El sindicalista independiente Bárbaro de la Nuez Ramírez fue detenido el miércoles en el municipio de Aguada de Pasajeros, en Cienfuegos, en medio de un operativo que incluyó el registro de dos viviendas sin que mediara una acusación precisa, denunció el hermano del activista, Alberto de la Nuez, en un audio enviado a DIARIO DE CUBA.
Miembro de la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), el detenido fue interceptado en la vía pública por agentes de la Policía y la Seguridad del Estado y trasladado a una unidad local.
Horas más tarde, fue conducido a su vivienda, donde se realizó un registro con la participación de oficiales de criminalística, testigos y agentes de la policía política. Según el testimonio, la orden presentada no especificaba las razones del operativo.
Al no hallar elementos incriminatorios, las autoridades extendieron el registro a la casa de sus padres, también en el municipio, con resultado igualmente negativo.
Posteriormente, De la Nuez fue trasladado a una unidad de instrucción penal en la ciudad de Cienfuegos. De acuerdo con el teniente coronel Vladimir Castillo Cecilia, de la policía política, el arresto estaría vinculado a la supuesta necesidad de "aclarar" hechos ocurridos o por ocurrir en localidades cercanas, sin mayores precisiones.
Campaña para financiar la labor solidaria de la activista Yamilka Lafita en Cuba
Una campaña de recaudación de fondos impulsada desde el exilio busca sostener la labor comunitaria de la activista Yamilka Lafita, conocida como Lara Crofs en redes sociales, quien distribuye recursos, sobre todo alimentos, a personas en situación de vulnerabilidad en Cuba junto a su pareja.
La iniciativa, promovida por la activista Saily González a través de la plataforma GoFundMe, tiene como objetivo reunir hasta 5.000 dólares mensuales para cubrir gastos básicos como alimentos, transporte y logística.
Según el llamado, los fondos permitirían a Lafita y su compañera, Daniela Peral, continuar una labor que realizan de forma independiente: cocinar diariamente y repartir comida a ancianos, familias sin recursos y personas sin hogar en su comunidad.
"Cada dólar es un plato de comida", resume la campaña, que presenta el proyecto como una respuesta directa a la falta de asistencia institucional a sectores vulnerables.
Sostener una ayuda informal en medio de la crisis
La recaudación se centra en garantizar la continuidad de esta red informal de apoyo, que depende exclusivamente de recursos propios y donaciones.
El encarecimiento de los alimentos, las dificultades de transporte y la falta de ingresos estables hacen cada vez más difícil mantener la iniciativa, como han dicho sus promotoras.
En un contexto de crisis económica prolongada, con escasez de productos básicos y deterioro de los servicios sociales, este tipo de acciones ha ganado visibilidad, aunque sin respaldo oficial.
Hostigamiento y presión estatal
La campaña también denuncia que Lafita ha sido objeto de vigilancia, amenazas y detenciones por parte de la Seguridad del Estado.
En publicaciones recientes, la activista afirmó que agentes intentan "fabricarle un delito" mediante la recopilación de información en su entorno, y denunció presiones para aislarla socialmente.
"Mi 'delito' es negarme a aplaudir la ruina", escribió, al tiempo que defendió su derecho a ayudar a personas en situación de abandono.
Días antes, había reportado su detención temporal y acciones como bloqueos de comunicación y accesos no autorizados a sus cuentas digitales.
Una iniciativa bajo presión
Pese al hostigamiento, Lafita ha mantenido su actividad, que combina asistencia directa con denuncia pública de las condiciones de vida en la Isla.
La campaña de financiamiento intenta ahora garantizar la sostenibilidad de ese esfuerzo, en un entorno donde la ayuda independiente enfrenta tanto limitaciones económicas como presión política.