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Salud Pública

Obviando las inversiones del régimen cubano, el MINSAP culpa a EEUU de la crisis del sistema de salud

La viceministra de Salud de Cuba Carilda Peña García asegura que solo dos provincias tienen 'transmisión localizada' de dengue.

La Habana
La viceministra cubana de Salud Carilda Peña García.
La viceministra cubana de Salud Carilda Peña García. Cubadebate

La doctora Carilda Peña García, vice titular del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de Cuba, culpó el martes al embargo de Estados Unidos de la crisis del sistema cubano de salud, sin hacer la menor alusión a la desmedida inversión del régimen en el sector turístico y la construcción de hoteles, en detrimento de sectores clave para la población.

Al intervenir en el programa de propaganda del castrismo Mesa Redonda, la funcionaria del MINSAP afirmó que el "recrudecimiento" del embargo, "especialmente tras las órdenes ejecutivas adoptadas por la Administración de Donald Trump en 2026", ha agravado las afectaciones que durante décadas ha enfrentado el Sistema Nacional de Salud, según la citó el portal oficial Cubadebate.

La viceministra sostuvo que las pérdidas económicas del sector superaron los 288.000.000 de dólares, entre marzo de 2024 y febrero de 2025, curiosamente antes de que el presidente de EEUU firmara las mencionadas órdenes ejecutivas. No fue hasta el 29 de enero de 2026 que el inquilino de la Casa Blanca firmó la primera orden.

Cirugías, hemodiálisis, vacunas, elevadores

"Son cifras que equivalen a hospitales sin recursos, consultas suspendidas y tratamientos que no llegan a quienes más los necesitan", subrayó Peña García.

"Hay un impacto en los protocolos médicos que se ejecutan, que están aprobados para la atención médica, tanto en el nivel primario como secundario como terciario, y eso la población lo siente", señaló.

"Los enfermos crónicos tienen una consulta de seguimiento, estudios diagnósticos y procesos de rehabilitación. Eso hoy no es posible para todos nuestros enfermos. Esos tratamientos, que pudieran prolongarse para una mejor calidad de vida, hoy no pueden ser", lamentó la funcionaria.

A lo anterior añadió que, al cierre de la semana anterior, permanecían pendientes de cirugía general en Cuba 95.555 pacientes, mientras que otras 5.152 personas aguardaban por intervenciones oncológicas.

Un grupo de pacientes particularmente afectados, apuntó la doctora, son los que padecen insuficiencia renal crónica. En estos momentos, 2.888 cubanos reciben tratamiento hemodialítico, una terapia altamente dependiente de insumos, agua y equipamiento especializado.

Una de las medidas adoptadas para sostener el servicio ha sido incrementar el reúso de los dializadores, lo que requiere, explicó a viceministra, personal y recursos "desde el punto de vista de la descontaminación y de la desinfección".

Peña García también achacó al embargo estadounidense las dificultades para adquirir materias primas, equipamiento y recursos financieros necesarios para sostener la producción nacional de vacunas.

Las carencias del sistema cubano de salud, de las que la funcionaria culpó al embargo de EEUU, incluyen las afectaciones a los programas de diagnóstico temprano de enfermedades y a las infraestructuras de los hospitales, de los que algunos no cuentan con elevador.

"Hoy es una realidad que hay instituciones nuestras que no tienen el ascensor para pacientes graves", dijo la Peña García.

Lo que evita mencionar la viceministra de Salud de Cuba

Mientras la viceministra de Salud culpa de la debacle del sector a Estados Unidos, chivo expiatorio por excelencia de La Habana, cifras oficiales muestran cómo el régimen cubano relegó la salud de la población frente a la construcción de hoteles.

En 2024, el régimen destinó el 37,4% de su inversión a actividades relacionadas con el turismo y la hostelería, 11 veces más que lo destinado a Educación y Sanidad juntos, según datos de la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), publicados en marzo de 2025.

Dos meses antes, el ministro de Turismo de Cuba, Juan Carlos García Granda, anunció durante un evento de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) que se desarrolló en Madrid en enero de ese año, que el régimen pretendía expandir su infraestructura hotelera.

"Mirando hacia el 2025, nuestras proyecciones son ambiciosas pero alcanzables. Planeamos incrementar la llegada de turistas internacionales, expandir nuestra infraestructura hotelera y consolidar el turismo de eventos y congresos, una línea en la que FITUR representa un socio estratégico", afirmó el ministro, poniendo de manifiesto la intención de las autoridades de Cuba de mantener su esquema de intenciones que privilegia el turismo sobre la salud de la población.

El objetivo no se cumplió. Cifras de la ONEI mostraron en agosto de 2025 que la tasa de ocupación hotelera en Cuba cayó casi siete puntos porcentuales en el primer semestre del año, respecto a 2024.

Dos provincias con "transmisión localizada" de dengue

La viceministra también abordó el escenario epidemiológico en Cuba y en la región. "Hoy la región tiene dengue. El dengue es una enfermedad endémica en nuestro país", dijo.

La funcionaria precisó que, aunque, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), no debería ser un año epidémico para la región, circulan los cuatro serotipos del virus.

"Si circulan los cuatro serotipos, evidentemente cuando uno tenga la predominancia en el cuadro de salud nuestro, pudiéramos tener brotes localizados de la enfermedad. Si no hacemos un grupo de acciones, podríamos tener una epidemia", recalcó.

También advirtió de la necesidad de vigilar la fiebre amarilla, una enfermedad "muy letal" que, desde 2024, ha mostrado una reemergencia en zonas no selváticas, con brotes y muertes en cuatro países con los que Cuba mantiene intercambio: Bolivia, Perú, Brasil y Venezuela.

Sobre la situación en Cuba, dijo que "en cuanto a las infecciones respiratorias agudas, estamos muy por debajo de años anteriores". No obstante, insistió en mantener la vigilancia ante la circulación de múltiples virus.

Respecto al dengue, dijo que solo en Santiago de Cuba y Guantánamo hay transmisión localizada y descartó que se produzca una epidemia de chikungunya.

"No estamos en una epidemia, no estamos en un brote, no estamos en un alza. Hay dos provincias, Santiago y Guantánamo, zona caliente, con transmisión localizada. Pero Cuba va a tener siempre casos de dengue porque es una enfermedad endémica", afirmó.

Aseguró que Guantánamo es la única provincia en zona de alarma dentro del corredor endémico y que el resto del país se mantiene en seguridad, con una tasa de casos sospechosos de dengue "muy baja, en zona de éxito".

"No debemos tener una epidemia de Chikunguña. La población ya conoce los síntomas y los diferencia. Podemos tener brotes localizados porque circula el virus, pero nos mantenemos en vigilancia", dijo.

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