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Opinión

Tira y afloja de la Aduana: el verdadero cerco a las familias cubanas nace en el Palacio de la Revolución

No importaron las calamidades del pueblo, el Gobierno solo cede cuando se asusta.

La Habana
Un trabajador cubano mueve paquetes enviados a la Isla desde el exterior.
Un trabajador cubano mueve paquetes enviados a la Isla desde el exterior. Granma

La desvergüenza del castrismo es colosal. Lleva años culpando a Washington por el "bloqueo", cuando los tira y afloja de la Aduana nacional muestran claramente que el verdadero cerco a las familias cubanas nace en el Palacio de la Revolución.

Durante décadas, el régimen impidió toda comunicación con familiares que, al irse, se transformaban en "escoria". Recibir un mísero dólar de un "gusano" conducía a un calabozo. No fue hasta la crisis de los 90 cuando, codicioso, el castrismo comenzó a "normalizar" las relaciones entre las dos orillas, transformando retóricamente a los antiguos "traidores" en "comunitarios" primero, y en "emigrantes económicos" después, y legalizando conjuntamente la tenencia de unos dólares, que desde entonces son el foco de sus ansias.

La historia de la Aduana y la paquetería no acompañada ha ido en paralelo. Desde la proscripción total (verdadero bloqueo), se han ido relajando las medidas permitiendo lleguen más alimentos, aseo o medicinas, siempre según la conveniencia del Gobierno, jamás según la necesidad del pueblo.

Sufrir más de un año la pandemia de coronavirus, con niveles de mortalidad entre los más altos del mundo, mientras la economía se desplomaba, no hizo que el castrismo aflojase su bloqueo aduanero; sin embargo, apenas cinco días después de lanzarse la gente a la calle el 11J de 2021, amenazando la estabilidad gubernamental, flexibilizó la importación de alimentos, aseo y medicamentos en equipajes acompañados. No importaron las calamidades del pueblo, el Gobierno solo cedió cuando se asustó.

Además, hubo que esperar hasta agosto de 2022, cuando se acumulaba más del 1.000% de inflación en la carne de cerdo y un 1.200% de sobreprecio en la leche en polvo —porque el yogurt de soya, único desayuno accesible a menores de 13 años, dejaron de distribuirlo—, para que el castrismo ajustase sus regulaciones sanitarias, permitiendo que los viajeros trajeran alimentos de origen animal y leche en polvo.

¿Y cuántos miles de horas sin electricidad han tenido que soportarse, en un verano tórrido e infecto de mosquitos y mortal dengue, para que recién en estos días el Gobierno autorizase la importación de plantas eléctricas superiores a 900 vatios?

La cronología —flexibilización del bloqueo aduanero siempre con dilatado retraso para la necesidad del pueblo— demuestra que el Gobierno es reticente a aflojar un cerco que le es necesario para desplumar a los "emigrantes económicos" en tiendas online donde una libra de pescado cuesta 21 dólares, o 2.000 dólares una planta eléctrica que no llega a 400 en Estados Unidos.

Lejos de su intención está aflojar en la Aduana para aplacar la miseria ciudadana. Primero, exprimen financieramente las calamidades y, luego, cuando parece que el pueblo está pronto a estallar de ira, le lanzan un hueso en forma de flexibilización aduanera o de paquetería no acompañada. Es un mecanismo diabólico probadamente eficaz.

Y no es poca cosa el alivio que significaría levantar totalmente el bloqueo castrista. Según reporte oficial, tras solo 25 días de estar vigente la Gaceta Oficial 45, con nuevas disposiciones para importar paquetería, lo recibido ya superaba en "un 23% lo procesado durante meses anteriores". Solo en la segunda quincena de agosto, vigente ya la norma, llegaron 60 contenedores con 410 toneladas que, se espera, sean 750 en septiembre, con misceláneas, alimentos y medicinas.

Tanto estiman que crezca el tráfico postal, que la estatal Correos de Cuba ha subcontratado 14 entidades privadas y varias empresas estatales (corrupción asegurada), para gestionar el volumen de mercancías esperado, y se apresta a invertir en la automatización del sistema.

Por supuesto, este es momento propicio para que se enriquezcan aún más aquellos empresarios "privados" afincados en el exterior, pero bien conectados con el castrismo, que tienen permitido tramitar paquetería en origen, como Hugo Cancio, fundador de OnCuba News, única agencia de periodismo "independiente" invitada a conferencias de prensa oficiales… nada que agregar.

En Cuba toda flexibilización aduanera es demostración de debilidad de un Gobierno que odia la paquetería porque disminuye la cantidad de dólares y euros remesados, ya que quienes mandan paquetes envían menos dinero, y las familias que reciben paquetes piden menos efectivo.

Para colmo, probablemente, la mayor parte de la paquetería termina en el mercado negro, alimentando un circuito comercial y cambiario paralelo, en divisas, que deja fuera al Gobierno y rompe el monopolio de las tiendas del castrismo, las MLC, Mallhabana o Supermarket 23, con sus precios de usura.

Si las autoridades cubanas están flexibilizando su bloqueo es porque calculan que la entrada de dólares que van a perder es compensada evitando el riesgo político de seguir asfixiando al pueblo… es momento para un hueso, están asustados.

Y aunque, a fin de cuentas, traer o enviar paquetes no resuelve el problema de la Isla, pues la libertad no se puede importar, sí es el método más efectivo para aliviar las miserias que en las familias provoca el castrismo, sin estar subsidiando al Gobierno con remesas desde Miami o Madrid. Aprovechen, envíen paquetes, no dinero.

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6 comentarios

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Profile picture for user Pamela Landy

Excelente análisis Rafaela. Nos vamos acostumbrando a tu verbo firme y tus análisis claros y directos sobre la situación en la República de las Remesas.
En este caso me falta un pequeño detalle que posiblemente puedas investigar para hacerle un adéndum a este artículo. Me explico: la paquetería que se envía se le cobra al cubano cuando la recoge o cuando se la entregan en casa. No entiendo qué criterios emplea Correos de Cuba para tasar y cobrar en pesos cubanos la mercadería que enviamos desde el exterior. Por ejemplo, hace un par de meses envié "200 pares de guantes quirúrgicos" para operación de urgencia. El objetivo era que la persona se operara y que quedasen guantes para operaciones de otras personas que de ellos carecieren.
Pues los guantes me serán devueltos porque deben pagar más de 2.300 CUP que no tienen. Esa cantidad es la que ha exigido Correos en Cuba por la entrega de los guantes... que no pesan y resolverían un par de problemas en cierto hospital frente al mar. Gracias

Rafaela no creo que, con esto que has escrito, a alguien en Cuba o en el mundo se le ocurra preguntar: ¿cuál es el bloqueo interno?
Más que un bloqueo interno parece una guerra contra el pueblo. Parece, más bien, un experimento finamente calculado.
Una economía intrínsecamente desastrosa con una excusa externa (bloqueo imperialista) divulgada hasta el hastío.
Un bloqueo yanqui que puede impedir la compra de insumos para termoeléctricas pero no impide la importación de las mínimas exquisiteces que demanda un hotel de lujo.
Bravo, Rafaela.
Este es otro de tus home runs.
Hablas tan claro, que te temen.
Tu capacidad para despertar corderos adoctrinados es brutal.

Otro excelente artículo de Rafaela Cruz. Mucho se ha comentado ya sobre este tema. Para mí la conclusión es mucho más simple: ese desgobierno, extensión del poder que ejerce una familia, no hará otra cosa, más que aquello que le es dictado desde más arriba. Es como un "Deep State" cubano. Y a ese "Deep State" o lo que es lo mismo, la "familia real" cubana, jamás le ha importado su pueblo. Entonces, ¿qué se puede esperar?

¡Otra vez Rafaela!!!
Pero en el segundo párrafo la palabra normalizar debe estar entre comillas.

Profile picture for user Nico

¡Ahí, Rafaela!

Profile picture for user El Santo

Excelente!!!!