La termoeléctrica Antonio Guiteras, la mayor unidad de generación del país, continuaba sin incorporarse al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) durante la madrugada de este domingo, Día de los Padres en Cuba, pese a que las autoridades habían sugerido la posibilidad de que la planta recibiera el domingo sincronizada.
Según informó el director general de la central matancera, Román Pérez Castañeda, concluyeron los trabajos de soldadura en el economizador de la caldera y el siguiente paso era realizar una prueba hidráulica para comprobar la calidad de la reparación. Solo si ese examen resultaba satisfactorio podría iniciarse el protocolo de arranque en frío, un proceso que requiere alrededor de ocho horas, publicó el periodista oficialista José Miguel Solís en Facebook.
Aunque el funcionario afirmó que existía "un amplio margen de posibilidad" de que la Guiteras sincronizara con el SEN antes del domingo, hasta la madrugada de esta jornada los canales oficiales no habían informado sobre la incorporación de la planta al sistema.
La ausencia de esa capacidad de generación mantiene al país inmerso en una crisis energética que no da tregua. En su parte correspondiente al sábado 20 de junio, la Unión Eléctrica (UNE) reconoció afectaciones durante las 24 horas del día anterior y también durante toda la madrugada, con un déficit máximo de 1.989 MW a las 8:50 de la noche.
Para la mañana del sábado, la disponibilidad del sistema era de apenas 1.145 MW frente a una demanda de 2.700 MW, con 1.580 MW de consumidores sin servicio. La empresa estatal pronosticó además una afectación de hasta 1.935 MW durante el horario pico nocturno.
A las averías en varias centrales termoeléctricas se suma la salida de servicio de 106 grupos de generación distribuida por falta de combustible, equivalentes a 890 MW, además de la paralización de las patanas de Regla y Melones, así como las centrales fuel de Mariel y Moa, para un total de 1.203 MW indisponibles por déficit de combustible.
Mientras el régimen insiste en destacar el aporte de los nuevos parques solares —que el sábado alcanzaron una potencia máxima de 613 MW al mediodía y se sumó uno nuevo en Pinar del Río—, esa generación resulta insuficiente para compensar el deterioro del parque termoeléctrico y la escasez de combustible que mantienen al SEN al borde del colapso.
La prolongación de los apagones continúa alimentando el malestar social. Durante el sábado circularon en redes sociales videos de nuevas protestas en el barrio de San Lepoldo, en Centro Habana, .
El activista Saúl Manuel difundió imágenes donde vecinos golpeaban calderos y coreaban consignas como "la gente no cree en nadie", mientras increpaban a agentes de la Policía y efectivos vestidos de verde olivo a plena luz del día. Según el propio denunciante, algunos residentes acumulaban ya unas 25 horas consecutivas sin electricidad.
Las manifestaciones se producen en un contexto de creciente desgaste por los prolongados cortes eléctricos, que afectan también el suministro de agua, la conservación de alimentos y el funcionamiento de hospitales, comercios y otros servicios básicos, sin que el Gobierno logre estabilizar un sistema electroenergético cuya recuperación sigue dependiendo de reparaciones de emergencia y de la llegada de combustible.
La activista exiliada Idelisa Diasniurka Salcedo Verdecia denunció en Facebook la situación que enfrentan los vecinos de la comunidad de Real Campiña, en el municipio de Aguada de Pasajeros, Cienfuegos, quienes, según los testimonios recopilados, llevan 27 días sin servicio de agua y han soportado apagones de hasta tres días consecutivos.
De acuerdo con la publicación, ante la ausencia de abastecimiento estatal muchas familias se han visto obligadas a comprar agua por sus propios medios, pagando entre 1.000 y 1.500 pesos por un tanque, mientras el costo de una pipa puede alcanzar los 12.000 pesos, una cifra inalcanzable para numerosos hogares cubanos. Los residentes afirman que las condiciones de vida son cada vez más precarias y reclaman una respuesta urgente de las autoridades ante una situación que compromete la higiene, la alimentación y la salud de toda la comunidad.
Debería pasar a llamarse Día de los Padres Apagones.
Sin agua, sin electricidad... El régimen cubano le ha impuesto a la gente vivir como hace 100 años, mientras ellos disfrutan de la vida...