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Finanzas

¿Son realmente las MIPYMES culpables de la falta de efectivo en los bancos?

'El cálculo del Gobierno, al parecer, era que las importaciones no fueran tan altas ni centradas en la comercialización de productos de primera necesidad.'

Holguín
Una oficina del Banco Metropolitano, La Habana.
Una oficina del Banco Metropolitano, La Habana. DIARIO DE CUBA

Si bien las MIPYMES no son las culpables de la actual falta de efectivo en los bancos cubanos, en efecto sí son las principales responsables. Es que tan solo por existir y funcionar exitosamente, a pesar de estar ceñidas a la marginalidad en que fueron concebidas, con el estrecho nicho de mercado cedido y las limitaciones de financiamiento dentro del país, pusieron a tambalearse al sistema bancario.

Las soluciones que las MIPYMES buscan para salir adelante afectan per se a la estructura financiera estatalizada. Es claramente el sistema el único culpable, que les impone reglas y trabas absurdas, y los obliga a buscar alternativas. Luego estas terminan golpeando al propio sistema como un bumerang.

La "traba" que repercute directamente en la falta de efectivo es la obligación de pagar las importaciones con dólares del extranjero. Lo que dicho de otra manera: es la imposibilidad de adquirir dólares en los bancos nacionales o de utilizar desde Cuba los que adquieren en el mercado informal.

¿Cómo se da el problema? El boom importador del sector privado ha multiplicado exponencialmente la circulación monetaria, que no pasa por el sistema financiero oficial. No existe forma de que las MIPYMES reciban mes tras mes una inyección de dólares desde el exterior para pagar sus importaciones, sin retorno. Así no funcionan los negocios. Si alguien lo concibió así, no estaba en su sano juicio. La fuente de divisas de las MIPYMES terminó siendo las remesas que reciben las familias desde EEUU.

Cada MIPYME necesita al menos un agente de confianza en EEUU que reciba vía Zelle la transferencia de los dólares a una cuenta de allá. Y aquí en Cuba, varios agentes de remesas en los barrios, con la confianza de los familiares para una vez hecha la transferencia entreguen aquí los pesos cubanos al cambio en el mercado informal, deducida una tasa como comisión, que oscila entre el 5% y el 10%. El dinero en CUP para cubrir ese cambio no se agota como en el banco, porque proviene de la recaudación de las MIPYMES, que siempre tienen ofertas.

Luego las familias que reciben el dinero lo usan para sus gastos, pero entre el 80% y el 90% de sus compras las hacen en las propias MIPYMES y el mercado informal, que tampoco pasa por el banco. De esta manera, se cierra un ciclo de circulación del dinero, dejando el banco casi ignorado por completo.

Se volvió innecesario y hasta un obstáculo, por las colas excesivas, la ineficiencia de los cajeros casi siempre sin dinero desde que comenzaron, mucho antes de esta crisis, y la presión fiscal que obliga a burlar el fisco para garantizar la viabilidad. De esa manera es muy poco el dinero que circula por el sistema bancario, apenas los impuestos, el pago de las tarifas telefónica y eléctrica, las multas, y nimiedades así por el estilo.

La idea de obligar a que las importaciones no fueran a cargo de la divisa ya existente dentro del país, sino que se buscara otras fuentes en el exterior, fue inteligente en el sentido de estimular las remesas. Sin embargo, como toda idea distorsionada, ha terminado por tener esta connotación negativa al autoexcluirse de la circulación monetaria. Con el uso de dólares del exterior para realizar sus compras, los bancos nacionales terminan por quedar fuera del negocio no solo con respecto a los dólares sino también con los CUP.

Al final, las MIPYMES son grandes compradoras de dólares en el mercado informal y venden preferencialmente en divisas, al cash o por transferencia, a sus clientes mayoristas y minoristas, porque los necesitan para cambiarlos por dólares depositados en sus cuentas en EEUU, a los familiares de los migrantes que financian sus travesías migratorias vía Nicaragua-México.

El cálculo del Gobierno, al parecer, era que las importaciones no fueran tan altas ni centradas en la comercialización de productos de primera necesidad. Pero la crisis de desabastecimiento ofrece un nicho de mercado lucrativo y seguro para comenzar a tener utilidades rápidas y no se puede planificar el emprendimiento ni la iniciativa privada, que es espontánea y busca su propio camino donde hay más oportunidades.

Teniendo en cuenta que el sector privado formal representa el 15% del PIB, junto al mercado informal, se podría deducir que mueve un porcentaje tres veces mayor del circulante en dinero nacional y gran parte de las divisas del mercado informal. Y no pasan por el banco, ni necesitan el banco, ni confían en el banco, entonces, ahí ya está la génesis de crisis del efectivo.

¿Qué sucedería si el Gobierno obliga a las MIPYMES a depositar el efectivo en los bancos o les controla el dinero mediante la bancarización forzosa? De pronto, si lo hace sin que el banco les cambie los CUP por las divisas que necesita para financiar sus importaciones, las condenaría a la quiebra porque les quitaría la capacidad para financiar las remesas con el dinamismo que conlleva; y también por las limitaciones fiscales que implicaría.

Para que las MIPYMES sigan funcionando, necesitan al menos la contemplación de estas operaciones cambiarias, actualmente informales, dentro de sus operaciones legales. Además de un funcionamiento diligente y eficiente de los bancos, algo que nadie cree posible sin una reforma real de la economía cubana.

La crisis del efectivo y la disfuncionalidad de los bancos es otro capítulo más de la crisis sistémica del modelo imperante de partido único, estatista y planificado. La verdadera solución a este y de todos los demás problemas nacionales pasa por un cambio verdadero que transforme a Cuba en una democracia con apertura creíble al mercado. Pero el Partido Comunista lo impide y  persiste en la continuidad de lo que no funciona, de lo que nos ha traído a esta situación de miseria, división y diáspora.

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2 comentarios

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No hay que ser tan absolutos. El Gobierno cubano es especialista en crear los problemas, inventando limitaciones, para obligar al Pueblo a entrar por la canaleta que ellos quieren. Ellos dicen: No hay dinero, utilicen la vía digital. Y ya, eso es lo que están haciendo. Van a lograrlo? Eso está por ver. Pero por lo menos, lo intentan. Se atrasa más el País. No importa. Ellos han demostrado que eso no les preocupa. En ese genocidio de nuevo tipo, lo único viable es seguir aplicando "la pocilga farandulera".

MIPYMES y m.... es lo mismo,revenden y no producen alimentos, en tanto los barrigones de Comercio Exterior cogen su tajada en moneda fuerte y comparten con los verdeolivos,el Cangrejo, Titolo el esposo de Mariela y toda esa mafia parásita.Eso sin hablar de estaba a través devalmacenes Universales de las FAR que venden a estos "emprendedores" en moneda dura cash al por mayor.Piensan que la escases de efectivo es casual,no eso fue preparado para recoger divisa,no pesos cubanos.