuentes empresariales califican el asunto como "muy delicado" para las compañías españolas que "tendrán que tomar la decisión de si continuar o no operando en ese país, al estar bajo el riesgo de ser sancionadas por Estados Unidos. Desde despachos de abogados señalan que ya se han producido consultas de empresas españolas sobre cómo proceder ante este riesgo".
Ignacio Aparicio, socio ejecutivo de la firma de servicios legales Andersen y responsable de su Cuban Desk, explicó que entre las preocupaciones de las compañías están "la validez y continuidad de sus contratos con entidades vinculadas a GAESA; el riesgo personal de sus directivos respecto a los visados de entrada a EEUU; y la posición de sus bancos y aseguradoras ante operaciones en curso. Este no es un riesgo hipotético, ni lejano, ni jurídicamente sencillo".
Para Aparicio, "de forma gradual y selectiva habrá una cierta retirada de empresas españolas de Cuba". Lo anterior, agregó, "coloca al Gobierno español en una posición incómoda frente a Washington, añadiendo una dimensión política que las empresas no pueden ignorar al valorar su estrategia en la Isla".
Pese a ello, señaló que no prevé una retirada total.
Por su lado, José María Viñals admitió que las nuevas sanciones van a "desincentivar aún más la inversión en Cuba. (...) Europa tendrá que decidir si protege a las empresas europeas y se enfrenta a Estados Unidos", considerando que dispone de algunos mecanismos legales para intentar impedir el cumplimiento de sanciones contra sus compañías.
El reporte de ABC subraya que las empresas españolas más expuestas en Cuba son las del sector turístico y financiero. Empezando por Meliá, Barceló e Iberostar hasta Banco Sabadell y la firma del empresario español Javier Botín, Alto Cedro, dedicada al sector financiero.
Las compañías españolas gestionaban en 2025 alrededor de 30.000 habitaciones en Cuba, aproximadamente 3.000 de ellas en régimen de empresa mixta y el resto en régimen de contratos de administración hotelera.
Las marcas españolas en la Isla son Meliá, Iberostar, Roc, Barceló, Valentín, NH, Blau, Axel y Sirenis. Solo la primera dispone de alrededor de más de 14.000 habitaciones, repartidas en 34 establecimientos. Una cifra que solo supera en España y en la región de Europa, Medio Oriente y África.
En 2025 Meliá abrió tres hoteles en Cuba, uno de ellos de 771 habitaciones en Varadero, que fue la mayor de sus aperturas en el mundo durante esos 12 meses. Y, recuerda ABC, "todos los hoteles que opera son en calidad de gestión, porque la propiedad de los inmuebles es del Estado".
Meliá e Iberostar siempre han estado muy emparentados con GAESA (una máquina de lavar activos internacionales), y varias empresas del sector militar - financiero, como Tecnotex o Tecnoimport, puerta de entrada a capitales de dudoso origen y con operadores como Zapatero y Moratinos. No es casual que la mayoría de los hoteles que Meliá tiene en América latina estén en Cuba, en buena medida, gracias a la gestión del Ministro permanente, Manuel Marrero.
Trump les ha metido las alpargatas por donde se ve el sol ...
Pero que van a ir hacer a la cumbre del G7 españita y el comunista empedernido antiestadounidense de pedro sanchez? Lo único que se me ocurre es que irían a servir el café y la comida a los miembros de G7
Que se jodan. Que no Sigan traficando con propiedades robadas y que dejen de usar mano de obra esclava.
Como dijera Ricky Ricardo en "I love Lucy" : ayayai......