La represión con los presos políticos cubanos, tanto los que permanecen en prisión como los ya excarcelados, es una actitud diaria dentro del patrón de violación de los derechos humanos ejecutado por el régimen cubano. En tal sentido, las autoridades de la prisión de mujeres La Bellotex, en Matanzas, negaron la libertad condicional a Sissi Abascal Zamora, como parte de una política de castigo sistemático por su postura de resistencia dentro del penal, denunció el grupo de asesoría legal Cubalex.
Los agentes represivos justificaron la medida con una supuesta "conducta negativa", dijo la madre de la activista, Annia Zamora. "¿La razón? Sissi se rehúsa a participar en actividades políticas, a estudiar o trabajar, como forma de protesta por estar encarcelada injustamente", dijo y agregó que Abascal Zamora "tiene una postura política firme, y eso no se lo va a quitar nadie. Eso es obra de la Seguridad del Estado".
"Esta decisión arbitraria vulnera sus derechos y busca castigar su dignidad, su voz y su resistencia frente a un sistema penitenciario represivo", subrayó Cubalex.
"La negación reiterada de beneficios penitenciarios es una práctica común contra personas privadas de libertad por motivos políticos. En el caso de Sissi, esta represión se agrava por las constantes amenazas que recibe y por su valentía al denunciar las condiciones inhumanas que enfrenta en prisión", concluyeron los juristas, quienes, en otros post, denunciaron que Lisdani Rodríguez Isaac, presa política del 11J, es víctima de nuevos actos de hostigamiento y amenazas por parte de la Seguridad del Estado.
En tal sentido, agentes de la policía política vestidos de civil y efectivos policiales se presentaron en su vivienda, en Placetas, Villa Clara, sin identificarse ni presentar orden judicial y la amenazaron de forma recurrente, en una acción que "se inscribe en un patrón sistemático de represión que busca desestabilizar emocionalmente a Rodríguez Isaac mediante la presión sobre su entorno familiar. Es una táctica de tortura psicológica e intimidación, diseñada para provocarla y justificar su retorno a prisión".
Asimismo, Cubalex denunció que los agentes policiales "detuvieron arbitrariamente a su pareja, quien se encuentra bajo régimen de libertad condicional y estaba a solo 30 días de completar su sanción. Fue trasladada a una unidad policial en Santa Clara, sin que se ofreciera explicación oficial. De manera informal, se alega un supuesto incumplimiento de las condiciones por 'no estar trabajando'".
"Aunque se encuentra excarcelada, Rodríguez Isaac ha denunciado que las condiciones impuestas restringen severamente su libertad de expresión. Le han prohibido publicar opiniones críticas en redes sociales y mantener vínculos con activistas, bajo la amenaza explícita de ser encarcelada nuevamente", reiteró el grupo de asesoría legal.
Estos hechos demuestran que "la represión en Cuba no es esporádica ni producto del azar, sino una política estatal estructurada y sostenida, ejecutada principalmente por el Partido Comunista de Cuba y el Ministerio del Interior", según aseveró Cubalex en un reciente informe al respecto.
"Su objetivo es desarticular cualquier forma de disidencia, limitar el ejercicio de derechos fundamentales y disuadir a la ciudadanía de participar en actividades cívicas o de exigir responsabilidades al poder. La magnitud, diversidad y recurrencia de los hechos registrados reflejan una estrategia de represión institucionalizada que atenta contra los principios más elementales del Estado de Derecho y los derechos humanos", denunció.