El resquebrajamiento integral de la sociedad cubana no solo lastra la vida de los ciudadanos, sino que también lleva a las autoridades gubernamentales a aplazar o suspender eventos que no resulten suficientemente atractivos para la propaganda del régimen. En tal sentido, la Federación Cubana de Atletismo informó este martes que la séptima edición de la Maratón de Varadero, que debía realizarse el domingo 12 de abril, ha sido aplazada "debido a las limitaciones logísticas" derivadas de la falta de combustible en el país.
Durante el evento, aún sin fecha prevista para su celebración, se disputaría también la Copa Panamericana de Maratón y Media Maratón, convocada por la Asociación Panamericana de Atletismo, así como los certámenes nacionales de 10 y 21 kilómetros.
"Desde este momento se trabajará para garantizar la versión de 2027, aún sin fecha definida, pero ajustada a la tradición de que se celebre finalizando el primer trimestre del año", concluyó la nota. Tal afirmación, sin embargo, despierta conjeturas, toda vez que los organizadores ya piensan en el año próximo sin haber resuelto aún la edición del año en curso, lo que pone en riesgo la realización del evento, que pudiera terminar sin celebrarse en 2026.
La Maratón de Varadero es organizada, junto a la Federación Cubana de Atletismo, por el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), la Comisión Nacional de Atletismo y la Sociedad Mercantil Cubadeportes S.A. Si bien todos dicen compartir "el objetivo de mantener un evento con el nivel y prestigio alcanzados en estos años de celebración", la deplorable situación del país se erige como obstáculo para cualquier práctica deportiva.
La anterior edición del evento, celebrada el 30 de marzo de 2025, acogió a más de 2.000 corredores, según el medio digital oficialista JIT. Dicha edición fue ganada por los guantanameros Luis Ángel Martínez y Lismay Osorio, y convirtió Varadero en un "festival deportivo-recreativo".
Así, un Varadero vacío de turistas y con hoteles cerrados tampoco acogerá este año uno de sus principales eventos deportivos, que se suma a la lista de cancelaciones dictadas por el régimen, que van desde congresos hasta la paralización total de la zafra azucarera.
Mientras, los apagones son el elemento central de la vida de los cubanos, junto a la falta de transporte y el colapso de los servicios públicos debido a la escasez de combustible y a las equivocadas políticas económicas de un régimen más preocupado por sobrevivir y reprimir que por garantizar las mínimas condiciones de vida a la población.