El grupo hotelero español Meliá, el de mayor presencia en Cuba, anunció esta semana, en su balance correspondiente al primer trimestre de 2026, que en dicho periodo cerró "aproximadamente el 50% de la capacidad operativa" en la Isla, al tiempo que destacó que "el grado de incertidumbre es elevado".
En el documento, en el que la compañía reportó crecimientos notables en otros destinos de la región, como México y República Dominicana, Meliá culpó del descalabro a "la intervención de EEUU", pero no hizo referencia alguna al resquebrajamiento integral de la sociedad cubana ni al manejo lamentable y corrupto que hace el régimen de la economía de la Isla.
Meliá destacó las dificultades en "la obtención de combustible que, junto con el establecimiento de un estricto bloqueo comercial, ha afectado en gran medida al mercado turístico".
"La falta, además, de combustible de aviación provocó la cancelación de numerosas conexiones directas con el país, incluso desde su principal mercado emisor, el canadiense", agregó.
La compañía resaltó que, en este escenario, "el turismo nacional se ha convertido en la práctica totalidad de las reservas para los hoteles aún abiertos". "Sin embargo, este mercado no es suficiente para compensar la caída de la demanda internacional", añadió.
En tal sentido, en datos ofrecidos por la compañía a EFE, Meliá reportó una ocupación en sus establecimientos en Cuba del 34,1%, 6,5 puntos por debajo del primer trimestre del año pasado y muy lejos de la media histórica (58,8%).
El anuncio de Meliá se produce mientras el régimen celebra, de forma virtual, la Feria Internacional de Turismo (FITCuba 2026), en la que, según medios especializados, la compañía española "ha ratificado su compromiso con el turismo en la Isla". En tal sentido, la hotelera anunció la próxima apertura de Sol Hicacos Varadero, un Todo Incluido enfocado en el segmento familiar.
A pesar del escenario notablemente adverso, el presidente de Meliá, Gabriel Escarrer, afirmó en febrero que no tiene ninguna intención de retirarse del mercado cubano. "Nos sentimos muy cómodos con la estructura operativa que tenemos en el país y con nuestra posición de liderazgo allí", dijo.
"Llevamos más de un año capeando esa situación con un plan de contingencia. Ahora el problema se ha agravado mucho", reconoció Escarrer, aunque restó importancia al impacto de la crisis en los beneficios totales de la compañía.
Sin atender al resquebrajamiento integral de la sociedad cubana y al desplome tanto de las inversiones como del interés de los viajeros por la Isla, el primer ministro cubano, Manuel Marrero, se dirigió este jueves a los inversores turísticos en la Isla y, con intención embaucadora, les dijo: "Somos optimistas y pensamos que estas sanciones no serán duraderas".
"Cada vez que ustedes hacen negocios con nosotros están ayudando al pueblo cubano", afirmó y reconoció, no obstante, el momento deplorable del sector. Trató de maquillarlo diciendo que los trabajadores turísticos se concentran en "labores de embellecimiento" de las instalaciones, toda vez que no tienen clientes que atender.
Sus declaraciones llegan en un momento particularmente tenso entre La Habana y Washington y en lo que parece ser la antesala de una estampida de inversores extranjeros abandonando la Isla, toda vez que el Departamento de Estado de EEUU afirmó este jueves que los actores extranjeros que mantengan negocios con el régimen están expuestos al riesgo de sanciones.
En este contexto, La Habana y ciertos aliados siguen hablando del "gran potencial" de la Isla; sin embargo, se trata de un juego retórico sin peso en la realidad. Así, "la debacle de la industria turística cubana en 2025 presagió que en 2026 la industria iba a desplomarse. Al alcanzar la cifra de turistas más baja en los últimos 20 años, no quedaba duda de que 2026 iba a ser el año del quiebre del sector", dijo el economista Emilio Morales en un artículo para DIARIO DE CUBA.
En tal sentido, Morales resaltó: "Esta realidad ha traído como consecuencia que el destino Cuba quede fuera de la cartera de opciones de los principales turoperadores mundiales. Las alertas de viaje emitidas por los gobiernos de los principales mercados emisores de turistas a Cuba han sido otro factor que ha impactado en la disminución del arribo de visitantes. Nadie quiere viajar al infierno, y es en esto en lo que se ha convertido el mercado turístico cubano: un puro infierno".
No es raro que la Cadena Meliá culpe a EEUU del "descalabro" de sus ingresos. Siempre se manejó en consonancia con el régimen, cuya figura representativa fue y es Manuel Marrero, único ministro que perdura hace más de 20 años, primero en Turismo y ahora como Primer Ministro. Su constructora principal, la francesa Bouygues Batiment, siempre actuó conjuntamente con GAESA y los negocios de ADN Castro, cuyo principal recaudador fue el fallecido Luis Alberto Rodríguez López-Calleja. El despilfarro que significó esa cantidad de hoteles fantasmas no debería llamar la atención, en tanto y en cuanto jamás fueron auditados, y los propios Zapatero y Moratinos protegieron sus finanzas. Espero que algún día le pongan una lupa y revisen los caminos del lavado de activos de orígen europeo. No por nada más de la mitad de los hoteles Meliá en América latina estan en... Cuba.
Están recogiendo la soga ahora porque aquello se tambalea. Los idiotas españoles van a decir que ellos nunca estuvieron nada allí. Así mismo te lo dirán en tu cara lo muy descarado. No tendrán entrada, serán los ultimo en la fila, después de las cadenas hoteleras americanas.
Repetido
Es hora de que la Madrastra Patria recoja sus maletas y se vaya para la pinga ... que diga, La Peninsula ...