La actividad represiva del régimen cubano no es esporádica ni casual, es una práctica diaria contra activistas, opositores y líderes de opinión. En tal sentido, la Seguridad del Estado prohibió a la activista y ex presa política Donaida Pérez Paseiro viajar a un evento de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), a celebrarse próximamente en Bogotá, Colombia, denunció Martí Noticias y recalcó que la medida arbitraria se debe a su "posición política".
Entrevistada por Radio Martí, Pérez Paseiro dijo que las autoridades mencionaron como otro motivo para la prohibición, la campaña que promueve por la liberación de su esposo, el preso político y líder religioso Loreto Hernández.
"Cuando acudí a la oficina de Inmigración del municipio de Placetas, el lugar donde resido, una alta funcionaria de la Seguridad del Estado, con grados de coronel, me comunicó que era inútil continuar con los trámites migratorios, que yo no viajaría ni a Colombia, ni a ningún país por mi postura política", subrayó.
Según Pérez Paseiro, la funcionaria insistió en que "no iban a permitir" que viajara al exterior "a hablar mal de la Revolución", ni del trato que reciben en las cárceles del régimen los "presos contrarrevolucionarios".
La activista dijo, además, que la oficial recalcó que no le permitirían promover en el exterior la campaña "No dejemos morir a Loreto", impulsada por Pérez Paseiro para denunciar las injusticias que las autoridades represivas comenten con su esposo, además de las deplorables condiciones del penal y la falta de atención médica. "Ni pienses que te vamos a permitir que lleves tu campañita a otros países, fueron sus palabras textuales", apuntó.
En palabras de Pérez Paseiro, esta prohibición demuestra "la intransigencia del régimen totalitario contra aquellos que luchamos por una Cuba libre". No obstante, "desde Cuba continuaré denunciando todas las atrocidades que cometen contra los presos políticos y con el pueblo de Cuba en general", sentenció.
Hace dos semanas, tras un fuerte altercado en prisión entre un agente de la Seguridad del Estado y Hernández, el represor amenazó de muerte al reo y le dijo que era culpa de Pérez Paseiro que no hubiera recibido la licencia extrapenal, pese a sus graves problemas de salud.
"Le dijo que él estaba allí por mi culpa", contó la activista a Martí Noticias. "Toda la represalia con Loreto es, según ellos, por mi culpa. Por mis denuncias en los medios de prensa y en las redes sociales. Que si bajo la cabeza; que, si yo me callo, entonces mañana mismo le dan la licencia extrapenal", añadió.
"Loreto le dijo que no voy a bajar la cabeza", aseguró Pérez Paseiro, excarcelada en enero pasado, como resultado de negociaciones entre La Habana y el Vaticano, que permitieron la salida de 553 reclusos de las prisiones. La activista, además, es una de las ex presas políticas con las que se ha reunido el jefe de la misión diplomática de Washington en La Habana, Mike Hammer, quien dijo tras el encuentro: "Ella aspira poder practicar su religión junto a su comunidad yoruba y ahijados, y a expresarse libremente".
Estos hechos demuestran, una vez más, que "la represión en Cuba no es esporádica ni producto del azar, sino una política estatal estructurada y sostenida, ejecutada principalmente por el Partido Comunista de Cuba y el Ministerio del Interior", sentenció Cubalex en un reciente informe al respecto.
"Su objetivo es desarticular cualquier forma de disidencia, limitar el ejercicio de derechos fundamentales y disuadir a la ciudadanía de participar en actividades cívicas o de exigir responsabilidades al poder. La magnitud, diversidad y recurrencia de los hechos registrados reflejan una estrategia de represión institucionalizada que atenta contra los principios más elementales del Estado de Derecho y los derechos humanos", denunció.