El preso político cubano Duannis León Taboada permanece desde hace seis días en huelga de hambre en el Combinado del Este, en La Habana, y "su estado de salud se deteriora por horas", denunció el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) y resaltó que "su condición médica previa lo predispone a consecuencias devastadoras si continúa así".
El observatorio, denunció el ensañamiento en su contra y las pésimas condiciones carcelarias en que se encuentra, al tiempo que hizo un llamado internacional a la solidaridad con el joven, quien padece una afección renal desde su nacimiento, lo que convierte esta huelga en un acto de riesgo extremo para su vida. "Es inadmisible, esto es una tortura", subrayó.
En un audio compartido por el OCDH, la madre de León Taboada, Yenisey Taboada Ortiz, indicó: "No me dejan verlo ni nada, para yo intentar sacarlo de ese estado en el que se encuentra".
"Ya él protestó de todas las formas habidas y por haber, ya es como si se hubiera quedado sin salida. Él ha pedido justicia y libertad y ni justicia ni libertad", agregó y sostuvo que "han sacado a todo el mundo al régimen de mínima severidad, incluso con más condena que él, y a mí hijo nada, lo tienen como rehén".
Este lunes, Taboada Ortiz se presentó en el Combinado del Este con la intención de ver a su hijo, sin embargo, "después de muchas horas de espera fue atendida por una teniente, la cual se identificó como jefa de Tratamiento y le explicó que Duannis no había sido trasladado de su compañía porque recién se le registraba como huelguista y que, hasta que no se le aislara, no le permitirían verlo. Ella respondió que no se iría sin saber de boca de su hijo cómo se encontraba, seguidamente la oficial dispuso su teléfono para que Duannis hiciera la llamada", detalló el Observatorio de Derechos Culturales.
Taboada Ortiz dijo que escuchó León Taboada a muy débil. "Quiero mi libertad mamá. Esto es por todos los manifestantes y por las madres que siguen sufriendo", le dijo el preso político a su madre, quien lo persuadió para que, al menos, tomara agua.
La práctica del régimen de no informar inmediatamente a los familiares sobre estas huelgas ha sido ampliamente denunciada. La Seguridad del Estado suele hacerlo solo cuando considera que puede manipular a la familia para que convenza al preso de abandonar la protesta.
"Lo que está sucediendo hoy con Duannis es el colofón de un proceso de profunda depresión frente a un crimen social en toda regla, profundizado por los desmanes de la Seguridad del Estado que actúa con total impunidad acaparando no solo las instancias militares o policiales, sino también las instituciones civiles que deberían apegarse a su rol de servidores públicos", denunció el Observatorio de Derechos Culturales.
Sobre el caso de León Taboada la académica cubana Alina Bárbara López Hernández apuntó en su perfil de Facebook: "La desesperación, la injusticia, las degradantes condiciones de las cárceles cubanas, llevan a acciones desesperadas como estas, muy peligrosas para la salud pues se trata de personas debilitadas ya por cuatro años de encierro".
"Las autoridades cubanas han dejado morir en tales condiciones a varios reclusos, pero deberían tener en cuenta que caminan por el filo de una navaja. Cualquier incidente puede hacer estallar la ira social acumulada", agregó.
El joven, detenido durante las manifestaciones masivas de julio de 2021, fue brutalmente golpeado en 2024 por gritar "Patria y Vida" en el penal, un hecho que provocó una crisis de salud en su madre, quien sufrió un principio de isquemia que la mantuvo hospitalizada durante varios días.
León Taboada, como el resto de presos políticos, fue juzgado en un proceso plagado de irregularidades, sin garantías judiciales y con una sentencia desproporcionada de 14 años de cárcel, como han denunciado su familia y organizaciones internacionales de derechos humanos.