En otro capítulo de su ya crónica inestabilidad, que refleja el estado calamitoso del sistema eléctrico cubano, la central termoeléctrica Antonio Guiteras, la de mayor potencia de Cuba, estuvo detenida poco más de seis horas durante esta madrugada para realizar "ajustes", lo que da cuenta de la poca fiabilidad de la planta, que acumula 24 salidas del sistema en lo que va de año.
Si bien la Guiteras volvió a funcionar poco antes del amanecer de este miércoles, la nueva parada aumenta la desconfianza respecto a los trabajos de mantenimiento realizados, luego de permanecer apagada desde el miércoles de la semana pasada y reiniciar sus operaciones este lunes, tras más de 200 acciones de reparación, según declaraciones de su director general, Román Pérez Castañeda.
Al propio tiempo, el funcionario detalló que la parada de esta madrugada "se trató de un disparo del control automático del bloque". Dijo, sin embargo, que la planta ya funciona de manera "estable" y aporta 150 MW al sistema.
Entretanto, la termoeléctrica Lidio Ramón Pérez (Felton) redujo su potencia durante esta jornada y aporta 40 MW menos de lo previsto. "La limitación se debe a la acumulación de suciedad en la caldera", detalló la central térmica en su perfil de Facebook. Este hecho enciende las alarmas entre los cubanos, toda vez que Felton es conocida por sus reiteradas averías y la suciedad acumulada en su obsoleta caldera podría provocar una nueva parada, agravando aún más los apagones.
Además de la inestabilidad de la Guiteras y la reducción de potencia en Felton, el panorama eléctrico de Cuba durante este miércoles es crítico, toda vez que nueve plantas generadoras se encuentran fuera de servicio por averías o mantenimiento.
Así, están en avería la Unidad 2 de Felton; las unidades 3 y 6 de Renté; la Unidad 8 de Mariel; y las unidades 1 y 2 de Santa Cruz. Además, están sometidas a trabajos de mantenimiento la Unidad 3 de Santa Cruz, la Unidad 5 de Nuevitas y la Unidad 5 de Renté. Asimismo, 518 MW se encuentran indisponibles debido a "limitaciones en la generación térmica".
Así, la estatal Unión Eléctrica (UNE) tiene previsto suministrar, durante el pico nocturno, apenas 1.017 MW, frente a una demanda máxima de 2.950 MW. Bajo estas condiciones, la afectación sería de 1.963 MW, lo que equivale a que el 66,5% de la Isla quede en apagón de forma simultánea. Este pronóstico se cumplirá siempre y cuando se mantengan las condiciones actuales, algo que no puede darse por hecho debido a la poca estabilidad del sistema.
En este contexto, resulta curioso que, luego de que un incendio de grandes proporciones dejara inutilizada el pasado viernes la Unidad 1 de Santa Cruz, la UNE anunciara la puesta en funcionamiento de las unidades 2 y 3 de dicha planta. Sin embargo, esta semana vuelve a darlas fuera de servicio: una por avería y la otra por mantenimiento, lo que invita a desconfiar de la información publicada por dicha empresa estatal.
Los datos de este miércoles corroboran que el actual año ya se perfila como el peor desde el inicio de la actual crisis eléctrica en Cuba. Después del apagón nacional de septiembre de 2022, causado por el azote del huracán Ian, en 2024 se produjeron otros tres —en octubre, noviembre y diciembre, respectivamente— y dos en 2025 —en marzo y septiembre—, además de otros ocho en 2026.