A pesar de que el Gobierno cubano haya declarado como una de sus prioridades "dinamizar la inversión extranjera" y, durante el Quinto Periodo Ordinario de Sesiones de la X Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el primer ministro Manuel Marrero haya insistido en la necesidad de eliminar trabas burocráticas, el régimen sigue ocultando datos relevantes del sector, toda vez que ningún dato sobre Cuba aparece en el reciente informe sobre inversión extranjera directa en 2025, publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
En su perfil de X, el economista Pedro Monreal indicó que "la única mención a cifras de inversión en Cuba no se hace en tablas con datos comparables, sino en un párrafo suelto que habla de tres 'anuncios de proyectos' en 2024 que representan 'una marcada caída desde 2020'. Más que 'dinamizar' la cosa va de resucitar".
Así, mientras las pequeñas economías insulares del Caribe reportaron datos de inversión extranjera, la silueta de Cuba aparece en blanco.
Sin embargo, esta situación no es nueva, toda vez que, por mucho que el régimen cubano exponga las supuestas facilidades para este tipo de inversiones en la Isla, el informe del año anterior fue similar, al reportar datos para todos los países de la región, excepto Cuba.
En tal sentido, las palabras de Monreal hace un año vuelven a ser válidas esta vez, lo que demuestra el estancamiento del sector. Así, la absoluta ausencia de mención a Cuba en dicho informe "contrasta con el relato oficial cubano que presenta el país como una ventajosa plaza de inversión en América Latina. Ante la falta de evidencia, ese relato se queda en la propaganda".
Recientemente, la economista oficialista Carola Salas, directora del Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI) de la Universidad de La Habana, dijo en el programa Cuadrando la caja, de la televisión estatal, que, si bien la inversión extranjera es una vía de solución ante la sostenida debacle de la economía de la Isla, "Cuba tiene que trabajar para insertarse eficientemente en esos esquemas, no es llegué y ya, resolví. Son contextos heterogéneos, difíciles, y el país tiene que llegar aportando soluciones", dijo.
La especialista se refirió, además, a la pérdida de la credibilidad financiera de Cuba, y sus palabras pueden ser interpretadas como una crítica a la actitud del régimen de insertarse en foros como la Franja y la Ruta de la Seda y los BRICS y, teniendo poco o nada que aportar, pasar una y otra vez la gorra para que los socios lo mantengan, pero como mera subsistencia, sin lograr inversiones de calado.
Asimismo, Salas indicó que, según las agencias mundiales de evaluación de riesgos financieros, Cuba está al borde del default, "y eso es fatal para los inversores extranjeros, que no quieren colocar su dinero en el país porque es tremendamente riesgoso", dijo.
La especialista destacó, además, la urgencia de "facilitar el proceso de inversión extranjera" y "dar señales positivas a los inversores, algo que se lograría, en buena medida, con un correcto manejo de la deuda externa".
Esta situación quedó plasmada, además, en el informe CEPAL "Flujos de capital hacia América Latina y el Caribe. Los cuatro primeros meses de 2024", que puso en evidencia que Cuba tiene "estatus de paria en las calificaciones de los mercados internacionales de capital".
En este contexto, el régimen también le oculta los datos sobre la pobreza en la Isla a los organismos internacionales, toda vez que Cuba está ausente en el Banco de Datos de Encuestas de Hogares (BADEHOG) de la CEPAL, una herramienta metodológica para estimar indicadores socioeconómicos comparables a nivel regional.
Así, a pesar de la persistente opacidad estadística de las autoridades de la Isla, la CEPAL pronosticó en junio que la economía de Cuba caerá un 0,4% en 2025. La falta de inversiones, tanto nacionales como extranjeras, y el pésimo desempeño del anquilosado modelo económico cubano serían los principales factores de la caída.
Creo que se equivocaron con el apelativo, la cuestión no era dinamizar sino dinamitar.
Y algo dinamitado diría yo que no se puede resucitar, hay que enterrarlo y reconstruir entero de nuevo.