La intelectual cubana Alina Bárbara López Hernández fue detenida este sábado en Matanzas tras ser impedida de ejercer su derecho a la protesta cívica, según denunció su familia, que además alertó sobre su incomunicación en una unidad policial.
De acuerdo con un mensaje publicado por su hija Cecilia Borroto López, la académica se encuentra en la estación de la Policía de Playa, donde "no le han permitido comunicarse con nadie". Borroto dijo que, al intentar confirmar su paradero, las autoridades negaron inicialmente que estuviera detenida y solo lo admitieron tras insistentes llamadas.
"Estas prácticas no son nuevas: detención arbitraria, incomunicación, desinformación a la familia y una supuesta 'conversación' que en realidad es un interrogatorio/monólogo con la Seguridad del Estado", denunció la familia, que exigió su liberación inmediata.
Según la versión oficial transmitida a los allegados, López Hernández no sería formalmente acusada, pero "necesitan conversar" con ella, un argumento que, recuerdan, ya ha sido utilizado anteriormente en su contra y que terminó en procesos represivos.
La detención se produce en un contexto de hostigamiento creciente contra voces críticas. Activistas cercanos reaccionaron de inmediato en redes sociales. "No vamos a desistir en nuestros derechos", escribió la también opositora Jenny Pantoja Torres, quien denunció además amenazas directas de un agente de la Seguridad del Estado identificado como Ariel Arnau.
La antropóloga relató que fue advertida de que podría ser arrestada incluso por salir a "pasear al perro", en un episodio que ilustra el nivel de intimidación cotidiana. "Amenazó con llevarme presa… incluso dijo que se llevaría al perro también", relató, calificando al agente como "un matón de poca monta".
En paralelo, la activista Yamilka Lafita, conocida como Lara Crofs en redes sociales, denunció en Facebook vigilancia permanente frente a su vivienda por parte de individuos que, según su testimonio, "no pertenecen al entorno" del barrio y evitan ser identificados mientras graban sus movimientos. "Qué trabajo más digno, venir a vigilar el jardín de mi casa", ironizó.
En su misma publicación, Lafita reiteró la exigencia de liberación de la intelectual detenida: "Lo que tienen que hacer es soltar inmediatamente a Alina Bárbara López Hernández, un límite para tanto ridículo".
López Hernández suele intentar manifestarse el día 18 de cada mes como un acto simbólico y sostenido de protesta cívica. La elección de la fecha está vinculada a una práctica que ella misma ha explicado en distintas ocasiones como una forma de mantener una protesta sistemática, visible y pacífica en el tiempo, evitando que el descontento se diluya en acciones aisladas. Es, en esencia, un método de presión cívica periódica. Otros activistas han secundado su iniciativa.
Como ha subrayado López Hernández, las demandas de sus acciones son: "Una Asamblea Nacional Constituyente elegida democráticamente para redactar una nueva Constitución aplicable en todas sus partes; que el Estado no se desentienda de la crítica situación de ancianos, jubilados, pensionados y familias que están en pobreza extrema; libertad para los presos políticos sin exilio obligatorio; cese del hostigamiento a personas que ejercen su libertad de expresión".