Las donaciones de organizaciones y gobiernos extranjeros se han convertido en un mínimo alivio ante el resquebrajamiento integral de la sociedad cubana. Si bien son incapaces de suplir el colapso generalizado al que el régimen condena a los cubanos, la ayuda enviada, en este caso, por la Asociación Raíces de Esperanza permite paliar la escasez.
Así, la citada asociación, con sede en España, anunció el envío de mochilas y material escolar a Pinar del Río. "Queremos que niñas y niños en la Isla puedan comenzar su curso escolar con el apoyo, el cariño y la fuerza comunitaria del Proyecto Realidades (adscrito a la asociación), que hoy trabaja tanto desde la diáspora como desde Cuba", indicó.
"La educación no tiene fronteras y la vuelta al cole es un derecho y una ilusión para todos", resaltó, y cifró en 50 los kits escolares donados a niños pinareños.
"Esta ayuda humanitaria es posible gracias a donantes, colaboradores, familias, amistades y a la diáspora cubana, que sigue demostrando que cuando la comunidad se organiza, el apoyo llega lejos", resaltó, al tiempo que sostuvo que mantiene abiertas otras líneas de trabajo para que "la infancia cubana tenga un comienzo de curso más seguro, más acompañado y más lleno de esperanza".
Al propio tiempo, la organización también trabaja con familias de emigrantes cubanos, procurando ayudas para los menores, así como la formación de comunidad. En tal sentido, el Proyecto Realidades definió así su labor: "17 años de trabajo comunitario, acompañando a la diáspora con cariño y compromiso".
"El proyecto nace del arte para contar lo que vivimos: la realidad diaria de la sociedad cubana, tal y como la sienten sus barrios, su gente y su juventud", agregó.
"Desde Raíces de Esperanza seguimos luchando por el cambio con nuestros recursos y continuamos el trabajo que hacemos con los activistas en Cuba", dijo la directora de la Asociación, Diana Mendiluza, y señaló al régimen cubano como principal responsable del colapso de la Isla.
"Nuestro objetivo es continuar luchando por la defensa de los derechos humanos en Cuba y mantener el trabajo con los activistas. Nuestro país tiene que cambiar y transitar hacia la democracia; es urgente y necesario", destacó.
Raíces de Esperanza, surgida en 2009 en Madrid, pretende una Cuba con "derechos políticos sin exclusión", así como un "rescate de la cultura cívica". "Es urgente recuperar el diálogo inteligente y coherente entre la sociedad civil cubana y transitar hacia un Estado democrático", resaltó Mendiluza.
Además de entregar donativos y abogar por derechos civiles, Raíces de Esperanza también integra el entramado de organizaciones de la sociedad civil cubana que, desde el exilio, ejecutan acciones en aras de una transición. En tal sentido, "el encarcelamiento sistemático de ciudadanos por sus ideas políticas es una herida abierta en la sociedad cubana", declaró Mendiluza en abril.
Al propio tiempo, remarcó que "no habrá un verdadero avance hacia la paz social hasta que en la Isla no haya una sola persona privada de libertad por ejercer su derecho a pensar diferente".