El preso político cubano Duannis León Taboada, de 27 años y condenado a 14 años de prisión por participar en las protestas del 11 de julio de 2021, se encuentra en huelga de hambre y sed desde el viernes 18 de julio, según denunció este lunes su madre, Yenisey Taboada Ortiz, tras recibir una llamada desde el penal Combinado del Este.
"Me confirmaron que está plantado. Solo pude preguntar si también había dejado de tomar agua, y la respuesta fue que sí. Estoy sin palabras", expresó Taboada Ortiz en un audio publicado por el Observatorio de Derechos Culturales (ODC).
Duannis León ha sido víctima de hostigamiento dentro de prisión. En 2024 fue brutalmente golpeado por gritar "Patria y Vida" en el penal, un hecho que provocó una crisis de salud en su madre, quien sufrió un principio de isquemia que la mantuvo hospitalizada durante varios días.
Según el ODC, que ha emitido una alerta urgente, el joven padece una afección renal desde su nacimiento, lo que convierte esta huelga en un acto de riesgo extremo para su vida.
El joven, detenido durante las manifestaciones masivas de julio de 2021, se sumó a una de las mayores olas de represión política de las últimas décadas en Cuba. Fue juzgado en un proceso plagado de irregularidades, sin garantías judiciales y con una sentencia desproporcionada, como han denunciado su familia y organizaciones internacionales de derechos humanos.
"Él siempre ha estado conectado con el dolor de este pueblo. Me decía que 'el silencio es el mayor grito de Cuba'. Yo sé que su huelga es por todos los presos políticos, por todas las madres como yo", dijo Taboada Ortiz en su denuncia.
La práctica del régimen de no informar inmediatamente a los familiares sobre estas huelgas ha sido ampliamente denunciada. La Seguridad del Estado suele hacerlo solo cuando considera que puede manipular a la familia para que convenza al preso de abandonar la protesta.
La madre de Duannis León, en estado de pánico y sin saber si podrá ver a su hijo ni en qué condiciones se encuentra, exige, como tantas otras madres cubanas, que le devuelvan a su hijo con vida. "Yo no quiero un hijo muerto. Ustedes me lo arrebataron vivo y lo quiero vivo", dijo
"¡Viva el 11 de julio, libertad para todos los presos políticos!", finalizó el audio Taboada Ortiz.
Alexander Verdecia permanece incomunicado en prisión por enviar un mensaje de agradecimiento
El opositor Alexander Verdecia Rodríguez, de 51 años, permanece incomunicado en la cárcel de Las Mangas, en la provincia de Granma, luego de que las autoridades penitenciarias le suspendieran el derecho a realizar llamadas telefónicas. Así lo denunció su esposa, Eliannis Villavicencio, en declaraciones a Martí Noticias.
Según relató Villavicencio, un recluso le informó que la medida fue impuesta tras la difusión de un audio grabado desde prisión, en el que Verdecia agradecía públicamente el apoyo recibido por parte de amistades, activistas y personas solidarias dentro y fuera del país. "Saludó a quienes han puesto su granito de arena", explicó Villavicencio.
Además del castigo por el mensaje, la esposa del preso político vinculó la represalia con una denuncia que hizo recientemente contra el primer teniente Soto, a quien acusa de haber agredido a su esposo dentro del penal.
Verdecia Rodríguez fue arrestado el 7 de febrero de 2025, tras publicar contenidos en redes sociales considerados "delictivos" por el régimen. La Fiscalía cubana solicita una condena de diez años de prisión, bajo los cargos de instigación a delinquir y propaganda contra el orden constitucional, en lo que organizaciones de derechos humanos catalogan como criminalización del ejercicio de la libertad de expresión.
Coordinador de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) en su región, Verdecia es un rostro conocido del activismo opositor. Según su esposa, esta sería la sexta vez que enfrenta sanciones judiciales por razones políticas. En 2014, fue expulsado de la Empresa Arrocera Valle del Cauto por su afiliación al movimiento religioso Pastores por el Cambio, un hecho que marcó el inicio de su persecución institucional.
Natural del municipio de Río Cauto, en Granma, Verdecia ha denunciado la crisis económica y social en la Isla, lo que le ha costado años de hostigamiento y cárcel. Su situación actual constituye un nuevo caso de aislamiento forzoso dentro del sistema penitenciario cubano, donde es frecuente el uso de la incomunicación como castigo político.