El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) denunció este lunes la "desaparición forzosa" del activista cubano y ex preso político Virgilio Mantilla Arango, quien desde el 17 de octubre permanece en paradero desconocido tras ser detenido en Carlos Manuel de Céspedes, municipio de Camagüey.
"Mantilla Arango fue arrestado por agentes de la Seguridad del Estado cuando se disponía a viajar hacia la provincia vecina de Ciego de Ávila para visitar a su hermana. Desde ese momento, su familia no ha recibido información sobre su paradero ni sobre la autoridad responsable de su detención, lo que configura un grave caso de desaparición forzosa, prohibida por el Derecho Internacional y sancionada por los tratados suscritos por Cuba", subrayó el OCDH.
"La detención responde a publicaciones en Facebook donde denunció las inundaciones en su barrio, un acto de represalia que demuestra el nivel de control y censura impuesto contra quienes ejercen su derecho a la libre expresión", informó el grupo de asesoría legal Cubalex.
El activista, quien fue excarcelado en agosto, participó en las históricas protestas del 11J. Es fundador de la organización Unidad Camagüeyana y colaborador de diferentes plataformas cívicas. "A lo largo de su trayectoria ha sido encarcelado en múltiples ocasiones por ejercer pacíficamente su derecho a la libre expresión y asociación. El ensañamiento sistemático del régimen lo ha convertido en blanco reiterado de campañas de difamación, detenciones arbitrarias y procesos judiciales sin garantías", apuntó la organización de derechos humanos.
"Su actual desaparición forzosa se enmarca en este patrón de represión contra activistas, periodistas independientes y opositores pacíficos, violando de forma reiterada los artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos y del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos", agregó.
En este contexto, el OCDH exigió "que las autoridades cubanas informen de inmediato y de manera pública el paradero de Virgilio Mantilla Arango, permitiendo a su familia y a su defensa legal conocer su estado de salud y condiciones de detención".
La organización demandó, asimismo, "que se garantice su integridad física y psicológica, así como su acceso a comunicación, abogado y atención médica", y "que se ponga fin a la práctica de desapariciones forzosas, detenciones arbitrarias y el hostigamiento permanente contra los activistas cubanos".
Ante un escenario de total indefensión, el OCDH responsabilizó al Gobierno de Cuba por la integridad personal de Mantilla Arango.
El pasado junio, cuando se extendieron rumores sobre su presunto fallecimiento en prisión, Mantilla Arango —quien desmintió la información— envió un audio al OCDH en el que denunciaba las pésimas condiciones de vida en el penal de Kilo 7, en Camagüey, donde cumplió su condena. "Nos están matando de hambre", afirmó.
Si bien correspondía su excarcelación por cumplimiento de sanción el 16 de octubre de 2024, en marzo de ese mismo año, luego de haber protestado junto a otros reclusos por las precarias condiciones a las que estaban sometidos y la escasez de alimentos y medicinas en el penal, Mantilla Arango fue acusado de desacato y encerrado en una celda de castigo. En abril, las autoridades determinaron que permaneciera allí. Poco después, en un proceso sin abogado y con irregularidades, recibió su cuarta condena por motivos políticos, esta vez de diez meses.
En febrero de este año estuvo a punto de recibir su quinta condena política, toda vez que las autoridades de Kilo 7 presentaron una nueva denuncia en su contra. El motivo habría sido un poema difundido por el opositor y su denuncia sobre la situación de un primo suyo que hizo una huelga de hambre en la prisión, tras serle revocada la sanción de trabajo correccional con internamiento, que cumplía trabajando en la producción de carbón.