El cubano Julio César Duque de Estrada Ferrer, encarcelado desde septiembre de 2024, se ha convertido en un preso político al igual que su hijo Dairon Duque Estrada Aguilera y podría pasar más de cinco años en prisión por grabar en Santiago de Cuba una de las frecuentes moloteras que provoca la crisis del gas licuado en el país.
Según contó este viernes el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), que tuvo acceso al expediente de la Fiscalía, el 5 de septiembre del año pasado Duque de Estrada grababa una aglomeración en un punto de distribución del combustible con su teléfono móvil, cuando fue abordado por el oficial de contrainteligencia Mario Raciel Soulary Garcés.
La Fiscalía asegura que Duque de Estrada "se tornó agresivo" y agredió al oficial. Sin embargo, la versión del acusado, recogida por la organización radicada en Madrid, es que fue él el agredido y que el oficial le arrebató el teléfono con violencia.
"No es la primera vez que miembros de la policía política agreden a un ciudadano, y al final acusan al agredido", recuerda el OCDH.
A pesar de no tener antecedentes penales, Duque de Estrada, de 55 años, fue asegurado con la medida cautelar de prisión provisional y lleva nueve meses preso.
La petición fiscal, de la que la organización defensora de los derechos humanos compartió un resumen, señala que Soulary Garcés, después de identificarse, le ordenó a Duque de Estrada dejar de grabar y guardar el teléfono.
Esa orden constituye una violación del derecho a la libertad de expresión y de información, que la Constitución de Cuba reconoce.
La Fiscalía también dice que el prisionero le propinó un bofetón al oficial y que este "lo neutralizó con un alambre" hasta que llegaron los patrulleros.
Duque de Estrada está acusado de desobediencia, atentado y resistencia, por los que la Fiscalía pide para él una sanción de cinco años y seis meses de privación de libertad.
Su hijo Dairon Duque Estrada Aguilera fue arrestado en mayo de 2020 por gritar consignas contra el difunto dictador Fidel Castro y su hermano, Raúl Castro.
Más tarde, fue acusado de "propagación de epidemia" y "atentado", y condenado en febrero de 2021 a cuatro años y medio de prisión por el Tribunal Municipal Popular de Santiago de Cuba.
La tiranía se recrudece como cuando Batista.