El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, reiteró el sábado la renuencia del régimen a discutir asuntos políticos internos con el Gobierno de Estados Unidos y aseguró que a La Habana no le interesa practicar la injerencia en ese país, en una entrevista con el medio mexicano Milenio.
"Cuba no está dispuesta a discutir con el Gobierno de Estados Unidos, ni con ningún gobierno, los asuntos políticos internos de Cuba", dijo el funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) de Cuba al periodista Horacio Besson.
"Nosotros no pretendemos interferir o hacer injerencia en los asuntos internos de Estados Unidos y por tanto no aceptamos que un gobierno extranjero, incluyendo el de Estados Unidos, se involucre en los de Cuba", aseguró Fernández de Cossío, aunque políticos de ese país acusan al régimen de interferir.
A mediados de septiembre, participantes en una audiencia del Subcomité de Asia Meridional y Central de la Cámara de Representantes de EEUU afirmaron que el régimen cubano está entre los gobiernos extranjeros que llevan a cabo operaciones encubiertas para influir en la sociedad estadounidense.
Al dar inicio a la audiencia "Caballos de Troya: operaciones encubiertas de influencia extranjera maligna en América", el republicano Bill Huizenga afirmó que los gobiernos de Cuba, Rusia, Irán y China tratan de manipular a los estadounidenses mediante "mentiras y censura" para debilitar a EEUU. El representante por Michigan presentó la guerra de la información como un arma fundamental de los regímenes comunistas.
En el caso de Cuba, Huizenga se refirió a la organización Code Pink, que desarrolla una amplia labor a favor del régimen dentro de EEUU, amplificando la narrativa castrista.
En la entrevista con Milenio, Fernández de Cossío dijo que La Habana y Washington mantienen relaciones formales y que ha habido contactos entre funcionarios de alto nivel, pero aseguró que esas comunicaciones no se han traducido en resultados. La prueba de la falta de resultados estaría en los reiterados anuncios de sanciones de EEUU contra el régimen durante 2026.
"Estados Unidos, cada diez días, cada dos semanas, anuncia la implementación de nuevas medidas agresivas que penalizan a la población cubana en su conjunto", reprochó.
El régimen cubano achaca a las sanciones de Washington los prolongados apagones que sufre la población a diario, así como la falta de combustible para ambulancias y transporte público.
Sin embargo, esa narrativa choca con las imágenes de patrullas y vehículos de la Policía que acuden con prontitud a escenarios de protestas en Cuba.
Por otra parte, en el verano de 2025, antes de que Washington amenazara con aranceles a los países que exportaran petróleo a la Isla y cuando el país vivía apagones interminables, al menos nueve embarques de crudo despachados por la empresa estatal venezolana PDVSA con destino Cuba nunca llegaron a sus puertos, como mostró una investigación de DIARIO DE CUBA y medios de Venezuela y Panamá.
Ni el régimen de Cuba ni el de Venezuela han explicado nunca qué pasó con esos cargamentos de petróleo.
Fernández de Cossío también aseguró que el régimen cubano se toma muy en serio las alusiones de políticos y medios estadounidenses a una eventual acción militar de EEUU en Cuba.
Según el viceministro de Relaciones Exteriores, sería "ingenuo" e "irresponsable" hacer lo contrario, teniendo en cuenta la historia de la Isla y lo que sucede a nivel global.
"Por la historia de Cuba y por la experiencia que vemos de lo que sucede a nivel global, sería ingenuo y sería irresponsable por parte del gobierno cubano de no tomar con seriedad las referencias reiteradas tanto de políticos estadounidenses como que aparecen en la prensa de Estados Unidos como filtraciones o supuestas especulaciones. Las tenemos que tomar muy en serio", subrayó.
Señaló, además, que las amenazas provienen principalmente de lo que llamó "sectores radicalmente anticubanos en Estados Unidos" y de "voceros diversos".
También advirtió que una incursión militar de EEUU pondría en riesgo "la paz en Cuba" y "la paz en la región".
No obstante, el propio funcionario reconoció a finales de septiembre la baja probabilidad de que algún país acuda a ayudar al régimen cubano ante una acción militar de EEUU.
"Somos conscientes de que estamos solos. Si tenemos que enfrentar una agresión extranjera, debemos tener presente que quizás ningún país vendrá en nuestra ayuda", declaró en una entrevista con el programa Washington Journal, de C-SPAN.