Con 44 nuevos integrantes, el listado de presos políticos en Cuba se elevó hasta los 1.250, según el más reciente informe de la ONG Prisoners Defenders, publicado este jueves, en el que denuncia el "agravamiento exponencial de la represión de derechos fundamentales" en la Isla.
De los nuevos reos por razones políticas, "13 de ellos son mujeres (29%), lo que evidencia un aumento relevante de la represión también contra colectivos vulnerables y un impacto devastador sobre familias enteras", indicó la ONG, al tiempo que resaltó la ocurrencia de "cientos de detenciones arbitrarias especialmente violentas y su vinculación directa con la protesta social, la libertad de expresión y el activismo cívico espontáneo, que dibujan un salto cualitativo de la violencia estatal".
"Los hechos documentados evidencian un patrón sistemático: detenciones sin orden de arresto ni intervención judicial, incomunicación, torturas y negación del derecho de defensa, amparados en figuras penales denunciadas y proscritas por Naciones Unidas y por múltiples organizaciones internacionales", agregó Prisoners Defenders, que denunció la "ausencia absoluta de garantías procesales".
"La inclusión de menores de edad entre los detenidos procesados penalmente confirma el carácter indiscriminado de la represión contra los más vulnerables", sostuvo, al tiempo que destacó que "las autoridades extienden sistemáticamente la persecución a padres, madres, parejas y hermanos de los perseguidos políticos para imponer silencio a través del terror que padecen sus allegados".
La organización subrayó que, de los 44 nuevos presos políticos, 21 fueron detenidos en La Habana durante marzo de 2026, en el contexto de protestas, cacerolazos y manifestaciones pacíficas. Todos ellos "fueron detenidos de forma arbitraria, sin orden judicial ni garantías procesales. En algunos casos, los operativos se ejecutaron en sus propios domicilios o tras participar en manifestaciones pacíficas, incluidas acciones tan elementales como difundir vídeos en redes sociales o golpear cazuelas para protestar por la falta de electricidad", detalló.
"Los testimonios reflejan, además, irregularidades graves y sistemáticas: uso de violencia extrema durante la detención, negación de atención médica a personas con dolencias previas, traslados forzosos como castigo y exigencias económicas arbitrarias mediante medidas cautelares sin supervisión judicial", agregó.
Asimismo, Prisoners Defenders identificó, del total de 1.250 presos políticos, a 32 "cuya excarcelación inmediata constituye una urgencia humanitaria", debido a su "extrema vulnerabilidad". Se trata de "personas con enfermedades graves con alto riesgo de fallecer en el corto plazo", así como de "madres encarceladas cuyos hijos quedan en situación de orfandad forzosa" y de "presos con trastornos mentales incompatibles con la prisión, sin atención médica y expuestos, entre otros riesgos, al suicidio".
Además, la ONG mantiene en 447 a los presos políticos "con patologías graves provocadas o agravadas por las condiciones de reclusión, como la mala alimentación, los malos tratos y la ausencia de atención médica, así como 47 con trastornos mentales severos sin tratamiento".
El OCDH denuncia el ensañamiento contra los presos políticos
En este contexto, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) denunció este jueves "el ensañamiento contra presos políticos en prisiones de Cuba, en medio del supuesto 'indulto' anunciado por Miguel Díaz-Canel que no ha beneficiado a ningún detenido por causas políticas".
"En marzo y lo que llevamos de abril, familiares de presos políticos han brindado testimonio sobre el aumento de malos tratos en las cárceles, con traslados a celdas de castigo, retirada de alimentos y pertenencias, amenazas y colocación de presos comunes en sus celdas para que agredan a los políticos", indicó el OCDH.
Entre los casos más graves, la organización destacó los de Duannis León Taboada, Alexander Fábregas, Ángel Jesús Véliz Marcano, Liosnel López Arocha, Maykel Osorbo y Yosvany Rosell García Caso, entre otros.
"Mientras el régimen cubano niega ante la prensa internacional la existencia de presos políticos y anuncia un indulto que solo ha beneficiado a reclusos comunes, en las cárceles de la Isla se produce una arremetida violenta contra los prisioneros de conciencia. Y ante todo esto, no se escucha ni una palabra de condena por parte de la Unión Europea y América Latina", denunció el OCDH.
En tal sentido, Prisoners Defenders enfatizó que "ante el silencio público cómplice de instituciones como la Comisión Europea y de gobiernos como el de España, la atención constante de la prensa internacional sobre la represión en Cuba ―con nombres y apellidos― salva vidas y se ha convertido, en este momento, en la única tabla de salvación para perseguidos y torturados".