El profesor universitario Ariel Manuel Martín Barroso cumple diez años de privación de libertad por los supuestos delitos de propaganda contra el orden constitucional, desacato y daños continuados, según pudo verificar el independiente Observatorio de Libertad Académica (OLA).
La organización de la sociedad civil cubana detalló en su página de Facebook que Martín Barroso ostenta la categoría científica de doctor e impartía clases en la Facultad de Ciencias Técnicas y Empresariales Uniss de la Universidad de Sancti Spíritus "José Martí Pérez".
Además era miembro de la Junta de Acreditación Nacional (JAN) del Ministerio de Educación Superior de Cuba.
La información sobre la condena había sido publicada en Facebook por la exprisionera política y activista exiliada Iliana Curra Lussón, quien compartió una imagen de la sentencia, dictada en septiembre de 2025, siete meses después del arresto del académico.
Los "delitos" de Martín Barroso fueron "escribir consignas contra el régimen despótico y su dictador, Miguel Díaz-Canel, con un plumón negro, en diferentes lugares, incluyendo la universidad", apuntó Curra Lussón.
La condena se basó en los testimonios de las oficiales de la Seguridad del Estado Arianna Rojas y Dania Iris Rodríguez Rodríguez, precisó la activista exiliada.
Añadió que el profesor se encuentra recluido en la Prisión Nieves Morejón, sobre la que existen "innumerables denuncias por las condiciones infrahumanas y de insalubridad que padece, así como (por) los maltratos a los presos".
Según la información obtenida por OLA y publicada en su página de Facebook, Martín Barroso "fue objeto de seguimiento por las agentes de la Seguridad del Estado que monitorean el campus, quienes testificaron en su contra en base a argumentos como 'que siempre resultó sospechoso el acusado por la forma de conducirse en contra del proceso revolucionario'".
El académico "no se retractó ni durante la instrucción del caso ni en el juicio, fueron las causas objetivas de todo el proceso penal", aseguró OLA.
"Otro científico va a la cárcel en Cuba por ejercer el derecho al disenso", criticó OLA. "Ahora se trata del doctorante distinguido como autor de la mejor tesis del año 2023 por la Facultad de Contabilidad y Finanzas de la Universidad de La Habana", añadió la organización y apeló a "la solidaridad, el acompañamiento y la amplificación de tan grave violación de derechos humanos, en la confianza del respaldo de instituciones y organizaciones afines a la defensa y salvaguarda de la comunidad académica global".
Martín Barroso se incorpora a una lista de académicos y educadores enviados a prisión en Cuba por motivos políticos, en la que figuran el matemático y profesor universitario Francisco Chaviano, quien cumplió condena entre 1994 y 2007 por su activismo pacífico en defensa de los derechos humanos; el también profesor universitario Roberto de Miranda, condenado a 20 años de prisión en 2003, durante la ola represiva conocida como Primavera Negra de Cuba, y Jorge Martín Perdomo, maestro condenado a ocho años de cárcel por participar en las protestas antigubernamentales de julio de 2021, conocidas como 11J.
La Seguridad del Estado arresta al exprisionero político Fernando Vázquez Guerra tras citarlo por cuestiones aparentemente administrativas
El exprisionero político y miembro de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) en Camagüey Fernando Vázquez Guerra permanece encarcelado desde el 13 de febrero, cuando acudió a una citación aparentemente relacionada con cuestiones administrativas y fue detenido.
El motivo del nuevo arresto del opositor fue su respaldo a comentarios en Facebook contra un oficial de la Seguridad del Estado, según relató su esposa Anisia Manresa Rivero, al medio estadounidense Martí Noticias.
"Un tal Yuniel, que no sé quién es, que vive afuera (del país), pone en las redes, cosas en contra del gobierno. Puso cosas de un tal Kevin, que es teniente coronel de la Seguridad del Estado y Fernando le comentó lo que él puso y por eso le ponen desacato a la autoridad", contó la mujer.
Manresa Rivero explicó que a su esposo recibió una llamada telefónica el 13 de febrero, en la que alguien le dijo que debía presentarse en la sede de la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT).
Aparentemente, la citación tenía que ver con unos documentos que necesitaba Vázquez para mantener al día y legalizado un punto de venta de víveres que tiene en su vivienda.
"Cuando llegó allí, lo estaban esperando la gente de la Seguridad del Estado. Ellos mismos fueron los que lo detuvieron. Donde está preso ahora es en la Seguridad del Estado. Yo he ido dos veces, pero no lo he visto. Le llevé la ropa, sus medicamentos y aseo personal", contó su esposa.
"Me entregaron la bicicleta de él, en la que andaba. Pero no, el dinero que le quitaron, ni los dos teléfonos tampoco", dijo la mujer al medio estadounidense.