El acoso represivo contra el periodista independiente y ex preso político Carlos Michael Morales vuelve a ganar intensidad, toda vez que el comunicador recibió una nueva citación para ser interrogado el 22 de abril por el Tribunal Municipal de Caibarién, donde reside, en un acto que, en declaraciones a DIARIO DE CUBA, calificó como "un procedimiento encaminado solamente a hostigarme".
En tal sentido, la ONG Artículo 19 denunció en su perfil de X que "existe preocupación por que sea encarcelado nuevamente". Debido al recordamiento del esquema represivo en su contra, la organización instó al Estado cubano a "cesar inmediatamente el hostigamiento en contra de Morales, además de garantizar que su proceso se apegue al debido proceso y sea justo e imparcial".
Sobre este nuevo capítulo en el largo historial de acciones en su contra, Morales detalló a DIARIO DE CUBA: "En enero de este año, una trabajadora por cuenta propia, me extendió un contrato laboral que, debido a la ineficiencia de las oficinas del Estado cubano, estuvo listo recientemente y se lo presenté a Sandro Rodríguez Águila, presidente del Tribunal Municipal de Caibarién, y su respuesta fue citarme a mí y a mi empleadora".
"Este procedimiento está encaminado a hostigarme, porque para verificar si yo trabajo con el sector particular, solo tienen que acudir al órgano de Trabajo municipal y a la ONAT, donde podrán comprobar que este contrato es real", agregó.
En tal sentido, Morales denunció que "con estas acciones represivas lo que el régimen persigue es tratar de encontrar una alternativa para llevarme a prisión por tercera vez".
Dijo, asimismo, que en numerosas ocasiones ha sido presionado para que trabaje en el sector estatal y, ante su negativa de ser empleado de un "sistema represivo", dijo, la respuesta gubernamental es el acoso. No obstante, en diciembre de 2024, fue finalmente autorizado para trabajar en el sector particular, pero en enero de este año, el mencionado Tribunal alargó seis meses más la sanción de prisión domiciliaria que pesaba sobre él, imponiendo nuevas trabas en su desenvolvimiento laboral y vital.
El reportero, miembro de la plataforma CubaDecide, se negó en dos ocasiones a asistir a citaciones policiales en abril de 2024, ya que consideró que no cumplían con los requisitos legales mínimos.
Por ese motivo, fue detenido el 3 de mayo y el 22 de julio condenado a ocho meses de prisión sin internamiento por el delito de desobediencia. En varios períodos de su detención realizó prolongadas huelgas de hambre que han dejado secuelas a su salud.
"Desde que salí de prisión comencé a ser citado, molestado, hostigado y reprimido por parte de la policía política, porque les molestaba que yo siguiera divulgando las violaciones a los derechos humanos ejecutadas por el régimen cubano", subrayó.
Con anterioridad, Morales cumplió dos años y diez meses de cárcel por su participación en las manifestaciones pacíficas del 11 de julio de 2021 en Caibarién.
El persistente acoso contra el ex preso político ha motivado que Amnistía Internacional lo considere como un prisionero de conciencia. Asimismo, la Fundación para la Democracia Panamericana solicitó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) medidas cautelares para él por las amenazas constantes que enfrenta.