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Electricidad

Malas noticias desde la Guiteras y justificaciones oficiales tras el nuevo apagón nacional

La recuperación del más reciente colapso del Sistema Electroenergético Nacional podría dejar un escenario muy amargo para los cubanos.

La Habana
Una calle de La Habana durante un apagón.
Una calle de La Habana durante un apagón. Reuters

Vicente de la O Levy, titular del Ministerio de Energía y Minas, tuvo que salir a dar explicaciones tras el tercer colapso del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), ocurrido el martes, y que es el tercero en ocho días y el quinto de lo que va de 2026.

Ante la prensa, el funcionario negó que las continuas crisis se debieran a errores humanos y, apelando a la nueva narrativa del régimen, señaló a EEUU y a la escasez de combustible que vive el país para explicar la situación.

"No han sido errores de operación. En la Unión Eléctrica hay capacidad técnica, conocimiento, consagración y un fuerte sentido de pertenencia. Nuestros trabajadores están laborando sin descanso y el sistema se recuperará", señaló, citado por el sitio oficial Cubadebate.

"También he escuchado que se atribuye esta situación al éxodo de trabajadores. Es cierto que, como en cualquier otra organización, tenemos salida de personal, pero eso no ha implicado una pérdida de conocimiento. Seguimos trabajando con empeño para levantar el sistema", dijo, tratando de minimizar una situación que las propias autoridades han reconocido en los últimos años: los obreros del sector eléctrico se van a empleos mejor remunerados o emigran.

De acuerdo con De la O Levy, el colapso del martes se debió a "oscilaciones en la red nacional que provocaron la salida de una unidad, lo que desencadenó posteriormente la desconexión de varias más hasta la caída general".

El ministró señaló que la crisis eléctrica, que empeoró a partir de 2021 y no ha hecho más que agravarse pese a las promesas oficiales, se debe a que la Isla tiene un sistema eléctrico severamente afectado por el embargo de EEUU. A ello sumó como responsable a las presiones de Washington sobre las importaciones de crudo del país: "Hay una total ausencia de combustible y no tenemos acceso a piezas de repuesto para nuestras unidades termoeléctricas ni para las de Energás".

De la O Levy no explicó por qué, si las viejas termoeléctricas cubanas queman crudo extraído en Cuba, no hay combustible para su funcionamiento. Tampoco aclaró por qué no se han hecho mayores inversiones en los pasados cinco años mientras La Habana construía decenas de hoteles de lujo.

El ministro dijo que ya están en línea Energas Boca de Jaruco, que energiza la Termoeléctrica de Santa Cruz del Norte, para iniciar su encendido.

"Se va caminando por las subestaciones de La Habana. Ya se ven algunas luces en la capital y hay zonas con electricidad. Ya llegó al Cotorro, donde están las baterías instaladas recientemente, que ya están regulando la frecuencia para poder seguir avanzando", dijo.

El siguiente paso es llegar a Varadero, específicamente a Energas Varadero, para arrancar las unidades de Cienfuegos y luego continuar con Nuevitas, Felton, en Holguín, y el resto de las plantas, y así ir restableciendo progresivamente el servicio eléctrico, del que los cubanos apenas disfrutan dos o tres horas diarias en algunas ciudades, pues en muchos territorios los cortes de servicio duran más de 24 horas.

Sin precisar si el origen del apagón nacional estuvo en la Termoeléctrica Antonio Guiteras, de Matanzas, que entró en servicio el último fin de semana tras más de una semana averiada, el funcionario comentó que se está analizando la situación de la caldera de esa planta, "que presenta una debilidad estructural". La industria quedó nuevamente averiada, dijo.

"Hay que esperar a que se enfríe para poder tomar una decisión. En ese momento se le informará al pueblo si la reparación tomará dos, tres, cuatro días o el tiempo que sea necesario", adelantó.

Según De la O Levy, "en Pinar del Río, Ciego de Ávila y Guantánamo, y recientemente habíamos comenzado con Villa Clara, donde ya sus parques solares estaban permitiendo una mayor independencia energética", lo cual habría permitido una mejoría en la rotación de los circuitos provinciales modesta.

"Seguimos trabajando en ese nuevo diseño de nuestras condiciones de trabajo: sin más generación eléctrica, sin más termoeléctricas, sin más gas, sin más sol, pero con esas mismas condiciones, buscando ser más efectivos", comentó.

Mencionó que en La Habana se trabaja para mejorar el servicio de agua, que es deficitario y empeora aún más con los apagones, una promesa que las autoridades ya hicieron antes sin que la mejoría sea visible.

Reconoció que a partir del miércoles llegarán brigadas de linieros de otras provincias a la capital cubana, debido a la elevada cantidad de averías grandes e importantes que se están produciendo de manera muy seguida a causa de la sobrecarga que soportan los circuitos y los transformadores.

Un estudio realizado en La Habana a partir de una muestra de 1.500 transformadores evidenció que 755 están sobrecargados por encima del 7%. 

"Un transformador debe trabajar, para que funcione bien, al 85% de su carga o por debajo. Estos están sobrecargados un 7% por arriba", dijo, sin mencionar que ello se debe en buena medida a que la demanda se dispara cuando se reanuda el servicio tras un apagón porque las personas hacen todas las labores domésticas y cargan las baterías de los equipos eléctricos en anticipación del nuevo corte.

Según De la O Levy, se estima que son aproximadamente 13.000 los transformadores con sobrecarga solo en la capital.

"Lo que estoy tratando de transmitir es que la organización está trabajando fuertemente en esta guerra, en las condiciones que tenemos: con falta de combustible, con el estado técnico de los vehículos, y con jornadas que se extienden hasta las 2, 3 o 4 de la madrugada para montar un transformador, y al otro día hay que volver a trabajar. Los mismos linieros son los que al día siguiente están nuevamente en la calle", afirmó.

Pese a que la situación es cada vez más crítica, el funcionario cerró reiterando las promesas de avanzar en la "transición energética. Es el camino de buscar soberanía con nuestros propios recursos, con nuestra inteligencia, con nuestro crudo nacional, con nuestro sol, con nuestro viento, con nuestro gas. No tenemos combustible y no tenemos apoyo externo, pero estamos en un diseño caminando hacia una soberanía energética. Es un camino largo, fuerte y de mucho sacrificio", finalizó.

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