Mientras investigaciones independientes señalan que el régimen cubano se está beneficiando del combustible exportado por Estados Unidos a la Isla a través de operadores privados, el ministro de Energía y Minas, Vicente De la O Levy, alertó esta semana de que "el país no tiene ni va a tener combustible en el corto plazo".
En un encuentro con trabajadores del sector en Holguín, el funcionario del régimen insistió en los cantos de sirena del castrismo en torno a lograr "la soberanía energética con un enfoque de transición hacia fuentes renovables".
Al propio tiempo, se refirió al interés del régimen de "mantener el control del Estado sobre todos los recursos estratégicos y lograr que todos los resultados tributen en una mejoría para la población", en relación con los decretos aprobados recientemente para flexibilizar las inversiones en la exploración y explotación de petróleo.
En este contexto, mientras La Habana acusa a Washington de intentar forzar una "dependencia económica" mediante las licencias que autorizan la exportación de combustible destinadas teóricamente al sector privado, expertos en el sector energético han puesto en duda que el volumen de los cargamentos responda exclusivamente a las necesidades de las empresas privadas.
Para analistas e investigadores como Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, la magnitud de estas importaciones demuestra que la estatal Unión Cuba Petróleo (Cupet) —bajo sanciones de Estados Unidos— sigue siendo el receptor y distribuidor final de estos recursos, al ser la única entidad con la infraestructura logística necesaria para almacenar y procesar semejantes volúmenes.
Sin embargo, hace apenas diez días, luego de que la semana pasada las autoridades federales de Estados Unidos incautaran 90 cargamentos de combustible en los puertos de Everglades y Houston y afirmaran que su destino era Cuba, De la O Levy sostuvo que "ninguna empresa estatal cubana ha logrado obtener un contrato de combustible, ya sea para pequeñas o grandes cantidades".
Si bien el flujo de combustible de Estados Unidos a Cuba muestra una curva ascendente en los últimos meses, fundamentalmente a través de las compras gestionadas por actores privados, el funcionario resaltó que "la cantidad que ingresa al país ni siquiera cubre el 3% de sus necesidades de combustible".
A pesar de las declaraciones del ministro del régimen, las exportaciones de combustibles y derivados del petróleo desde EEUU a Cuba alcanzaron en agosto un valor de 74.863.132 dólares, según datos publicados en septiembre por el U.S.-Cuba Trade and Economic Council, Inc., a partir de un informe del Departamento de Comercio de Estados Unidos.
Esa cifra indica que las ventas acumuladas entre enero y agosto rozan los 232 millones de dólares. La Habana, sin embargo, continúa utilizando la falta de combustible para insistir en su cuento de la buena víctima y hacer propaganda con ello.
En este contexto, los cubanos se preguntan de dónde sale el combustible para las patrullas y los camiones policiales que despliegan efectivos durante las frecuentes protestas de los vecinos ante los interminables apagones, o para los vehículos oficiales y las plantas eléctricas que alimentan hoteles y sedes oficiales.