Diversos reportes en redes sociales durante la tarde y la noche del viernes 19 de junio y la madrugada de este sábado dieron cuenta de protestas, cacerolazos y cierres de calles en varios municipios de la capital de Cuba, en medio del agravamiento de los apagones y la escasez de agua.
Las denuncias, publicadas por periodistas independientes, activistas y medios cubanos, en medio de la repercusión de las 176 medidas aprobadas por el régimen el jueves, apuntan a manifestaciones en Centro Habana, Guanabacoa, Playa, Cotorro, Regla, Cojímar y San Miguel del Padrón.
El periodista José Raúl Gallego afirmó en Facebook que "La Habana está sonando y ardiendo en varios lugares. No hay anuncios de medidas que valga". En referencia al paquete de reformas económicas anunciado por el régimen el jueves, añadió: "Si estas protestas se unen y se proponen ocupar los centros de poder, se acaba la historia y podemos empezar a reconstruir ese país".
Uno de los reportes correspondió al reparto Dulce Nombre, en el municipio Cotorro. El periodista Mario J. Pentón, a través de la iniciativa Denuncia Ciudadana Cuba, compartió el testimonio de residentes que aseguraron llevar "más de 24 horas sin electricidad y tres días sin agua".
"Abajo el comunismo. Buenas noches. Ahora mismo esto está sucediendo en el Cotorro. Estamos desesperados: sin corriente, sin agua y sin respuestas", dice el mensaje difundido por Pentón junto a un video de la manifestación.
Posteriormente, Gallego publicó un audio que, según explicó, correspondía a cacerolazos en los repartos La Hata y El Roble, en Guanabacoa, "luego de más de 30 horas sin electricidad".
Por su parte, CubaNet informó sobre una protesta en Centro Habana, específicamente en Escobar entre Neptuno y Concordia.
Según ese medio, vecinos salieron a la calle y encendieron una fogata como forma de protesta. En los videos compartidos "se observa a niños tocando cazuelas junto a los manifestantes, mientras la Policía permanece en el lugar observando la situación".
El periodista Yosmany Mayeta también difundió imágenes de otra protesta en Centro Habana en las que se aprecian calles cerradas, cacerolazos y manifestantes gritando "¡Libertad, cojones!".
Desde otros puntos de la capital continuaron llegando reportes similares.
El activista Saúl Manuel publicó videos e imágenes que situó en la intersección de las calles 19 y 68, en el municipio Playa, donde se observan barricadas levantadas con basura incendiada para impedir el tránsito.
Aseguró que en ese mismo lugar "los esbirros andan montados en carros de ETECSA", en aparente referencia a agentes de la Seguridad del Estado.
El propio activista compartió además reportes de protestas o concentraciones en Cojímar, Habana del Este; el reparto Naranjo, en Guanabacoa; Siboney, en San Miguel del Padrón, y en Regla.
En el caso de Cojímar, difundió además una denuncia realizada por vecinos sobre un supuesto trato privilegiado en la distribución eléctrica.
Según esa versión, "alguien grande del bloque cuatro está pagando para que no afecten ese circuito y a ellos no le quitan la electricidad hace tres días". El mensaje añade que los residentes "no quieren decir el nombre de la persona, porque dicen es familia de un militar y pagó". DIARIO DE CUBA no ha podido verificar de manera independiente esa acusación.
Los reportes llegan apenas un día después de que el régimen anunciara un paquete de 176 medidas económicas que presentó como una transformación estructural del modelo económico cubano.
Sin embargo, las imágenes difundidas desde distintos puntos de La Habana reflejan que el malestar ciudadano continúa centrado en el deterioro de las condiciones de vida, los prolongados apagones, la falta de agua y la ausencia de respuestas oficiales.
En las últimas semanas se han multiplicado las protestas nocturnas en distintas provincias del país por la crisis energética. Los cacerolazos, las barricadas y los cortes de calles se han convertido en una de las formas más frecuentes de expresar el descontento de una población sometida a cortes eléctricos que en numerosos territorios superan las 20 horas diarias.