Cuba enfrenta una emergencia energética desde el jueves 15 de octubre debido a la falta de combustible, afirmó el domingo en Facebook la primera secretaria del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Pinar del Río, Yamile Ramos Cordero, quien reconoció apagones de más de 90 horas en la provincia.
El desabastecimiento de combustible y las averías que mantienen fuera de servicio varias termoeléctricas limitan la capacidad de generación para satisfacer la demanda.
Según el parte del domingo de la empresa estatal Unión Eléctrica, la demanda es de 2.800 MW y el sistema eléctrico nacional (SEN) no logra generar más de 920.
Ramos Cordero afirmó que la generación es de apenas 750 MW. "Esta situación provoca la ausencia de energía de manera muy significativa en todos los circuitos de Pinar del Río, algunos con más de 90 horas sin corriente", indicó.
"En el actual contexto solo se ha podido servir la carga de los hospitales Pediátrico, Abel Santamaría y León Cuervo y en algunos momentos la del campo de pozos que alimenta la cabecera provincial", añadió la funcionaria del PCC.
A la situación del SEN sumó dificultades para garantizar el suministro de agua, que justificó con "una falla eléctrica recién solucionada por los linieros de la OBE (Oficina de la Empresa Eléctrica)".
La primera secretaria del PCC en Pinar del Río señaló que "indudablemente las limitaciones con la generación eléctrica impactan en el abasto de agua" y explicó que por ello "el pasado jueves se entregó combustible a los territorios para la distribución emergente de agua en pipas".
Asimismo, afirmó que de las 177 fuentes de abasto de agua que existen en la provincia, 52 están "defectuosas".
La funcionaria indicó que, desde junio, la provincia gestiona la energía con la generación de los parques fotovoltaicos cuando la situación del SEN se complejiza. Pero sostuvo que "todo se transfiere al país para buscar un equilibrio y poder asegurar los servicios vitales a nivel nacional".
Sin embargo, el crónico desabastecimiento de agua que afecta varios territorios de Pinar del Río no puede explicarse únicamente con la "emergencia energética" que, según la primera secretaria del PCC, enfrenta el país desde el 15 de octubre.
Decenas de usuarios aseguraron el sábado que llevan entre 67 días y más de tres meses sin agua, al reaccionar a las declaraciones del jefe de Operaciones de la Unidad Empresarial de Base de Acueducto y Alcantarillado del municipio Pinar del Río, Roberto Capote Amador, a la emisora estatal local Radio Guamá.
Capote Amador informó que siete equipos de bombeo están averiados y describió como "tensa" la situación con el abasto de agua en la provincia.
Los usuarios, que sufren la falta de agua desde hace meses, exigieron que las autoridades ofrezcan soluciones en vez de justificaciones.
Aunque el régimen cubano intenta atribuir la crisis del agua principalmente a la crisis del sistema eléctrico, de la que culpa invariablemente a Estados Unidos, un análisis de las inversiones del presupuesto estatal demuestra la responsabilidad del régimen en el desabastecimiento.
Un análisis de DIARIO DE CUBA basado en datos publicados por la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) mostró en agosto que entre 2014 y 2024 el Estado cubano destinó entre dos y cinco veces más recursos cada año a las actividades asociadas al sector turístico que al suministro de electricidad, gas y agua.
El 29 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva mediante la cual amenazó con aranceles a los países que suministren combustible al régimen cubano. La orden se ha convertido en el principal chivo expiatorio de La Habana para los apagones.
Sin embargo, en el verano de 2025, cuando el país vivía apagones interminables, al menos nueve embarques de crudo despachados por PDVSA con destino Cuba nunca llegaron a sus puertos, como mostró una investigación de DIARIO DE CUBA y medios de Venezuela y Panamá.
Ni el régimen de Cuba ni el de Venezuela han explicado qué ocurrió con esos envíos.