Las autoridades penales del régimen cubano aprobaron esta semana la medida de libertad condicional para el preso político Julio César Duque de Estrada Ferrer, quien permaneció encarcelado desde septiembre de 2024 y, en septiembre de 2025, fue condenado por el Tribunal Municipal de Santiago de Cuba a cuatro años y seis meses de privación de libertad por los supuestos delitos de desobediencia y atentado, informó el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).
La organización, que denunció que el proceso judicial estuvo "lleno de violaciones a los derechos humanos", calificó la sentencia como "una farsa" que deja al descubierto "la actuación ilegal y desproporcionada" de la policía política, toda vez que Duque de Estrada Ferrer fue condenado "luego de grabar con su teléfono a varias personas que esperaban para comprar gas licuado en Santiago de Cuba", indicó.
En este contexto, el OCDH reclamó la "libertad definitiva" para Duque de Estrada Ferrer, así como "para todos los presos políticos en Cuba", apostilló.
Según relató la organización, que tuvo acceso al expediente de la Fiscalía, el 5 de septiembre de 2024 Duque de Estrada Ferrer grababa la citada aglomeración cuando fue abordado por el oficial de contrainteligencia Mario Raciel Soulary Garcés.
La Fiscalía sostuvo entonces que Duque de Estrada Ferrer "se tornó agresivo" y agredió al oficial. Sin embargo, la versión del acusado, recogida por la organización, sostiene que fue él quien resultó agredido y que el oficial le arrebató el teléfono con violencia.
Para el OCDH, "la actuación de este oficial plantea serios cuestionamientos desde la perspectiva de los estándares internacionales de derechos humanos".
"La intervención inicial fue ilegal y arbitraria, ya que no existía base legal para restringir la libertad de expresión del ciudadano. La detención y el uso de la fuerza fueron desproporcionados, violando los derechos a la libertad personal y a la privacidad", enfatizó la organización.
De igual forma, el OCDH subrayó que "el oficial no tenía fundamento jurídico para prohibir la filmación ni para pedir el carné de identidad ante la ausencia de delito y de contravención. Su intervención es, por ello, un acto extralegal, ilegal e inconstitucional, que excedía sus funciones y por el cual no procedería, tras la provocación del hecho, la imputación de algún delito".
El hijo de Duque de Estrada Ferrer, Dairon Duque Estrada Aguilera, fue arrestado en mayo de 2020 por gritar consignas contra el difunto Fidel Castro y su hermano, Raúl Castro. Más tarde, fue acusado de propagación de epidemia y atentado, y condenado en febrero de 2021 a cuatro años y medio de prisión por el Tribunal Municipal Popular de Santiago de Cuba, el mismo que condenó a su padre y ahora le otorga la libertad condicional.
El caso de Duque de Estrada Ferrer da cuenta de lo denunciado por el grupo de asesoría legal Cubalex en un reciente informe: "Frente a la profunda crisis de acceso a servicios públicos, a la salud y alimentación, el Estado criminaliza la libertad de expresión, asociación y protesta".