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Inversión extranjera

Suelo cubano para el capital extranjero: en dólares y a qué precio

El Gobierno fija nuevos valores de los terrenos turísticos en zonas como Varadero, Viñales, Santa Lucía.

Madrid
Vista aérea de La Habana.
Vista aérea de La Habana. Viaggi/Pinterest

La Resolución 165/2025 del Ministerio de Finanzas y Precios, publicada el 1 de octubre, abre incógnitas sobre el destino del patrimonio territorial cubano. Bajo el argumento oficial de "potenciar los niveles de inversiones con capital extranjero", el Gobierno actualizó los valores mínimos del suelo para uso hotelero y campos de golf en zonas estratégicas de la Isla. Pero más allá de las cifras, persiste una pregunta de fondo: ¿cuál es el verdadero costo de este modelo de desarrollo?

Durante décadas, el turismo ha sido presentado como el motor económico de Cuba. Sin embargo, la nueva resolución marca una aceleración en la apertura al capital foráneo, fijando precios por metro cuadrado en dólares estadounidenses —no en pesos cubanos— para enclaves como el Vedado (1.263,60 dólares por metro cuadrado, m²), Varadero (842,40 dólares/m²) o Viñales (694,98 dólares/m²). La medida busca atraer grandes inversionistas, pero también consolida la dependencia estructural del país de agentes externos.

Esto plantea interrogantes sobre el grado de control estatal que se está cediendo en función de una rentabilidad inmediata y sobre el espacio que queda para la participación ciudadana, el desarrollo local y la sostenibilidad ambiental en la toma de decisiones.

Campos de golf y desigualdad territorial

Uno de los elementos más controvertidos es la inclusión de precios mínimos para terrenos destinados a campos de golf, un símbolo del turismo de lujo. Mientras la mayoría de los cubanos enfrenta la escasez de alimentos, viviendas, la sequía y la crisis de los servicios básicos, el Estado propone destinar grandes extensiones de tierra a infraestructuras pensadas para visitantes extranjeros, que consumirán abundantes cantidades de agua.

El dilema es evidente: ¿se prioriza el bienestar de la población o la creación de enclaves exclusivos para generar divisas?

La norma deroga la Resolución 501 de 2019, que utilizaba el ya extinto CUC como referencia, y establece valores más altos en polos estratégicos y reducciones en otros. Por ejemplo, Santa Lucía (Camagüey) pasó de 50 CUC por metro cuadrado a 245,70 dólares por metro cuadrado, un aumento superior al 300%. En Cienfuegos capital, el valor sube de 180 CUC/m² a 505,44 dólares, mientras Ancón (Sancti Spíritus) se duplica de 200 CUC/m² a 386,10 dólares.

Varadero, la joya turística de Matanzas, incrementa su valor en un 20%, de 700 CUC/m² a 842,40 dólares, mientras que Playas del Este (La Habana) registra una baja, de 380 CUC/m² a 315 dólares por m².

Aunque el Estado no vende formalmente la tierra, sí concede derechos de uso temporal que pueden extenderse hasta 100 años, lo que, en la práctica, equivale a una cesión prolongada del control territorial. La pregunta es inevitable: ¿qué garantías existen de que estos proyectos aporten beneficios reales a la población cubana?

¿Fomento de inversión o privatización encubierta?

En medio de la crisis económica más profunda de las últimas décadas, la urgencia por captar divisas parece empujar al Gobierno a tomar decisiones de alto riesgo. La Resolución 165/2025 reconfigura el modelo de desarrollo turístico, pero también abre la puerta a una posible privatización encubierta del suelo nacional, donde el territorio se convierte en moneda de cambio para paliar la falta de liquidez interna.

El documento, presentado como una actualización técnica, revela en realidad una estrategia que puede profundizar la desigualdad territorial y económica, favorecer al capital extranjero en detrimento del acceso social a la tierra y relegar las necesidades internas del país a un segundo plano.

Más que una simple tabla de precios, la nueva resolución es un reflejo de las prioridades actuales del Estado cubano y una advertencia sobre el rumbo que podría tomar el futuro del país si su patrimonio territorial continúa siendo entregado, metro a metro, al mejor postor.

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7 comentarios

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¿Y no será que en los 60 expropiaron a "buen precio" para, ahora, poder venderlo a "mejor precio" y poder permitirse el lujo de "expropiarlo" después?

Será que los 18.000 les deben de saber a poco.

Tarara ya se lo tienen vendido a una constructora canadiense, y los campismos del litoral norte los que le queda es una afeitada, una constructora francesa esta en tramites para comprar la franja de costa de esa zona para construir mansiones de lujos frente a la costa norte de Jibacoa.

Los biranos saben que les queda poco y estan tratando de exprimir el bagazo para $acarle mas jugo$ y salir huyendo.
ComeKK son los imbeciles que compren, su "inversion" durara lo que un merengue en la puerta de un colegio despues que el biranato colapse

Profile picture for user Siento un bombo mamita me esta llamando

A los castronarcotraficantes lo único que les interesa es llenarse de dinero los bolsillos, nunca, y menos ahora les ha interesado la vida y prosperidad del pueblo. Me imagino los tontos que se lanzaran a invertir: los pan con bistec de Miami, los reguetoneros limpiadores de imagen de la dictadura y algunos trasnochados comunistas de caviar y champan de Europa y de la Yuma.

Profile picture for user Mascara Negra

PERO, NO SE HIZO LA REVOLUCIÓN PARA QUITAR LAS PROPIEDADES AL CAPITALISMO MALO Y CRUEL Y DARSELAS AL PUEBLO COMO REPETÍA HASTA EL CANSANCIO LA COTORRA PELUA Y LA PROPAGANDA COMUNISTA???????????????????????????????????????????

Profile picture for user Ana J. Faya

Gracias por este artículo. Estos son los cambios que el régimen ha introducido en el país sin rendir cuentas a nadie, de "a porque sí", como siempre ha hecho. Sin dudas es una reversión de lo que impuso en la primera mitad de los años 60, al nacionalizar empresas y confiscar tierras. Entonces, las compañías estadounidenses y las de nacionales dueños de hoteles y campos de golf se convirtieron en la representación de lo malvado, lo espurio, lo que había que aniquilar. Ahora, los titiriteros de GAESA con su socotroco presidente pasan esos bienes a otras compañías y dueños. Es la reversión de lo hecho hace 60 años, bajo nuevas condiciones de dependencia y sometimiento. A eso, sin ideología, de espaldas a la población, guiados por la sobrevivencia y el usufructo de lo que todavía en Cuba ofrece dividendos, le dicen ellos "continuación". Por ahí van los tiros del Congreso convocado para abril.

Profile picture for user EL BOBO DE LA YUCA

La foto que ilustra el artículo ("Vista aérea de La Habana") demuestra, una vez más, que las vistas áereas engañan: !hasta parece una ciudad decente! Y no el cochiquero ruinoso en que la han convertido.