La joven Mayelín Rodríguez Prado, sentenciada por transmitir en Facebook las protestas de agosto de 2022 en Nuevitas, fue blanco de una golpiza en la Prisión Provincial de Mujeres de Camagüey, donde cumple una condena de 15 años de privación de libertad.
"Le cayeron a golpes y se la llevaron a rastras para la celda. Estaba pidiendo cambio de galera y no le hacían caso", denunció la activista Lizandra Villamen en un audio publicado en la red social X.
En ocasiones anteriores, la propia Rodríguez Prado ha denunciado las condiciones inhumanas dentro de la prisión.
"Las reclusas viven en condiciones de extrema precariedad: no tienen acceso a agua potable, reciben una alimentación insuficiente y carecen de atención médica, así como de medicamentos esenciales", dijo, según el testimonio publicado en enero por el Centro de Información Legal Cubalex.
La joven también ha denunciado la separación de las reclusas de conciencia del resto de la población penal y su traslado a galeras diferentes, un hecho que aumenta el aislamiento y la vulnerabilidad. Sobre la falta de garantías legales que ha sufrido y su desprotección dentro del sistema de justicia cubano, sin independencia, dijo que su abogado no ha mostrado interés en presentar más recursos.
En febrero, Cubalex denunció que las autoridades represivas del régimen cubano, a través de la dirección de la Prisión Provincial de Mujeres de Camagüey, le negaron a Rodríguez Prado la progresión a un estadio de mínima severidad, pese a que cumplía con los requisitos para acceder a este beneficio.
Respecto a Rodríguez Prado, Cubalex denunció, además, que es víctima de "hostigamiento sistemático" en prisión, lo que se traduce en "acoso, agresiones y amenazas constantes que ponen en riesgo su vida".
"Las represalias en su contra incluyen castigos severos y sanciones disciplinarias por denunciar las condiciones inhumanas en prisión y la violación de sus derechos fundamentales", indicó la ONG.
Rodríguez Prado fue la manifestante que recibió la condena más alta de los 14 cubanos juzgados por las protestas pacíficas que tuvieron lugar en Nuevitas, Camagüey, en agosto de 2022. Los delitos de los que fue hallada culpable fueron "propaganda enemiga de carácter continuado" (diez años de privación de libertad) y "sedición" (12 años de privación de libertad), por los que recibió una sanción conjunta de 15 años de cárcel.
Son unos cobardes, dejaron a los sicarios de Batista pequeños, jamás se le hizo una cosa así a una joven cubana.