El Observatorio Cubano de Conflictos (OCC) registró en julio de 2026 un récord histórico de 1.415 protestas, denuncias y expresiones de descontento en Cuba, un aumento que atribuye al agravamiento de la crisis energética, el deterioro de los servicios públicos, la escasez de alimentos y el incremento de la represión contra quienes expresan su malestar.
Los datos, publicados por la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC), corresponden al informe mensual elaborado por el OCC, que identifica julio como el mes con el mayor número de incidentes documentados desde que comenzó el monitoreo de la conflictividad social en la Isla.
Entre los hechos registrados figuran 72 protestas presenciales, de las cuales 64 ocurrieron en La Habana, reflejo de que el descontento también se ha extendido a la capital, donde tradicionalmente el régimen despliega un mayor control policial.
El informe contabiliza además 520 actos de desafío al Estado, entre ellos cacerolazos, bloqueos de calles, quema de basura y consignas como "Libertad" y "Abajo la Dictadura", manifestaciones que se han vuelto recurrentes en medio de los prolongados apagones y el deterioro de las condiciones de vida.
La crisis de los servicios básicos concentró una parte importante de las denuncias. El OCC registró 320 reportes relacionados con el colapso de servicios públicos, principalmente por los cortes de electricidad y la falta de agua potable.
A ello se sumaron 219 denuncias por hechos represivos, una cifra que representa, según el observatorio, un incremento cercano al 40% respecto a junio, lo que apunta a un endurecimiento de la respuesta de las autoridades frente al creciente malestar social.
El deterioro económico también quedó reflejado en 130 denuncias vinculadas al hambre, la inflación y la crisis alimentaria.
En paralelo, el observatorio documentó 121 reportes sobre inseguridad ciudadana y violencia, incluidos 40 homicidios durante el mes, así como 53 denuncias relacionadas con problemas sociales, entre ellos el aumento del trabajo infantil y el tráfico de drogas.
El sistema sanitario tampoco escapó al deterioro. El informe recoge 44 denuncias sobre la crisis de la Salud Pública, marcadas por la escasez de medicamentos, las listas de espera y el colapso de hospitales.
Las cifras corresponden a un mes especialmente crítico para el país. Julio cerró como el peor mes registrado para el Sistema Electroenergético Nacional, con tres colapsos totales en apenas ocho días, déficits de generación superiores a los 2.000 MW durante la mayor parte del periodo y apagones que superaron las 20 horas diarias en amplias zonas de la Isla.
Ese escenario ha derivado en una sucesión de protestas espontáneas en barrios de La Habana y otras provincias, donde los cacerolazos, los cierres de calles y las consignas contra el régimen se han convertido en una respuesta cada vez más frecuente al agravamiento de la crisis.