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Medioambiente

Con ayuda internacional, Cuba estudiará la presencia de microplásticos en aguas subterráneas

La iniciativa forma parte de un proyecto auspiciado por el Organismo Internacional de Energía Atómica con una duración de cinco años.

La Habana
Basura en la playa de Cojímar.
Basura en la playa de Cojímar. Diario de Cuba

El Centro de Estudios Ambientales de Cienfuegos (CEAC) podrá estudiar la presencia de microplásticos en aguas subterráneas de Cuba, gracias a un contrato de investigación aprobado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

El nombre completo del convenio aprobado por el OIEA es "Desarrollo de un Marco Metodológico Integrado que Combina Hidrología Isotópica, Trazadores Ambientales, Hidrogeoquímica y Análisis de Microplásticos para Evaluar Fuentes de Contaminación, Vías de Transporte y Destino Ambiental en Sistemas de Aguas Subterráneas Cubanas", informó la Red de Comunicadores de Cuba (Recnuc).  

La iniciativa forma parte del Proyecto de Investigación Coordinado "Abordando la contaminación por microplásticos en aguas subterráneas utilizando trazadores hidrológicos de isótopos– CRP F33032", que está auspiciado por el OIEA y se prolongará de 2026 hasta 2030.

La ingeniera Anamary Acosta Valladares, aspirante a investigadora, será la investigadora científica principal y responsable por el CEAC, indicó la Recnuc.

"El proyecto nos permitirá integrar la hidrología isotópica, los trazadores ambientales, la hidrogeoquímica y el análisis de micro plásticos para evaluar de dónde provienen estos contaminantes en las aguas subterráneas cubanas, cómo se transportan y cuál es su destino", afirmó Acosta Valladares.

Explicó que el trabajo comenzará con la recopilación de la información existente sobre la calidad del agua subterránea y la presencia de microplásticos y otros contaminantes. Luego se definirán los sitios de muestreo y se establecerá la vigilancia de las aguas subterráneas y las fuentes asociadas.

Añadió que las muestras serán analizadas con control de calidad en el Laboratorio de Ensayos Ambientales del CEAC, donde se determinarán la composición y el origen del líquido.

Los resultados permitirán también estudiar los procesos de degradación y la relación de estos con la recarga y el movimiento del agua bajo tierra. Su presentación en reuniones de coordinación de la investigación contribuirá a que se incluyan en publicaciones científicas, guías técnicas y estudios de caso, precisó la especialista.

El anuncio del convenio con el OIEA llegó dos semanas después de que trascendiera que el CEAC demostró la "contaminación por microplásticos" de la bahía de La Habana y el río Almendares mediante otro estudio, llevado a cabo en colaboración con un equipo internacional de investigadores.

Ese estudio constituyó la demostración científica de los daños que la actividad industrial y los vertimientos sin control han provocado en estos ecosistemas. No solo estableció parámetros para Cuba, sino que también elevó el nivel de preocupación por la presencia de microplásticos en todo el Caribe insular.

En septiembre,  otro estudio en aguas del litoral de La Habana, también liderado por el CEAC, halló "microalgas bentónicas del género Gambierdiscus, responsables de la producción de toxinas asociadas a la ciguatera en la región del Caribe".

Las especies de Gambierdiscus detectadas podrían llegar a afectar "la seguridad alimentaria y la gestión del medio marino en Cuba", sostuvo la entidad, al tiempo que detalló que el estudio permitió "el aislamiento y análisis de 35 cepas monoclonales".

En consonancia con lo detectado en estos estudios, en el marco del III Foro DDC: "Para la Cuba de mañana", organizado por DIARIO DE CUBA en junio de 2026 en Madrid, el geógrafo cubano Eudel Cepero subrayó como uno de los principales problemas ambientales de la Isla la existencia de "una severa contaminación hídrica que afecta desde los ríos y mantos freáticos hasta las principales bahías del país, dejando las cuencas hidrográficas en un estado de alta vulnerabilidad".

Para revertir este escenario de cara a una futura transición, Cepero sostuvo que el punto de partida debe ser el saneamiento ambiental básico de los desechos y sistemas de alcantarillado.

El experto planteó la urgencia de establecer un marco legal robusto y un sistema de derecho ambiental independiente. Asimismo, el geógrafo abogó por la implementación de incentivos económicos inteligentes, tales como la reducción de impuestos a los productores que conserven bosques en las márgenes de los ríos.

En la Cuba del mañana, concluyó, el equilibrio ecológico dependerá de la interacción virtuosa entre propiedad privada, Estado regulador, incentivos fiscales y participación comunitaria.

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