Los gobiernos de Cuba y Estados Unidos mantienen contactos, pero no están inmersos en una negociación formal, afirmó Lianys Torres Rivera, encargada de negocios de la Embajada cubana en Washington, en una entrevista concedida a Reuters este lunes.
"Lo que tenemos con Estados Unidos son canales de comunicación", dijo la diplomática, que explicó que los contactos recientes han incluido reuniones, llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp. Según su versión, ninguno de esos intercambios ha permitido avanzar hacia una agenda negociadora ni hacia la reanudación de las conversaciones oficiales.
Torres Rivera no precisó las fechas, los asuntos tratados ni quiénes han participado en esos contactos.
Su descripción difiere de la que ofreció Donald Trump ante Naciones Unidas el mes pasado, cuando aseguró que el secretario de Estado, Marco Rubio, estaba "inmerso en negociaciones" con La Habana. Trump también calificó a Cuba de "Estado fallido" y pronosticó la caída del régimen.
El Departamento de Estado respondió a Reuters que las negociaciones están en curso y acusó al régimen cubano de no estar dispuesto hasta ahora a aceptar medidas que, según Washington, beneficiarían al pueblo cubano.
El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, había dicho a finales de junio que las conversaciones iniciadas con Estados Unidos a comienzos de año estaban estancadas y, a principios de septiembre, afirmó que no había negociaciones en curso ni previstas.
La "línea roja" de La Habana
Torres Rivera afirmó que el Gobierno cubano sigue dispuesto a mantener un diálogo "respetuoso", pero volvió a establecer como "línea roja" cualquier negociación sobre cambios en el sistema político de la Isla, igual que ha hecho otros altos representantes de la diplomacia del régimen.
La diplomática consideró que las exigencias de Trump para la salida de la dirigencia cubana constituyen una violación de la soberanía. También rechazó las acusaciones de Washington de que el régimen cubano representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense o interfiere en asuntos internos de ese país.
Según Torres Rivera, esas acusaciones sirven de pretexto para mantener la presión económica, que calificó de "castigo colectivo".
La Administración Trump endureció la semana pasada las restricciones contra La Habana, entre ellas las relacionadas con los viajes de estadounidenses a la Isla y el acceso del sector privado cubano al sistema bancario de Estados Unidos. Torres Rivera sostuvo que esas medidas contradicen el reclamo de Washington de que su Gobierno amplíe la empresa privada.
El régimen presentó en junio un paquete de reformas orientadas al mercado. Washington considera que esas medidas no son suficientes y reclama además elecciones "libres y justas".
Preparativos ante una eventual acción militar
La encargada de negocios cubana afirmó asimismo que La Habana ha aumentado sus preparativos de defensa ante la posibilidad de una acción militar estadounidense.
"Cuba siempre se ha preparado para una agresión de Estados Unidos", dijo. "Y estamos aumentando nuestras capacidades ahora más que nunca… Es para defendernos".
Torres Rivera señaló que el régimen "no es ingenuo" frente a las amenazas de Trump, aunque aseguró que permanece abierto al diálogo.
Las declaraciones se producen mientras Washington mantiene su campaña de presión sobre La Habana y Trump ha dicho que su objetivo es cambiar fundamentalmente el Gobierno cubano. Al mismo tiempo, el presidente estadounidense afirmó a finales de septiembre que ambos países "llegarán a un acuerdo" y añadió que no cree "que necesitemos a los militares".
Este lunes, el medio estadounidense The Atlantic publicó que las conversaciones entre la Administración Trump y el régimen cubano se habrían estancado después de que EEUU exigiera la renuncia de Miguel Díaz-Canel, una condición que el castrismo no está dispuesto a aceptar.
El reportaje describe la frustración creciente entre sectores del exilio en Miami, que ven cómo las expectativas de un cambio político rápido se han diluido mientras el Gobierno estadounidense prioriza la vía diplomática, pese a que la situación en la Isla sigue considerándose insostenible.
La peladera de eso mismo con los titulares de DDC, está pasando de castaño oscuro ...