El Tribunal Provincial Popular de Las Tunas impuso 15 años de prisión a un hombre por tráfico de marihuana, cannabinoides sintéticos y cocaína, en un juicio que el oficial Periódico 26 calificó de "ejemplarizante", mientras las autoridades reconocen la extensión del problema de las drogas por toda Cuba.
La Sala Primera de lo Penal dictó el fallo verbal en la causa 115 de 2026, según la información publicada el 1 de noviembre. El medio no identificó al condenado ni precisó las cantidades de sustancias ocupadas.
De acuerdo con la versión oficial, las autoridades emplearon vigilancia electrónica para comprobar que el acusado vendía drogas en el reparto México, del municipio de Las Tunas.
Además de la pena de cárcel, el tribunal dispuso la privación de derechos públicos, el decomiso de los bienes ocupados y la prohibición de solicitar pasaporte o salir del territorio nacional durante el cumplimiento de la condena.
El periódico aseguró que se respetaron las garantías procesales y el debido proceso, pero no ofreció la versión del acusado ni de su defensa.
La condena se suma a otros procesos divulgados en meses anteriores en Matanzas, Cienfuegos y Holguín, con penas de entre cuatro y 14 años por casos relacionados con marihuana y con la droga sintética conocida como "el químico", como ha publicado DIARIO DE CUBA.
La exhibición de estas sanciones acompaña el discurso gubernamental de "tolerancia cero". Sin embargo, el coronel Juan Carlos Poey, jefe del Órgano de Enfrentamiento Antidrogas del MININT, reconoció esta semana que la tenencia y el consumo se manifiestan en todas las provincias. Según el reporte de Granma, señaló a la metanfetamina y los cannabinoides sintéticos como las sustancias de mayor presencia.
Los datos oficiales cifran en 507 kilogramos las drogas incautadas en 2025, principalmente cocaína, y en 174 las personas detenidas por vínculos con el tráfico.
Frente al énfasis punitivo, testimonios publicados por DIARIO DE CUBA han advertido sobre las dificultades para prevenir y tratar el consumo. En agosto, un exoficial del MININT, entrevistado bajo anonimato, describió un mercado de "el químico" cuya composición cambia constantemente y dificulta su detección.
"Lo único constante es que quienes la consumen desconocen realmente qué están fumando", afirmó. La fuente también denunció insuficiente información pública sobre intoxicaciones, muertes y evolución del consumo, además de carencias tecnológicas y de personal especializado.
En septiembre, DIARIO DE CUBA abordó la labor del pastor Rotyam Castro y su Casa de Rescate en La Habana, dedicada a ayudar a jóvenes atrapados por esa droga: una dimensión de la crisis que las condenas «ejemplarizantes» no resuelven por sí solas.