La fiscal provincial de Matanzas, Ana Lilian Caballero Arango, quien solicitó injustas penas de cárcel sustituidas por trabajo correccional para la historiadora Alina Bárbara López y la antropóloga Jenny Pantoja Torres, fue incluida en la base de datos Represores Cubanos, un proyecto de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC).
Las penas de privación de libertad fueron solicitadas la semana pasada, más de 11 meses después de que ambas académicas fueran detenidas arbitrariamente y golpeadas, el 18 de junio de 2024.
Pese a que fueron ellas las agredidas, el Tribunal Municipal de Matanzas las imputó por atentado, desacato y desobediencia —en el caso de López Hernández—, y atentado —en el de Pantoja Torres.
Aunque ambas académicas disidentes sufren el constante hostigamiento del aparato represivo del régimen por exigir pacíficamente cambios políticos en Cuba, Caballero Arango, a cargo de la instrucción del caso, las presentó como delincuentes comunes, informó la historiadora la semana pasada en Facebook.
La práctica habitual del régimen para desacreditar a los ciudadanos críticos es juzgarlos por delitos comunes, a la vez que niega la existencia de presos políticos en Cuba.
Por lo anterior, la FDHC registró a la fiscal matancera en su base de datos como una represora de cuello blanco y señalada por el delito de prevaricación. También se le acusa del crimen de lesa humanidad de persecución por motivos políticos.
Los cargos que enfrentan López Hernández y Pantoja Torres se basan en la acusación de la oficial de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) María Juantorena Herrera, quien dijo haber sido agredida por la historiadora, a pesar de que fue esta la que temió por su vida el 18 de junio del año pasado, según confesó la semana pasada.
"Nosotras fuimos las golpeadas, violentadas y tratadas como animales. Aquel día temí por mi vida, pues la oficial que nos acusa es un ser violento, con enorme fuerza física y preparación como judoca, que contó además con la ayuda de varios policías hombres", relató la académica en su post días atrás.
"Todavía sufro las secuelas de los golpes y torceduras en cuello y cabeza, de lo que derivó una laberintitis postraumática diagnosticada por un neurocirujano en el hospital provincial de Matanzas, y aunque me he recuperado mucho, aún los cambios rápidos de postura me provocan desequilibro. Jenny, por su parte, padeció durante semanas de dolores y molestias a nivel del diafragma, debido a que la oficial se encimó sobre su pecho con su gran peso y volumen", describió.
Con su actuación, la oficial "se ganó" el ingreso a en la lista de la FDHC como "represora violenta". Está acusada de los delitos de "lesiones, golpizas y abuso físico", así como de los crímenes de lesa humanidad de "tortura" y "persecución por motivos políticos".
La semana pasada, Alina Bárbara López Hernández afirmó en Facebook que, independientemente de los testigos que presente la Fiscalía, es fácil demostrar la falsedad de las acusaciones "cuando se leen las declaraciones que Jenny y yo hicimos ese día, luego de ser conducidas en carros patrulla diferentes, ser detenidas en habitaciones distantes y no poder conversar ni vernos antes de haber dado declaraciones casi idénticas de lo ocurrido sin posibilidad de ponernos de acuerdo".
"Los argumentos de la Fiscalía son mentiras absurdas e increíbles para ocultar lo único que jamás se menciona acá, porque es lo que le confiere sentido político al asunto: las razones por las cuales fueron interceptadas dos personas que, en uso de todos sus derechos, y sin cometer delito alguno, viajaban hacia La Habana".
"¿Quiénes ordenaron, y por qué, que fuera impedido nuestro viaje? Lo dicho por la fiscal se reduce a una trifulca entre dos mujeres perturbadas y unos policías que 'casualmente nos detuvieron de manera incidental' para solicitar nuestros documentos de identidad", advirtió López Hernández.
"Ahí está el quid de la cuestión. El infame guion de la fiscal Caballero Arango pretende despojar lo ocurrido de su naturaleza política, que es más que evidente y que desnuda a un Estado en el acto de impedir ―violencia mediante―, el ejercicio de derechos que están refrendados en la Constitución de la República de Cuba", subrayó.
En la lista de Represores Cubanos figuran varios fiscales y jueces que han participado en la represión judicial del régimen contra opositores, activistas y manifestantes pacíficos, entre ellos los que protestaron los días 11 y 12 de julio de 2021.
Además, el proyecto de la FDHC ha identificado en Estados Unidos a más de 100 jueces, fiscales, oficiales y otros exfuncionarios del régimen cubano.
Esa lista fue entregada por el congresista cubanoamericano Carlos Giménez a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, en marzo, con el objetivo de que sean deportadas.
Varios de los incluidos han sido devueltos a Cuba o se encuentran bajo custodia de la Justicia de EEUU. Otros han optado por retornar a la Isla.
La fabricación de delitos comunes para encubrir las evidentes razones políticas por las que son detenidos los activistas en Cuba, es práctica habitual del Departamento de (In) Seguridad del Estado. Ya eso no confunde ni engaña a nadie.
Ahora, esto de colocar en la lista a cuanto sujeto se preste para reprimir, sí que está siendo una excelente labor; ahora mismo dentro de los Estados Unidos existen varios que han de estar al borde de un ataque cardíaco, viviendo el terror que en otros tiempos nos provocaron a muchos. Y en cuanto a los que se van identificando desde dentro de la Isla, pues que se lo piensen dos veces antes de colocar un pie en otro país, en especial en suelo estadounidense.
Lo bueno de todo esto, es que cada suceso está siendo registrado y archivado, para que el día de mañana no salgan con que “yo no hice nada o solo seguía órdenes”. Es de esperar que ese régimen un día desaparezca, veremos cuántos serán los valientes frente a los tribunales.
Candidata a pedir “asilo” en USA.
Tan joven y tan hp, en la foto dice "i" o la persona que está a la izquierda en la foto.
Muy bien por haber incluido a estas represoras en vuestra lista de "represores"!