En la misma jornada en la que la Administración Trump fijó como límite el 5 de junio de 2026 para que las empresas extranjeras con negocios en la Isla liquiden todas las operaciones que involucren a GAESA, La Habana inauguró de forma virtual la Feria Internacional de Turismo FITCuba 2026, en el peor momento del sector en la Isla. Sin embargo, el primer ministro Manuel Marrero dijo a los inversores extranjeros: "Somos optimistas y pensamos que estas sanciones no serán duraderas".
"Cada vez que ustedes hacen negocios con nosotros están ayudando al pueblo cubano", dijo Marrero en un mensaje transmitido en YouTube y agregó: "Necesitamos crear todas las condiciones para que, una vez que la situación mejore, ir restableciendo los servicios turísticos en el país".
Sin atender al resquebrajamiento integral de la sociedad cubana y al desplome tanto de las inversiones como del interés de los viajeros por la Isla, el alto funcionario del régimen sostuvo: "Tenemos la esperanza de que podamos tener un próximo invierno muy fuerte".
Marrero reconoció, no obstante, el momento deplorable del sector y trató de maquillarlo diciendo que los trabajadores turísticos se concentran en "labores de embellecimiento" de las instalaciones, toda vez que no tienen clientes que atender.
El funcionario no escondió que, para tratar de recuperar el sector, La Habana aspira a tener "un mejor verano" y confía ese escenario a las visitas de los cubanos residentes en el exterior, quienes, dijo, "representan un mercado de relevancia estratégica".
Por su parte, el ministro de Turismo del régimen, Juan Carlos García Granda, dijo que el contexto actual es "dinámico", al tiempo que sostuvo que se trata de "un entorno complejo que reta la creatividad y la capacidad".
FITCuba 2026 llega en un momento particularmente tenso entre La Habana y Washington y en lo que parece ser la antesala de una estampida de inversores extranjeros abandonando la Isla, toda vez que el Departamento de Estado de EEUU afirmó este jueves que los actores extranjeros que mantengan negocios con el régimen están expuestos al riesgo de sanciones.
La potestad de emitir sanciones queda en manos de los secretarios de Estado y del Tesoro, y estas serán impuestas contra personas o entidades extranjeras que "están involucradas en actividades nocivas específicas relacionadas con Cuba".
Asimismo, la Administración Trump detalló que prestará atención a aquellas personas o empresas extranjeras que "actúan en nombre o representación del Gobierno de Cuba", así como a aquellas que hayan sido "cómplices de graves violaciones de los derechos humanos o actos de corrupción relacionados con Cuba".
En este contexto, La Habana y ciertos aliados siguen hablando del "gran potencial" de la Isla; sin embargo, se trata de un juego retórico sin peso en la realidad. Así, "la debacle de la industria turística cubana en 2025 presagió que en 2026 la industria iba a desplomarse. Al alcanzar la cifra de turistas más baja en los últimos 20 años, no quedaba duda de que 2026 iba a ser el año del quiebre del sector", dijo el economista Emilio Morales en un artículo para DIARIO DE CUBA.
En tal sentido, Morales resaltó: "Esta realidad ha traído como consecuencia que el destino Cuba quede fuera de la cartera de opciones de los principales turoperadores mundiales. Las alertas de viaje emitidas por los gobiernos de los principales mercados emisores de turistas a Cuba han sido otro factor que ha impactado en la disminución del arribo de visitantes. Nadie quiere viajar al infierno, y es en esto en lo que se ha convertido el mercado turístico cubano: un puro infierno".
A no ser que sea para ver a los familiares, no sé que interés podrá tener hacer turismo en Cuba siendo "residente cubanos en el exterior". Para vivir en un gueto dentro de un campo de concentración de ruinas, basuras en las calles y miseria, hay destinos muchos más atractivos en el Caribe, Europa y Asia, que ir a coger sol al terraplén.