El preso político cubano Divaldo Valcárcel González cumplió una semana en huelga de hambre en la prisión de Agüica, Matanzas, este miércoles, denunció el centro de asesoría legal Cubalex en su página de Facebook.
El recluso recurrió a este método de protesta, tras pasar más de un año en prisión sin fecha de juicio. Fue arrestado el 3 de julio de 2024 por sus publicaciones críticas contra el régimen en redes sociales. Está acusado de un supuesto delito de "instigación a delinquir".
Valcárcel González se encontraba recluido en el Combinado del Sur de Matanzas hasta hace tres meses, cuando fue trasladado la prisión de máxima seguridad de Agüica, en la misma provincia, en represalia por haberse manifestado en prisión.
Aunque en la protesta participaron otros reclusos, fue acusado de organizarla y utilizado como chivo expiatorio.
Cubalex recordó que Valcárcel lleva un año y dos meses en prisión, sin fecha de juicio y advirtió que ese largo periodo de detención "incrementa la incertidumbre sobre su situación y evidencia la negación de sus derechos más básicos".
"El caso de Divaldo forma parte de un patrón de represión sistemática: detenciones arbitrarias prolongadas, falta de transparencia judicial y castigos por ejercer la libertad de expresión", subrayó el grupo de asesoría legal.
Otro preso político, Ángel Castro Carrera, delegado del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR), quien cumple una sanción de seis años de cárcel por el delito de "sabotaje", ha sido amenazado con una prolongación de la condena por otros dos años. Así lo denunció su madre, Beatriz Carrera Díaz, al medio independiente Cubanet.
"La Seguridad del Estado me dijo que le iban a echar dos años (más de cárcel), pero nadie me explica, nadie me da respuesta, ni siquiera la Fiscalía", dijo Carrera Díaz.
"Por supuesto que no estoy de acuerdo con esos dos años que le quieren echar. Ya él estaba cumpliendo seis años, ¿ahora cuántos serán? Para colmo lo pusieron en un destacamento con reclusos que tienen condenas de más de 25 años años, asesinos…", añadió la mujer, que contó además que, para llevarle comida a su hijo a la cárcel, tiene que levantarse todos los días a las 5:00 AM para hurgar en los contenedores de basura.
"Si Ángel estuviera en la calle yo no fuera a la basura a buscar nada porque todo lo que me hace falta él me lo daría. Un día fui a una visita casi descalza y él se quitó sus zapatos ahí mismo y me los puso", relató.
Ángel Castro Carrera, encarcelado desde 2021, se encontraba en el campamento Zona O del Combinado del Este, bajo un régimen de mínima severidad hasta marzo. Las autoridades lo revocaron después de su último pase y lo trasladaron a la prisión de máxima seguridad del Combinado del Este. La justificación esgrimida por las autoridades para esta medida arbitraria fue que Castro Carrera había realizado publicaciones y denuncias sobre las condiciones en la cárcel.
Las condiciones de las cárceles de Cuba han sido expuestas en varios informes de organizaciones de la sociedad civil independiente.
La Fundación para la Democracia Panamericana (FDP) registró una intensificación de actos degradantes y de tortura, que afectaron a 70 personas, en un reporte correspondiente a agosto.
La organización asegura haber recogido 138 violaciones a los derechos humanos, que afectaron a 89 hombres y 24 mujeres.
"Agosto mostró con claridad cómo el régimen cubano utiliza las cárceles como centros de castigo político", dijo a Martí Noticias, el director del Centro de Denuncias de la FPD, Juan Carlos Vargas.
"Más allá de las cifras que documentamos en nuestro informe, lo que preocupa es el patrón de violencia: presos políticos enfermos sometidos a aislamiento, mujeres devueltas a prisión sin recuperarse de operaciones, y activistas desaparecidos para luego ser procesados con cargos inventados", sostuvo Vargas.
En agosto, la presa política Sissi Abascal fue sometida a una cirugía de urgencia por bartolinitis, sin que su familia fuera avisada, y fue devuelta a la cárcel de mujeres La Bellotex, de Matanzas, menos de una semana después.