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Béisbol de Grandes Ligas

Con 40 años encima, el pelotero cubano Yulieski Gurriel vuelve a ser agente libre

El despido por los Padres de San Diego pudiera marcar el final de la carrera del mejor bateador cubano en las Grandes Ligas.

Madrid
Yulieski Gurriel.
Yulieski Gurriel. Padres de San Diego

El pelotero cubano Yulieski Gurriel volvió a ser agente libre, luego de pasar por el proceso de waivers sin que ninguna otra franquicia de las Grandes Ligas lo reclamara, lo que habría implicado para la nueva organización asumir la responsabilidad del dinero restante adeudado por los Padres de San Diego al espirituano.

El periodista deportivo Francys Romero dio a conocer la decisión de Gurriel de regresar a la agencia libre, desde donde esperará que solicite sus servicios otra organización, en su página de Facebook, este sábado, cinco días después de que transcendiera que los Padres lo sacaron del roster de 40 peloteros y lo pusieron en asignación.

El despido del club de San Diego —con el que Gurriel firmó en febrero por 1,25 millones de dólares— llega cuando la Piña está a punto de cumplir 41 años y tras dejar unos números poco alentadores con su cuarto y quizás último club en la MLB.

El espirituano conectó cuatro hits, impulsó tres carreras y anotó dos. Su anémico promedio de .111 en 14 desafíos parece decir que los días en el mejor béisbol del mundo de quien considerado el mejor bateador cubano que ha pasado por la Gran Carpa llegaron a su fin.

De ser así, Yulieski Gurriel dejaría un legado difícil de igualar y que no puede ser opacado por su rendimiento en menos de 15 juegos.

En sus nueve años en las Mayores, la Piña se ha ceñido dos anillos de oro con los Astros de Houston y ha conquistado un premio Guante de Oro en primera base. Es el pelotero nacido en Cuba que más hits ha conectado en las postemporadas de la MLB.

Ese éxito también se ha traducido en metálico, pues el jugador ha acumulado ganancias de 60 millones de dólares a lo largo de su carrera en la Gran Carpa.

Sin embargo, tampoco sería sorpresa si la Piña demostrara que todavía le queda algo que decir en este exigente nivel del béisbol. No sería la primera vez que rompe los pronósticos.

Hace nueve años, cuando tenía 32 años y la prensa deportiva oficial de la Isla —que luego lo ha ignorado olímpicamente— lo describía como "el mejor pelotero de Cuba hoy por hoy, hombre por hombre, libra por libra", Gurriel abandonó la selección nacional que participó en la Serie del Caribe celebrada en República Dominicana, en la que fue elegido el mejor jugador de segunda base.

Aunque era la decisión correcta, parecía poco probable que, habiendo dejado atrás los 30 años, consiguiera un contrato al más alto nivel del béisbol profesional y, además, pudiera firmar una carrera exitosa. Sus logros desde que firmó con los Astros de Houston, en julio de 2016, hablan por sí solos.

Sin embargo, en abril de 2024 parecía que el épico recorrido por las Mayores de Yulieski Gurriel llegaba a su fin y que era el momento de retirarse a casa, a disfrutar de sus millones.

En aquel momento, dos meses antes de su cumpleaños número 40, la Piña tuvo que comenzar prácticamente desde cero, al ser transferido a los Bravos de Atlanta, entrenar con novatos y empezar a jugar en Triple A.

Pero en septiembre, la Piña debutó otra vez con el equipo grande de los Reales de Kansas, después de batear .292 de average y 12 jonrones, con la sucursal de los Bravos.

De esa forma, se convirtió en el primer pelotero nacido en Cuba en debutar con un equipo de las Mayores con esa edad, desde que lo hizo José Ariel Contreras.

Los Reales llegaron a la postemporada, pero cayeron ante los Yankees de Nueva York. Pese a ello, Gurriel se llevó las palmas una vez más en su carrera.

El propio manager de los Yankees, Gerrit Cole elogió su calidad en la conferencia de prensa: "Sabemos que es el mejor bateador cubano que ha pasado por las Grandes Ligas".

Aunque solo promedió para .214, con tres hits en 14 comparecencias, Gurriel se embasó en el 35% de sus turnos al bate.

En el Spring Training previo a la actual campaña de la MLB, el bateador espirituano produjo diez hits en 33 turnos al bate, para un promedio de .303 AVE. Sus conexiones incluyeron un jonrón y además impulsó seis carreras.

Esos números parecían augurarle una gran temporada, especialmente después de que integrara el equipo de los Padres para el Opening Day. No ha sido así. Tras poco más de un mes de campaña, el espirituano fue despedido y ha regresado a la agencia libre.

Sin dudas, la afición y la prensa especializada estarán al tanto del futuro de este ya legendario pelotero cubano, como lo estuvieron antes de que fuera firmado por los Padres. 

Si este resulta ser el fin de su mítico recorrido por las Mayores, quienes lo han seguido le dirán adiós con todo el respeto y la admiración que se ha ganado en estos nueve años.

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