El grupo de asesoría legal Cubalex denunció "una agresión violenta contra la sede del Partido Unión por Cuba Libre (PUNCLI), en San Antonio de los Baños, Artemisa". Durante la pasada madrugada, "varios individuos lanzaron objetos contra el techo de la vivienda que funciona como sede de la organización, lo que provocó un incendio", detalló la ONG en su perfil de Facebook.
Si bien las personas que se encontraban en el inmueble fueron alertadas por un vecino que presenció los hechos y lograron apagar el fuego antes de que ocasionara daños mayores, "esta agresión ocurre en un contexto de hostigamiento sistemático contra la organización y forma parte del patrón de acoso y amenazas que enfrentan de manera constante activistas y opositores en Cuba por ejercer pacíficamente sus derechos", enfatizó Cubalex.
Asimismo, hizo hincapié en que "los presuntos responsables estarían vinculados a la Seguridad del Estado, ya que han sido vistos en otras ocasiones en la zona participando en operativos de vigilancia y seguimiento contra activistas y opositores".
Las imágenes compartidas por el grupo de asesoría legal muestran los daños en el techo de la vivienda y los restos del material utilizado para provocar el incendio. Hasta ahora, las autoridades locales no han anunciado ninguna investigación al respecto.
El PUNCLI estuvo entre las organizaciones más hostigadas en el último mes, periodo en el que el equipo de monitoreo de Cubalex registró un total de 246 eventos violatorios de los derechos humanos, que implicaron 540 incidentes represivos y afectaron a numerosos activistas, tanto del PUNCLI como de otras organizaciones opositoras.
Así, en una Cuba marcada por la escasez, los apagones prolongados, el colapso de los servicios básicos y la ausencia de canales efectivos de participación cívica, el régimen de La Habana, "lejos de responder a estas tensiones mediante reformas estructurales o mecanismos de diálogo, recurre de manera sistemática al uso de la represión como herramienta de control político y social", destacó el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) en un informe reciente.
En tal sentido, la organización enfatizó: "Estamos ante un Estado que administra la represión, pero no busca soluciones para los graves problemas de la gente". Hechos como el perpetrado contra el PUNCLI así lo demuestran.
En un contexto notablemente adverso para la continuidad del régimen, el Estado reacciona con paranoia. Lo que antes era considerado irrelevante —un chiste, un meme, una encuesta improvisada— ahora se interpreta como una amenaza política real. Pero esa misma paranoia evidencia otro fenómeno: la incapacidad del régimen para gestionar el malestar social que se expresa en estos espacios.