El sacerdote católico cubano Castor Álvarez Devesa, una de las figuras más frontales en sus críticas desde el púlpito al régimen de la Isla, fue impedido de viajar a EEUU para participar en la ordenación episcopal de un religioso de origen cubano estadounidense, en lo que organismos de derechos humanos calificaron como una "escalada contra la libertad religiosa en Cuba".
Desde su muro de Facebook, Álvarez Devesa denunció el viernes 10 de julio lo ocurrido, en un video grabado frente al Aeropuerto Internacional Antonio Maceo, de Santiago de Cuba.
"Me comunicaron que no puedo salir del país, tengo prohibición de salir. Estaba por abordar el vuelo y me impidieron hacerlo", denunció.
"Es penoso que ni siquiera me hayan avisado. (...) No obstante, peor es que no pueda yo salir de mi país libremente", señaló.
"Espero que un día tengamos libertad los cubanos en nuestra Isla, y espero que sea pronto", subrayó.
En reacción, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) condenó la medida punitiva contra el religioso.
"El impedimento de salida y de entrada al país es uno de los instrumentos represivos del régimen cubano en contra de cualquier persona que disiente. La Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista de Cuba insiste en utilizarlo, incluso en los graves momentos que vive el país", señaló la organización, con sede en Madrid.
"El caso del padre Castor no es aislado, sino que estamos ante una escalada represiva, que incluye a líderes religiosos", alertó.
La nota enumeró otros casos de represión recientes. Entre ellos, mencionó que el pasado 28 de junio el pastor Alian López Rodríguez, miembro de la Alianza de Cristianos de Cuba, fue detenido tras una peregrinación profética bajo el lema "Cuba Libre para Cristo" en Cabaiguán, Sancti Spíritus.
Días atrás también fue citado por la policía política, interrogado y amenazado, el pastor Rolando Pérez Lora, conocido como "El pregonero de Cristo", también miembro de la Alianza de Cristianos de Cuba, y que desarrolla una destacada actividad profética.
"Este mismo viernes, el OCDH denunció ante la Relatora Especial sobre la libertad de religión o de creencias de la ONU las violaciones de derechos humanos contra el pastor Rolando Pérez Lora", indicó.
Según la organización, existe "un patrón sostenido de hostigamiento, vigilancia, intimidación y amenazas presuntamente atribuibles a agentes estatales y autoridades vinculadas a los órganos de la Seguridad del Estado y de la Policía Nacional Revolucionaria, dirigido a limitar el desarrollo de actividades propias de su labor pastoral, impedir la difusión de sermones y mensajes religiosos a través de medios digitales y generar un efecto inhibidor sobre el ejercicio colectivo de la libertad religiosa dentro de su comunidad de fe".
"Desde la perspectiva del derecho internacional de los derechos humanos, el conjunto de estas actuaciones presenta características compatibles con un patrón de interferencia indebida en el ejercicio de la libertad de religión o de creencias, particularmente cuando las restricciones recaen sobre manifestaciones externas de la fe (como la predicación, la evangelización, la enseñanza religiosa, la difusión de sermones y el acompañamiento espiritual) y parecen estar motivadas por el contenido de los mensajes transmitidos o por su impacto social", finaliza el OCDH.